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	<title>TauZero &#187; Omar Vega</title>
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	<description>Ficción / Fantasía / Ciencia</description>
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		<title>La pata coja del Caballo Azul</title>
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		<pubDate>Sat, 27 Dec 2008 20:50:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Omar Vega</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Omar Vega]]></category>
		<category><![CDATA[espacio]]></category>
		<category><![CDATA[futurologia]]></category>

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		<description><![CDATA[Arturo Aldunate Phillips (1902-1985), llamaba caballos azules a los transportes que llevarían a la humanidad a las estrellas. El tenía fe en el infinito progreso del hombre, algo nada de extraño en los tiempos en que le tocó vivir, cuando los avances de la aeronáutica y la conquista del espacio eran cosa de rutina. Mas [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.tauzero.org/files/blog/bluehorse1.jpg"><a href="http://www.memoriachilena.cl/temas/index.asp?id_ut=arturoaldunatephillips(1902-1985)" target="_blank">Arturo Aldunate Phillips</a> (1902-1985), llamaba <em>caballos azules</em> a los transportes que llevarían a la humanidad a las estrellas. El tenía fe en el infinito progreso del hombre, algo nada de extraño en los tiempos en que le tocó vivir, cuando los avances de la aeronáutica y la conquista del espacio eran cosa de rutina. Mas nada de eso se ha cumplido todavía y desde la llegada del hombre a la Luna el progreso espacial decreció en intensidad hasta el punto que hoy el escepticismo se ha apoderado de muchos. Incluso hay gente que tiene la percepción que la conquista espacial es cosa del pasado.<span id="more-2064"></span></p>
<p>Pero hay muchas tareas pendientes: conquistar Marte, prevenir el impacto de asteroides contra la tierra, montar gigantescos telescopios en el espacio para observar los planetas en estrellas lejanas, explotar la energía solar con satélites de potencia como fuente ecológica de energía, utilizar los recursos infinitos en materias primas del cinturón de asteroides. Y sin embargo, seguimos pegados al suelo pues se carece de medios de transporte adecuados para llevar carga al espacio.</p>
<p>Nuestro actual caballo azul, el cohete, tiene la pata coja. Resulta ridículo pensar que por cada kilogramo de carga efectiva puesta en órbita se requiera gastar toneladas de metal y combustible. Durante los ochenta la solución parecía estar al alcance de la mano con el desarrollo de los <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Transbordador_espacial" target="_blank">transbordadores espaciales</a>, que son verdaderos vehículos reutilizables. Sin embargo, veinte años después los transbordadores norteamericanos han cobrado la vida de 14 personas en accidentes, mientras la versión soviética llamada <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Transbordador_Buran" target="_blank">Buran</a>, terminó sus días en un parque de entretenciones. Hoy la mayor parte de la carga sigue siendo enviada con tecnología de cohetes de los años 60, sin que haya habido progreso real por más de cuarenta años.</p>
<p>Nuevos esfuerzos han sido emprendidos para superar el impasse, pero han terminado en decepciones. Es el caso del desarrollo del <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/X-33" target="_blank">X-33</a> de la Nasa, Nave de una sola etapa y reutilizable que usaba un motor lineal, y que remplazaría a los transbordadores actuales. El proyecto fue desechado por su complejidad y problemas presupuestarios.</p>
<p>Algunos creen que la solución está en los <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ascensor_espacial" target="_blank">elevadores espaciales</a>: satélites en órbita geoestacionaria unidos a la tierra por cables, que permiten llegar al espacio en un ascensor. Sin embargo, se trata de estructuras gigantes, de cientos de miles de kilómetros de extensión, que superan todo lo conocido por la ingeniería actual. Como alternativa se ha propuesto la <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Laser_propulsion" target="_blank">propulsión láser</a>. Si bien esta última tecnología es factible en principio, sólo ha sido probada con modelos que se han elevado escasos metros del suelo.</p>
<p>Quizás el futuro está en el desarrollo de nuevos vehículos reutilizables como aquellos del proyecto X-33 desechado por la Nasa. Con el advenimiento del <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Turismo_espacial" target="_blank">turismo espacial</a> y la llegada de la empresa privada es posible que se puedan superar los problemas del presente y el caballo azul vuelva a llevarnos al infinito. Y es posible que en el proceso recuperemos la fe en el futuro.</p>
<p>Publicación original: <a href="http://argonavis.austrinus.com" target="_blank">Argonavis</a><br />
Imagen: <a href="http://siaorie.deviantart.com/art/blue-horse-85594920" target="_blank">siaorie</a></p>
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		<title>¿Dónde está mi marciano favorito?</title>
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		<pubDate>Wed, 24 Dec 2008 03:19:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Omar Vega</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Omar Vega]]></category>
		<category><![CDATA[marciano]]></category>
		<category><![CDATA[prensa]]></category>

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		<description><![CDATA[Omar Vega, colaborador de TauZero, acaba de publicar un artículo en el afamado ezine “Strange Horizons”. Se trata de la versión en inglés de “¿Dónde está mi marciano favorito?”, artículo que se publicó inicialmente para el ezine de divulgación astronómica Argo Navis, y cuya idea se usó para una divertida conferencia en la Biblioteca de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.tauzero.org/files/blog/martian1.jpg">Omar Vega, colaborador de TauZero, acaba de publicar un artículo en el afamado ezine “<a href="http://www.strangehorizons.com/" target="_blank">Strange Horizons</a>”. Se trata de la versión en inglés de “¿Dónde está mi marciano favorito?”, artículo que se publicó inicialmente para el ezine de divulgación astronómica <a href="http://argonavis.austrinus.com/">Argo Navis</a>, y cuya idea se usó para una <a href="http://www.tauzero.org/2008/12/donde-esta-mi-marciano-favorito/#ppt">divertida conferencia</a> en la Biblioteca de Santiago, en el marco de <a href="http://www.tauzero.org/2007/10/octubre-fantastico-en-la-biblioteca-de-santiago/">Octubre Fantástico</a> (2007). <span id="more-1994"></span></p>
<p>“Strange Horizons” es uno de los e-zines profesionales más prestigiosos de Estados Unidos. En sus filas cuenta con escritores de renombre, muchos de ellos nominados a premios como el Hugo y Nébula.</p>
<p>Omar dejó hace un tiempo la narrativa y se ha centrado en los artículos y ensayos, siendo es su primer paso para publicar en e-zines profesionales anglosajones. Es de esperar que no sea el único ni el último en seguir  ese camino, considerando que la norma de los ezines y autores hispanoparlantes es tender a <del>mirarnos</del> mirarse el ombligo. Ejemplos hay muchos, <del>comenzando por casa :)</del>.</p>
<p>¿Dónde está el marciano? ¡Pues en <a href="http://www.strangehorizons.com/2008/20081222/1vega-a.shtml" target="_blank">Strange Horizons</a>!</p>
<p>El texto en castellano, a continuación:</p>
<p><strong>¿Dónde está mi marciano favorito?</strong> </p>
<p>por Omar Vega</p>
<p>Hubo un tiempo en que el sistema solar estuvo lleno de vida. Marte era un planeta desierto cubierto de tormentas, cruzado de continuo por reptiles ovíparos inteligentes cabalgando en lagartijas del tamaño de un tractor. Venus era un pantano de agua hirviente cubierto por junglas espesas, por entre las cuales volaban pterodáctilos grises con puntitos verdes. Los venusianos tenían piel metálica, cabezas redondeadas y miradas infantiles, coronados con pequeñas antenas para transmitir código Morse, que zumbaban al generar arcos eléctricos.  </p>
<p>El hombre siempre puso sus fantasías en el cielo. De más está decir que Marte fue el dios de la guerra y que Venus su amante, la sensual diosa del amor. Las constelaciones estaban plagadas de seres importantes para las culturas del mundo. Eran pizarras donde polinesios, nazcas y griegos escribían tortugas, arañas o ese toro estelar llamado Tauro. Que decir del mito maya del conejo de la Luna, quien quedara estampado en ella, cabeza abajo, de un golpazo que se le diera como castigo a su crueldad, y que el lector todavía puede observar durante el plenilunio. Otros lectores más piadosos en vez de un conejo quizás vean la Virgen y el Niño en esa misma sombra lunar. Lo que importa es que el hombre ha puesto en el cielo su imaginación y fantasía, poblándolo de dioses y portentos. </p>
<p>La idea que Marte y Venus estaban plenas de vida fue común entre los científicos de todo el mundo hasta mediados del siglo XX. Los cambios de coloración estaciónales que se observaban en esos planetas se atribuían a cambios equivalentes en la vegetación de los mismos. Y no solo estamos hablando ideas que aparecían en novelas de ciencia ficción como “<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Edgar_Rice_Burroughs#Serie_Marciana" target="_blank">Una Princesa de Marte</a>” de Edgar Rice Burroughs o la serie “<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Lucky_Starr" target="_blank">Lucky Starr</a>” de Isaac Asimov, sino que de especulaciones de astrónomos profesionales. </p>
<p>A fines del siglo XIX, el astrónomo francés <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Camille_Flammarion" target="_blank">Camille Flammarion</a> escribió el libro “Los Mundos Imaginarios” donde especula sobre el tipo de vida que existiría en los planetas y que tuvo una gran influencia en las mentes de su tiempo. Un contemporáneo suyo, Percival Lowell, pensó que Marte estaba cubierto de canales artificiales construidos por una laboriosa raza que se negaba a perecer con el cambio climático que secaba al planeta. </p>
<p>Las altas temperaturas y presiones de Venus, comprobadas con las primeras misiones a ese planeta desde Venera I en 1961, demostraron que era un mundo estéril, pero todos creían que Marte si podía vida. Sin embargo, después del aterrizaje de la misión Viking I a Marte, el 20 de julio de 1976, el mundo quedó desilusionado al ver que era un planeta estéril. Todos los experimentos que se llevaron a bordo a cabo fueron negativos. </p>
<p>Hoy se sabe que Marte tiene agua y los científicos no pierden la esperanza de encontrar en Marte al menos formas virales. Quizás les resulta difícil olvidar que los cielos estuvieron otrora llenos de vida.  </p>
<p>Cabe preguntarse: ¿Dónde se escondieron los marcianos?[x]</p>
<p><a name="ppt"></p>
<div style="width:425px;text-align:left" id="__ss_869207"><a style="font:14px Helvetica,Arial,Sans-serif;display:block;margin:12px 0 3px 0;text-decoration:underline;" href="http://www.slideshare.net/rmundaca/dnde-est-mi-marciano-favorito-presentation?type=powerpoint" title="¿Dónde está mi Marciano Favorito?" target="_blank"><strong>¿Dónde está mi Marciano Favorito?</strong></a><object style="margin:0px" width="425" height="355"><param name="movie" value="http://static.slideshare.net/swf/ssplayer2.swf?doc=marcianofavorito-1230090419570911-1&#038;rel=0&#038;stripped_title=dnde-est-mi-marciano-favorito-presentation" /><param name="allowFullScreen" value="true"/><param name="allowScriptAccess" value="always"/><embed src="http://static.slideshare.net/swf/ssplayer2.swf?doc=marcianofavorito-1230090419570911-1&#038;rel=0&#038;stripped_title=dnde-est-mi-marciano-favorito-presentation" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="355"></embed></object></div>
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		<title>H.G. Wells y la cuarta dimensión</title>
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		<pubDate>Sun, 02 Mar 2008 17:06:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Omar Vega</dc:creator>
				<category><![CDATA[Articulos]]></category>
		<category><![CDATA[Omar Vega]]></category>
		<category><![CDATA[TauZero #24]]></category>
		<category><![CDATA[Caja Negra]]></category>

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		<description><![CDATA[En septiembre de 1945, el bombardero norteamericano Enola Gay dejó caer una bomba solitaria sobre la ciudad de Hiroshima, destruyéndola completamente junto a cientos de miles de sus habitantes. El hongo atómico que de ella surgió marcó el destino de la humanidad para siempre y contribuyó en gran medida a controlar las guerras entre las [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="/download"><img src='http://www.tauzero.org/files/blog/24-dimension.jpg' alt='HG Wells y la cuarta dimension' align="right"/></a>En septiembre de 1945, el bombardero norteamericano Enola Gay dejó caer una bomba solitaria sobre la ciudad de Hiroshima, destruyéndola completamente junto a cientos de miles de sus habitantes. El hongo atómico que de ella surgió marcó el destino de la humanidad para siempre y contribuyó en gran medida a controlar las guerras entre las naciones. De ser un deporte civilizado, la guerra pasó a ser el preámbulo del holocausto final, por lo que de ese momento en adelante las potencias lo pensaron mejor antes de iniciar sus periódicas carnicerías de las nuevas generaciones.<span id="more-1103"></span></p>
<p>Pocos saben que entre los inspiradores de la bomba atómica está un escritor de ciencia ficción llamado H.G. Wells, quien escribió en 1914 una novela llamada “El mundo liberado”, donde describe con lujo de detalles la construcción de una bomba de uranio que él llama “atómica”. Wells se basó en estudios del decaimiento radioactivo, calculando que pasaría si ese proceso en vez de tomar siglos fuese instantáneo. El resultado era una cantidad de energía que sobrepasaba todo lo conocido: un arma apocalíptica. Más curioso aún es que en el año 1933 Leo Szilard, tuvo la inspiración de la reacción en cadena después de leer esa novela de Wells.</p>
<p>Wells no fue un escritor cualquiera sino quizás sea el mejor de todos los tiempos. Creador de la denominada Opera Espacial fue, además, poseedor de una habilidad notable para predecir eventos futuros. Sin embargo, cuando la primera novela de Wells fue leída por Julio Verne, quien fuera el primer escritor profesional de ciencia ficción, la reacción de éste fue de profundo desagrado. Desde entonces Verne detestó a Wells por considerarlo fantasioso y poco centrado en la realidad.</p>
<p>Pero Wells no era un escritor ignorante. Fue un hombre ilustrado e inteligente que sabía lo que decía. Y si bien poseyó una imaginación extraordinaria, sus ideas siempre tuvieron un fundamento científico. Tal es el caso de su primera novela -la misma que Verne detestó- llamada “La máquina del tiempo” y que fuera publicada en 1895 cuando Wells tenía sólo 22 años. Para entender lo radical de su idea, tenemos que pensar que si bien en el presente se publican cada año muchas novelas, cuentos y películas sobre los viajes en el tiempo, muy distinto es ser el primero en concebir la idea. Para tenerla fue necesario ser H.G. Wells.</p>
<p>Nuestro autor por entonces estaba en la Normal School of Science (Londres), donde recibió influencias de las ideas científicas de la época. Entre ellas, la Geometría no-Euclidiana de Lobachevsky, Riemman y Bolyai. Esta nueva geometría, de moda en la época, describía universos de cuatro y más dimensiones. Pensando en ello Wells asoció nuestras dimensiones convencionales (longitud, latitud, altura) a las tres primeras coordenadas de un espacio de cuatro dimensiones, y asoció el tiempo a la última dimensión. De esta manera, Wells postuló que los viajes podían realizarse no sólo en el espacio sino que también en el tiempo. Para ello se requería un medio de transporte similar a aquellos que nos permiten viajar en el espacio. Había nacido “la máquina del tiempo”. Wells había sido el primero en pensar en el tiempo como en la cuarta dimensión.</p>
<p>Diez años más tarde, en 1905, Albert Einstein publica su famoso paper sobre la Relatividad Espacial: una teoría física que explica los fenómenos que ocurren a muy altas velocidades. En esa teoría el tiempo es una dimensión más que junto a las dimensiones del espacio forman un continuo. Einstein aplicaba la idea que el tiempo es sólo una dimensión más, la misma que apareciera una década antes en la novela de Wells. Entre las conclusiones del paper de Einstein, a modo de un corolario adicional, la relatividad conduce a aquella famosa ecuación que predice la bomba atómica: E=mc2. En efecto, esa ecuación muestra claramente que la desintegración de minúsculas cantidades de materia produce suficiente energía como para destruir una ciudad, como se hizo en Hiroshima.</p>
<p>Es notable que H.G. Wells tuviera la visión de anticiparse no sólo a la reacción en cadena de Leo Szilard sino que al concepto de “tiempo como dimensión” de la propia Relatividad de Einstein. Dicha influencia está bien documentada en el caso de la reacción en cadena, pero nada se sabe sobre la relatividad. Cabe preguntarse si Einstein, antes de escribir su paper sobre Relatividad Especial, tuvo conocimiento de la idea del tiempo como cuarta dimensión, de Wells, ya fuera leyendo “La maquina del Tiempo” o por comentarios en las elites intelectuales. Nada impide que así fuera y la duda persiste si realmente lo fue.</p>
<p>En su cuento “Inspiración”, Ben Bova, famoso escritor de ciencia ficción, responde esta pregunta de manera afirmativa y de paso nos muestra los años previos al brutal cambio del siglo XX en la historia de la humanidad. Bova incluye en su cuento a personajes centrales de ese cambio, uno de las cuales fue, sin dudas, H.G. Wells.</p>
<p>Agradecemos sinceramente a Ben Bova por la gentileza al permitirnos traducir y publicar su relato, inédito en la lengua de Cervantes.</p>
<p><strong>Autor</strong>: Omar Vega<br />
<strong>Imagen</strong>:  Edward Steichen</p>
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		<title>Energía Nuclear II: Fusión Nuclear</title>
		<link>http://www.tauzero.org/2006/10/energia-nuclear-ii-fusion-nuclear/</link>
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		<pubDate>Sun, 01 Oct 2006 05:19:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Omar Vega</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Omar Vega]]></category>
		<category><![CDATA[TauZero #20]]></category>
		<category><![CDATA[energia nuclear]]></category>

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		<description><![CDATA[Se ha dicho que el nivel de vida y el grado de desarrollo de una civilización humana dependen de la disponibilidad de energía que tiene. En un pasado no tan remoto, el hombre disponía solamente de su propia musculatura para hacer el trabajo físico. Más adelante la mayoría de las civilizaciones tuvieron a su disposición [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.tauzero.org/files/blog/mr_fusion-1.jpg">Se ha dicho que el nivel de vida y el grado de desarrollo de una civilización humana dependen de la disponibilidad de energía que tiene. En un pasado no tan remoto, el hombre disponía solamente de su propia musculatura para hacer el trabajo físico. Más adelante la mayoría de las civilizaciones tuvieron a su disposición animales domésticos para carga y tiro, tales como caballos, bueyes, camellos, elefantes y llamas. Además, aprendieron a utilizar algunos recursos naturales en su provecho, como la luz solar que permitía la agricultura; las corrientes de aguas que movían las ruedas de molinos; y la <span id="more-801"></span>fuerza del viento que impulsaba los navíos por los océanos del mundo.</p>
<p>En los últimos siglos el uso de energía por habitante ha crecido en forma exponencial. Con la máquina de vapor el hombre tuvo a su disposición una manera de producir energía mecánica que cambió al mundo, provocando la revolución industrial. Pronto le siguieron la generación y utilización de la electricidad, el motor a combustión interna, y finalmente, durante a mediados del siglo XX de los reactores de fisión nuclear. Todo parecía ir bien hasta que en las últimas décadas del siglo XX llegó nos dimos cuenta que las reservas de petróleo era limitadas, y que la energía de fisión nuclear era demasiado peligrosa para sernos de mucha utilidad.</p>
<p>Hoy nos encontramos ante un problema energético grave. Estamos en un punto donde se requiere cada vez más energía, no sólo para suplir las necesidades básicas de la población sino que también para elevar el nivel de vida general de la humanidad. Sin embargo, las fuentes de energía que disponemos en la actualidad están llegando al límite de lo que pueden hacer por nosotros. Las que tenemos a nuestra disposición en la actualidad son los combustibles fósiles, la energía de fisión nuclear, la energía hidráulica, la energía solar, la geotérmica y la eólica. Veamos porqué cada una de ella tiene limitaciones graves.</p>
<p>Los combustibles fósiles presentan varios problemas. Primero, las reservas son limitadas y la demanda siempre creciente permite prever que a largo plazo no contaremos con ellas. Más grave aún, la quema de combustibles fósiles es una fuente importante de contaminación atmosférica. Además, ha sido identificada como la causa del efecto invernadero que está provocando el calentamiento global de la Tierra.</p>
<p>La energía de fisión nuclear, si bien no provoca polución atmosférica, es potencialmente más peligrosa que la quema de combustibles, pues de producirse un accidente tiene el potencial de contaminar con radioactividad zonas extensas de terreno, inutilizando el área por siglos. El daño que produce a la población no se limita a la muerte directa, sino que se extiende a la inducción de cánceres y mutaciones de las células germinales de las personas, con consecuencias en futuras generaciones. Es más, el manejo de los residuos radiactivos es complejo, pues requiere de instalaciones capaces de almacenarlos por los miles de años que le toma a la radioactividad en consumirse. Además, los proyectos de fisión nuclear demandan grandes inversiones, tanto en las plantas como en el transporte, con el fin de aumentar la seguridad. Gastos necesarios para evitar accidentes, y para impedir que los materiales radioactivos caigan en manos de terroristas, quienes los pueden usar en la confección de armas radioactivas y bombas nucleares. Todo esto hace que la fisión nuclear sea muy cara y compleja, y que no tenga futuro como alternativa energética.</p>
<p>La energía hidráulica es capaz de generar energía en la cantidad que demanda nuestra sociedad. Sin embargo, la construcción de represas presenta un impacto ambiental que es cada vez más intolerable. Y aún si se hiciera uso intensivo de ella, la disponibilidad de ríos aptos para ser represados es baja, por lo cual esta alternativa tampoco es viable a largo plazo. Otras formas de energía, como la térmica, solar y eólica, están limitadas tanto por su rentabilidad como por su naturaleza caprichosa, por lo cual no pueden representar más que paliativos al problema y no soluciones a largo plazo.</p>
<p>Para salir de esta encrucijada energética sólo existen dos caminos disponibles. Uno es el aprovechamiento de la energía solar directamente en el espacio, pues ahí se puede captar en grandes cantidades y sin las limitaciones del ciclo diario ni de la interferencia de la atmósfera, pero tal proyecto requeriría de inversiones y de una infraestructura que escapan a lo que la humanidad puede hacer en el presente. Más cercano está el uso de la fusión nuclear; fuente de energía perfectamente factible de realizar y que está en plena etapa de desarrollo. Se trata de una tecnología que sabemos que funcionará bien pues sobre nuestras cabezas hemos tenido por miles de millones de años un gigantesco reactor de fusión nuclear: el Sol.</p>
<p><strong>Reactores de fusión nuclear</strong></p>
<p>Aún cuando suelen confundirse, la fusión nuclear es completamente diferente a la energía nuclear convencional, o fisión. Se trata, en efecto, del proceso inverso. En vez de destruir átomos pesados para generar energía, la fusión toma átomos ligeros y los fuerza a unirse en elementos más pesados. En el proceso la fusión genera mucho más energía que la energía atómica convencional.</p>
<p>Existen varios procesos de fusión alternativos, pero en la actualidad se investiga el denominado “deuterio más tritio” (llamado D+T), que consiste en fusionar dos formas de hidrógeno en átomos de helio. El hidrógeno común cuenta de un protón y un electrón que le circunda, y esa es la forma más común de ese elemento. sin embargo los elementos atómicos se presentan en variedades, llamadas isótopos, que difieren de acuerdo al número de neutrones que hay en el núcleo atómico. El deuterio es el isótopo del hidrógeno que tiene como núcleo a un protón y un neutrón, mientras que el tritio es aquel con un protón y dos neutrones. Ahora bien, la reacción de fusión consiste en unir un átomo de deuterio con uno de tritio, lo cual genera como resultado una partícula alfa (o núcleo de helio-4, isótopo de helio con dos protones y dos neutrones) de 3,5 MeV y un neutrón libre con una energía de 14,1 MeV. Como resultado de la reacción se liberan 17,6 MeV por cada par D+T fusionado.</p>
<p>Los 17,6 MeV (millón de electrón-voltios) no son mucha energía en sí, pero si la comparamos con los 4 eV que genera cada átomo de carbón al quemarse vemos que la fusión es un proceso que genera millones de veces más energía por unidad de masa. Como referencia, la destrucción de cada átomo de uranio en fisión genera 200 MeV, veinte veces más que la fusión D+T, pero usando para ello átomos cien veces más pesados que el hidrógeno. A igual masa, la fusión produce un rendimiento energético mayor que la fisión, sin los peligros y costos de esta última.<br />
En resumen, la fusión pareciera ser una fuente de energía ideal. Sin embargo, para provocarla se requiere quebrar la resistencia electrostática que ejercen entre sí los protones de los núcleos atómicos. Para ello se debe invertir aproximadamente 0,1 MeV por cada par deuterio-tritio, lo cual expresado quiere decir que para alcanzar un proceso de fusión estable se requiere que los elementos de la fusión tengan una temperatura de 100 millones de grados.</p>
<p><strong>Camino a la fusión</strong></p>
<p>En 1905 Einstein enunció su Teoría Especial de la Relatividad, uno de cuyos corolarios fue la famosa ecuación de la equivalencia de la masa y la energía (E=mc2). Esta fórmula dejó en evidencia la enorme cantidad de energía contenida en la materia. Desde entonces los investigadores han buscado formas de liberarla. Pero no fue hasta 1939 cuando Hans Bethe desarrolla la teoría de la fusión nuclear, la cual se aplicaría al desarrollo de armas termonucleares, o de fusión. Este esfuerzo culmina en 1952 cuando Estados Unidos lanza la primera bomba de hidrógeno.</p>
<p>En aquella época los reactores de fisión estaban en pleno desarrollo y parecía evidente que los reactores de fusión serían una realidad en el futuro cercano. Sin embargo un reactor de fusión nuclear es más complejo que uno convencional, pues se requiere el manejo de la materia en condiciones extremas, de ahí que fueran necesarias muchas décadas para conseguir los primeros resultados.</p>
<p>En 1950 los soviéticos Igor Tamm y Andrei Sakharov desarrollan el concepto de Tokamak, una rosquilla magnética que sirve para retener el plasma de los elementos a fisionar. El plasma (gas con núcleos y electrones inestables) circula por el anillo calentado por una fuerte corriente eléctrica, permaneciendo confinado gracias a los campos magnéticos del contenedor. La corriente eleva la temperatura del plasma por sobre los cien millones de grados, donde se alcanza la fusión.</p>
<p>Desde el trabajo fundacional de Tamm y Sakharov la investigación se ha centrado en mejorar las técnicas de confinamiento de los plasmas y las maneras de estabilizar el proceso. En la actualidad se han logrado los siguientes hitos:</p>
<p>Un record de 500 millones de grados en períodos breves.<br />
10 MW de potencia, generada de manera experimental en Princeton en 1994, el cual fue superado por el JT-60 de Japón, que tiene el récord de 50 MW en la actualidad.</p>
<p>En el presente el problema que persiste es conseguir que las reacciones de fusión nuclear sean estables y duraderas. Se habla de alcanzar la “ignición”. Vale decir, de que el proceso genere más energía de la que consume y que funcione durante largos períodos de tiempo. Luego que eso se consiga deberá mejorarse el proceso para hacerlos económicamente rentable.<br />
La investigación con tokamaks sigue adelante y nuevas máquinas se construirán sin duda. En el presente los ojos están puestos en el proyecto ITER, que pretende construir un tokamak mucho más grande y que demuestre que la fusión nuclear es práctica.</p>
<p>Por otra parte en las últimas décadas ha surgido una alternativa al tokamak denominada “fusión inercial”. Esta consiste en calentar con pulsos láser minúsculas cápsulas que contienen los elementos a fusionar. En la actualidad se está construyendo en Estados Unidos la National Ignition Facility, una planta experimental de fusión que constará de 192 lásers de alto poder, los que administrarán 500 trillones de watts a las cápsulas de combustible y las comprimirán hasta 1000 gramos por centímetro cúbico, en un proceso de fusión estable y controlada. Se espera que esté construida en 2010.</p>
<p>En conclusión, el camino de la fusión ha tomado varias décadas, con esfuerzos sistemáticos que parten en la década de los ’50. En este momento la estabilidad del proceso está al alcance, pero es probable que tome unas tres décadas más para desarrollar reactores de fusión prácticos y económicos. Reactores que puedan comenzar a utilizarse en la producción comercial de energía.</p>
<p><strong>Contaminación </strong></p>
<p>Contrariamente a lo que se piensa generalmente, el proceso deuterio-tritio (D+T) no es totalmente limpio, pues genera una cierta cantidad de radiación residual. Sin embargo, la cantidad de radiación producida es ínfima si se la compara con la que generan las centrales de fisión. Además, el tipo de materiales radiactivos que genera tienen una vida media mucho mas corta, de alrededor de diez años. A modo de comparación, los materiales de fisión producen materiales radiactivos que tienen vidas medias de milenios. Con cuidado se puede lograr que la fusión produzca un impacto ambiental infinitesimal. Es más, existen procesos de fusión diferentes al D+T que producen cero radioactividad, pero todavía que no han sido desarrollados.</p>
<p><strong>Cuando sea realidad</strong></p>
<p>Entre unos 30 a 50 años en el futuro, cuando el mundo disponga de fusión en gran escala, el panorama de la energía mundial cambiará radicalmente. La fusión nuclear se usará para generar energía eléctrica en forma masiva y segura, permitiendo la eliminación de las plantas de fisión nuclear y las termoeléctricas, y hará innecesaria la la construcción de nuevas plantes hidroeléctricas.</p>
<p>Ahora bien, la disponibilidad de grandes cantidades de energía permitirá generar combustibles sintéticos. En particular, se usará para obtener hidrógeno del agua de mar en grandes cantidades. Este gas se usará para reemplazar a los combustibles fósiles en calefacción y en la propulsión de automóviles, aviones y barcos. Además, el sueño de la desalinización masiva de aguas de mar se realizará usando plantas de fusión nuclear. Todo lo cual cambiará el aspecto de las zonas desérticas del planeta.</p>
<p>En resumen, la fusión nuclear solucionará los problemas energéticos de una humanidad y un mundo que sufren por la contaminación de las fuentes actuales de energía.</p>
<p><strong>Más a futuro</strong></p>
<p>Pero existe otra seria de beneficios que permitirán que la humanidad salga de su estancamiento relativo de la actualidad. He aquí una lista de los posibles beneficios a largo plazo de esta fuente de energía:</p>
<p>Posibilitará el incremento del uso de energía per cápita. Es probable que el hombre de siglos futuros use hasta diez o más veces la energía por habitante que consumimos actualmente. Esto significará un aumento significativo en el nivel de vida de la sociedad y permitirá que las personas dispongan de bienes y servicios más abundantes y de mejor calidad.</p>
<p>Permitirá el desarrollo de nuevas formas de transporte. Es posible imaginar barcos, submarinos, aviones hipersónicos y naves espaciales propulsados por fusión nuclear, con rendimientos mucho mayores que los vehículos actuales, y sin el peligro de los reactores nucleares de fisión.</p>
<p>Con el tiempo, si se consigue miniaturizar las plantas de energía, es posible que sean el motor de vehículos pequeños tales como automóviles y camiones. Incluso podrían hacer factible el viejo sueño del auto volador práctico.</p>
<p>El viaje a las estrellas es posible mediante el uso de reactores de fusión especiales. En el proyecto Dédalo, de la Sociedad Planetaria, se propone la creación de una nave espacial propulsada por fusión nuclear que tendría como objetivo alcanzar la estrella de Bernard, distante 5,9 años luz, en un plazo de 50 años. Para ello se usaría un motor “cohete” en cuya cámara se fusionarían pequeñas cápsulas de combustible, generando plasma que sería expelido por las toberas. Se trata de un sistema factible para mandar sondas a las estrellas.</p>
<p><strong>Ideas para historias de ciencia-ficción: Fusión y sociedad</strong></p>
<p>Es momento de pensar en el impacto que tendrá la fusión en la sociedad. De cumplir su promesa de ser una fuente de energía segura y relativamente económica podemos esperar que el mundo se llene de reactores de fusión, produciéndose los siguientes efectos:</p>
<p>Al aumentar la oferta de energía, el precio de la misma disminuirá. La energía estará disponible a un costo relativamente bajo tanto a nivel industrial como personal. Esto, unido al estancamiento demográfico que se prevé a partir del 2050, provocará un renacimiento global a gran escala. La gente común de todos los continentes gozará de un nivel de vida muy superior al actual, en un salto aún mayor que el existente entre el hombre actual y el de la época anterior a la revolución industrial.</p>
<p>Procesos industriales, tales como los químicos, metalúrgicos y la manufactura, serán más simples, y sus costos serán más bajos, pues dispondrán de energía más abundante y barata.</p>
<p>La desalinización masiva de las aguas de mar reverdecerá los desiertos. Estos será factible por la caída del costo de la energía eléctrica que producirá la fusión.</p>
<p>Los aviones hipersónicos (velocidades de Mach 10 y más) serán comunes, achicando el mundo una vez más. Muchos de ellos portarán reactores de fusión en sus motores.</p>
<p>Transbordadores espaciales de gran capacidad, capaces de llevar a órbita a cientos de pasajeros, se convertirán en realidad gracias a propulsores de fusión. Se quebrará la barrera del espacio, permitiendo llevar grandes cantidades de materiales y personas desde y hacia órbita.</p>
<p>Los autos voladores serán factibles, gracias a la disponibilidad de hidrógeno abundante que será usado como combustible. Más a futuro es probable que se usen plantas de fusión directamente en los vehículos pequeños.</p>
<p>Los viajes interestelares serán factibles, gracias a reactores de plasma, basados en la fusión inercial.</p>
<p>Será inevitable un reverdecimiento del mundo, pues las tecnologías energéticas del futuro estarán basadas en fusión para la generación, en el hidrógeno para uso en vehículos pequeños, y en la electricidad para la distribución energética, todas las cuales son energías limpias.</p>
<p>Estos son algunos de los avances que producirá la tecnología de la fusión nuclear. Sin embargo el impacto que producirán en la sociedad puede exceder con creces los meros cambios técnicos. La disponibilidad de energía prácticamente ilimitada cambiará el mundo. Ahora sólo falta la imaginación del escritor de ciencia-ficción para que podamos visualizar las consecuencias.</p>
<p>por Omar Vega</p>
<p><strong>Referencias</strong></p>
<p>Fusión:<br />
<a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Fusion_power">http://en.wikipedia.org/wiki/Fusion_power</a></p>
<p>Laboratorio de física de plasmas de Princeton:<br />
<a href="http://www.pppl.gov/projects/pages/tftr.html">http://www.pppl.gov/projects/pages/tftr.html<br />
</a><br />
National Ignition Facility<br />
<a href="http://www.llnl.gov/nif/">http://www.llnl.gov/nif/</a></p>
<p>Proyecto Dedalo:<br />
<a href="http://www.daviddarling.info/encyclopedia/D/Daedalus.html">http://www.daviddarling.info/encyclopedia/D/Daedalus.html</a></p>
<p class="bgtags"><a rel="tag" href="http://www.blogalaxia.com/tags/ciencia+ficcion">ciencia+ficcion</a></p>
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		<title>Atlantis</title>
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		<pubDate>Tue, 01 Aug 2006 09:34:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Omar Vega</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Omar Vega]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos]]></category>
		<category><![CDATA[TauZero #19]]></category>
		<category><![CDATA[Ficción]]></category>

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		<description><![CDATA[“Y en un solo día, en una noche fatal, todos los guerreros que había en vuestro país fueron tragados por la tierra que se abrió, y la isla Atlántida desapareció entre las olas” Platón (427–347 A.C.) Timeo Desde que lo cantó Platón, hace más de dos milenios, nunca hubo otro testigo de la tragedia del [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.tauzero.org/files/blog/atlantis-1.jpg"><em>“Y en un solo día, en una noche fatal, todos los guerreros que había en vuestro país fueron tragados por la tierra que se abrió, y la isla Atlántida desapareció entre las olas”<br />
Platón (427–347 A.C.)</em><br />
Timeo</p>
<p>Desde que lo cantó Platón, hace más de dos milenios, nunca hubo otro testigo de la tragedia del continente perdido. Ese mundo cuyo paso por la existencia se esfumó en la bruma de la prehistoria, convirtiéndose en nada más que sueños y especulación; dudándose incluso que alguna vez existiera. <span id="more-773"></span>Pero ahora, por primera vez, escuchaba la voz de quien viera el desastre con sus propios ojos; de alguien que me hablaba con extrema convicción desde la profundidad del trance hipnótico en que estaba sumida.</p>
<p>Soy Jaime Bilbao y soy médico, por lo cual mi pensamiento está basado en la racionalidad científica. Especializado en psiquiatra, he dedicado mi vida a desentrañar los secretos más profundos de la psiquis, en busca de una explicación a los misterios recónditos del alma humana. Sin embargo, un paso más allá de la racionalidad había un campo que me atraía sobremanera. Por supuesto que no creía en ello, y no fue hasta que tuve la evidencia material en mis manos que mis prejuicios se quebraron, cayendo al suelo como un castillo de naipes. Pero no nos adelantemos, pues primero tengo que explicarles que todo nació por mi fascinación por la muerte.</p>
<p>Lo reconozco ahora, aún cuando en su tiempo no supe percatarme, que siempre sentí especial fascinación por el más allá y todos esos símbolos físicos que le acompañan: urnas de madera cuidadosamente lustradas, coronas de flores, velas de cebo ardiendo, y ese macabro réquiem de Mozart. Me sentía especialmente atraído por aquellos cadáveres a punto de descomponerse, cuyas caras de cera veía tras el cristal del ataúd al darle el pésame a un amigo. Pero por sobre todo me fascinaba ese olor; ese indescriptible y dulzón olor a podredumbre, con el que los difuntos impregnan sus funerales. Internamente sentía un morboso placer por observar a mis congéneres en ese estado. Están muertos, pensaba, ahora son más pobres que el vagabundo más miserable, pues han perdido lo único que tiene algún valor en este mundo: la vida. Internamente sentía una gran satisfacción por estar vivo; al menos por ahora. Hoy comprendo que esa asquerosa debilidad venía del horror a la muerte que cobijaba mi alma. Esa angustia de saber que estamos aquí sólo para un día y que llegará el momento, quizás muy pronto, donde ya nada tendrá sentido; cuantos días te quedan por vivir, me decía, mil, quizás diez mil: ¿sabes acaso cuántos amaneceres hay por delante?, ¿los has contado? Tras morir habrá un tiempo sin fin en el que la familia no significará nada, menos el trabajo, ni el logro, ni el éxito, ni la raza, ni la historia. Nada, absolutamente nada tendrá sentido, pues estaremos muertos, y nada más existe tras esa angustiosa barrera del fin. Así lo creía yo, firmemente, hasta que, casi por casualidad llegó a mis manos un libro sobre la vida más allá de la muerte. Era ese típico libro en estilo “New Age”, tan asiduamente comprado por personas excéntricas y profetas interesados. Mas al terminar de leerlo, esa porquería de texto había cambiado mi vida, pues me dediqué por completo a estudiar que pasaba cuando el hombre se muere.</p>
<p>Durante muchos años estudié pacientes con experiencias cercanas a la muerte, llegando poco a poco a la convicción de que la vida no terminaba de la manera que el mundo, y yo mismo, sospechábamos. Sabía que no me creerían por lo que guardé silencio, más lentamente comencé a creer en la continuidad de la existencia más allá de la muerte; en la reencarnación.</p>
<p>Había, no obstante una dificultad en mis deducciones. A pesar de las múltiples evidencias circunstanciales jamás tuve ante mí una prueba científica que avalara la idea intuitiva de la reencarnación. Prueba que anhelaba encontrar con toda mi alma. Qué no hubiera dado por demostrarle al mundo que la realidad era más compleja y plena que aquella limitada al mundo físico. Pero mi espíritu no cejó ante los problemas, concentrándome entonces en las regresiones, donde esperaba encontrar la evidencia definitiva de la metempsicosis; del paso de vida en vida en ese eterno retorno que predicaron Pitágoras y Buda. Y entonces, casi por casualidad encontré a Susana, quien me daría la prueba definitiva de la reencarnación de la manera más inesperada, demostrando de paso la existencia real del más grandioso mito humano: el continente perdido de la Atlántida.</p>
<p>Era la quinta sesión de hipnosis regresiva con Susana, quien era una paciente extraordinaria, cuya psiquis recordaba más de trescientas vidas pasadas. Si bien sus vidas más recientes eran ordinarias, de personas cualquiera viviendo rutinas aburridas en lugares olvidados, la vida que recordaba en aquella sesión destacaba por sobre todas. Yo era testigo privilegiado de la más extraordinaria regresión practicada por médico alguno desde que esa práctica se puso de moda. Se trataba de la regresión a una vida clave para la personalidad actual de Susana; pues tal existencia le había impreso una marca fundamental en su carácter. Una vida de gran antigüedad, pero que permanecía intacta en la psiquis de mi paciente.</p>
<p>–¿Quién eres Susana? –Le pregunté al iniciar la sesión de hipnosis.<br />
–Soy Jassive, capitán del Albatros, un carguero de la línea Horizonte, la confraternidad de armadores de aeronaves.<br />
–¿Eres hombre o mujer?<br />
–Soy un varón de 40 años, tengo familia y un hogar cómodo, además de una vida sana y plena. Me confieso que feliz, aún cuando una sombra obscura aflige mi alma.<br />
–¿Qué ves?<br />
–Estoy a mil brazadas de altura por sobre la llanura central; el verde de mi tierra inunda el paisaje. Al fondo tengo al volcán Zunharti, que despide sus humos eternos a las alturas. El mar se ve bordeando la Gran Isla. Un azul profundo que se extiende hasta el horizonte y rodea las tierras de mi país. El cielo está despejado, y se ven navíos de grandes velas bordeando la isla. Algunas canoas de bárbaros extranjeros se arriman a la costa.<br />
–¿Dónde vas?<br />
–Voy a la ciudad central Athlaz, donde dejaré un cargamento de marfil comprado a los bárbaros del continente del sureste.<br />
–¿Cómo es tu nave?<br />
–Viajo en un vimana, una aeronave suspendida de dos grandes bolsas de gas en forma de cigarro. Se impulsa gracias a un fenómeno electromagnético descubierto, hace ya más de doscientos años atrás, por uno de los magos del Templo de la Sabiduría.<br />
–Cuéntame de tu vida, Jassive ¿por qué tienes el alma afligida?<br />
–Bien, lo haré. Escucha con atención pues no repetiré palabra alguna.</p>
<p>El cuerpo de Susana comenzó a temblar y a sudar copiosamente. Se notaba que los recuerdos atormentaban el alma eterna que residía en aquella mujer. Su cabeza giraba violentamente de lado a lado, mientras de su pecho salían sonidos guturales que helaban la sangre.</p>
<p>–Nací en Athlaz hace ya cuatro décadas, en el seno de una familia de aeronautas. Mi padre, Fatiattis, fue un gran navegante, quien en sus viajes recorrió el globo entero. Cuando volvía a casa, luego de meses de travesía, nos traía recuerdos de los más remotos parajes. Por él comencé a entender la época en que vivimos, y a comprender lo extraordinario que era mi país, en especial cuando se le compara al resto de este mundo sumido en la barbarie. La tierra es vasta, pero está prácticamente deshabitada, siendo miles de veces mayor que nuestra isla, la cual no tiene siquiera treinta mil por treinta mil brazadas (1000 km2). Fuera de Atlantis, y en casi todo lugar, impera la barbarie. Hombres que no conocen más que las armas de piedra, la canoa y los ropajes de cuero, y que vagan por las praderas siguiendo las manadas de animales. Pocos conocen de agricultura. A duras penas han llevado sus poblaciones miserables a través de los continentes, caminando y también montando frágiles barcas. Sólo al este, en una tierra cruzada por dos ríos, aparecen los primeros indicios de la civilización, unos miserables poblados de casuchas de barro, que quizás un día den su fruto.</p>
<p>Escuchaba absorto mientras le dejaba a una grabadora el trabajo de registrar en forma permanente las huidizas palabras de la médium. No me atreví a interrumpir el hilo del discurso.</p>
<p>–La Gran Isla es diferente. Una vasta civilización plena de luz y ciudades, de cual la propia Athlaz es la mayor. Si bien nunca disfruté la vida de los ricos, nuestro pasar es grato y cómodo. Como te decía, nací en Athlaz, ciudad extendida en un fértil llano agrícola, a la que se accede por un canal artificial de miles de brazadas de largo que la conecta directamente al mar. Los barcos siguen el canal hasta los puertos del interior cruzando los siete círculos concéntricos de agua y tierra que conforman la ciudad. Al norte de la misma, el imponente volcán Zunharti, quizás el más alto del mundo, de perfectas formas y con su cono cubierto de nieves eternas, despide sus humos perpetuos a las alturas. En el exterior del primer anillo están los grandes puertos, donde las máquinas descargan los bultos de mercancía que llegan de la Barbarie. Allí viven los marinos y los aeronautas; una raza independiente y vivaz. En el siguiente anillo se agolpan los artesanos, los obreros y los comerciantes. Más al interior están los barrios de artistas, profesores y deportistas. Cerca del centro están los soldados que se encargan de cuidar el orden interno y externo. Bordeando el centro, están los sacerdotes, los magos y los burócratas, mientras que el centro mismo está la mansión de nuestro bienamado Emperador Osirahis, hijo del Sol y de la Luna, y regente de nuestros destinos. Unas cien mil personas viven en Athlaz, y medio millón en toda la isla; todos ellos alimentados por nuestras granjas hidropónicas, viveros de peces, y criaderos de aves. Un pequeño mundo que vive de y para sí mismo.</p>
<p>&gt;&gt;Crecí en el anillo marino, entre el cielo y el océano. A los seis años ingresé a la escuela infantil para aprender lectura, deportes, matemáticas y arte, y estuve allí hasta los catorce años, momento en que me inicié en el Templo del Mar para convertirme en marino y aeronauta. Desde que egresé me dedico a surcar el mundo en mi globo dirigible. Me casé y tuve hijos, por lo cual fui muy feliz hasta los eventos de aquella terrible noche. Fue tan imprevisto e inconcebible lo que ocurrió que todavía no me lo puedo explicar. ¿Por qué los magos del Templo de la Sabiduría, con todo su saber, oro y artefactos, no pudieron prevenir lo que ocurriría esa horrible noche en la cual el mar se tragó a Athlaz?</p>
<p>&gt;&gt;Eran sabios, muy sabios. El templo de la Sabiduría era un palacio gigantesco de diez pisos de altura que se extendía sobre una superficie de mil por mil brazadas. Estaba hecho de mármol e incrustaciones de oro, de una belleza como no viera el mundo jamás. Ventanas trasparentes de carbón prensado (diamante artificial) llenaban de luz su vasto interior. Allí, cinco mil magos estudiaban y expandían el saber de la comunidad, en una tradición que databa de muchos milenios. Todas las áreas del conocimiento se exploraban: desde la creación y crianza de nuevas especies vegetales hasta el movimiento de los astros; y desde los misterios del cálculo hasta la construcción de espejos mágicos para ver a distancia. Incluso se cuenta, pero no me consta, que los magos tenían cabezas de bronce que hablan y respondían a las preguntas que se les hacia con toda la fluidez de un poeta. De ese templo surgió nuestra civilización, sin dudas, cuando el sabio maestro Hermes, quien viviera tres mil años atrás, enunció las reglas del saber: (1) todo saber debe comprobarse con experimentos; (2) la hipótesis más simple es la mejor; (3) como arriba es abajo; en otras palabras: los conceptos abstractos deben avenirse con la realidad. Con tales reglas destruyó la fe ciega en los dioses de la naturaleza, sacándonos de la barbarie y abriéndonos las puertas de un avance incontenible.</p>
<p>La voz de Jassive, salía de entre los labios de Susana con un tono gutural y continuaba sin pausa relatando los hechos. Como todos, sospechaba que en la remota antigüedad la Atlántida había sido un faro del saber, pero lo que siguió le dejó estupefacto. A pesar de mi escepticismo comprendí que el progreso de la Atlántida estaba dentro de lo posible, pues si cuatro siglos bastaron para llevar al hombre desde la Ilustración hasta la Luna, cuanto más pudo lograr una civilización avanzada, que disponía de una ciencia metódica, en un plazo de tres mil años.</p>
<p>–Después de tanto acumular saber, –Continuó Jassive– los logros de Athlaz llegaron a superar la más afiebrada imaginación: Manipularon todos los materiales hasta construir sustancias átomo por átomo. Manipularon los genes hasta desarrollar una gran variedad de vegetales y de especies animales desconocidas en la naturaleza, de las cuales unas pocas sobreviven, confundidas como especies domésticas, mientras que otras quedaron en las leyendas y les llamaron dragones y unicornios. Dominaron los cielos y los mares; comprendieron las matemáticas del movimiento, las del destino (probabilidades), los flujos mentales; construyeron todo tipo de androides artificiales. Pero, lo más importante, construyeron una nueva raza, la raza de Athlaz.</p>
<p>–No puede ser –Pensé–, el gran mito de Thule pudo tener su base en la realidad.<br />
–La humanidad fue tosca en un principio, hasta que hace dos mil años llegó Yakub, el gran biólogo que cambió el aspecto de los Athlazis. La gente original era baja, velluda, de piel muy obscura, cuello corto, corcovados, y aspecto simiesco. De ellos desciende la gran mayoría de los bárbaros. Yakub decidió a cambiar a la humanidad, y para ello estudió las más agraciadas formas de los animales, y diseñó los cuerpos más esbeltos y apropiados para el hombre de una sociedad superior. Buscó entre los albinos, y entre los pigmentos de animales, aquellos que reflejaran color, y con ellos creó genes artificiales; buscó las caras más armónicas; afiló los rasgos, ajustó las proporciones, hasta conseguir la creación de un genoma artificial, el Athlazi. Luego busco voluntarios y en ellos injertó sus primeros genes. El resultado fue tan asombroso que en tres generaciones la mayoría de los Athlazi tenían otro aspecto. Ni un ápice de inteligencia subió, ni mejoró la sociabilidad ni otras cualidades, pero el cambio de aspecto le dio una nueva identidad. Si veis entre los tuyos ojos azules, cabellos amarillos o rojos, y pieles sonrosadas, ten por seguro que descienden de Athlaz.</p>
<p>Ardía en ganas de conocer más detalles, y no puede evitar preguntar.</p>
<p>–Dime Jassive, ¿Por qué se perdió toda tu cultura y esa sabiduría?.<br />
–Fue el desastre, el gran desastre –continuó el relato Jassive, mientras el cuerpo de la médium, Susana, temblaba en olas de espasmo–. La gran ola se llevó el Templo de la Sabiduría y a todos los que estudiaban en él. En instantes arrastró a la tumba a bardos, trovadores, astrónomos, magos, relojeros, escultores, matemáticos y naturalistas, privando nuestra civilización de todos aquellos que poseían el saber. Los 30 millones de volúmenes de la biblioteca se pudrieron en el mar, junto con los millones de cristales de información que preservaban los sonidos y movimientos. Nadie quedó que fuera capaz de volver a recrear nuestro mundo, y quienes se salvaron fallaron en el intento de recrear nuestra civilización. Muchos sobrevivieron, quizás hasta diez mil de los nuestros. Eran quienes estaban comerciando en lejanas tierras o simplemente conocían el mundo bárbaro. Pero ninguno de ellos era maestro de la sabiduría. Se trataba de gente común: comerciantes, turistas y aventureros; gente sin preparación, como yo.<br />
–¿Por qué no predijeron la catástrofe? –Pregunté.<br />
–Fue predicha por el profeta Zahaías, pero nadie le hizo caso. Se trataba de un místico, casi un loco, quien trescientos años antes profetizó que el rayo del Creador, encarnado en el monte Zunharti, destruiría nuestro mundo, hundiendo la isla en los abismos del mar. Si bien fue una historia popular, nadie en su sano juicio consideró que se trataba de una predicción válida. Sus palabras fueron: “En el día del Sol Frío (solsticio de invierno), doce generaciones por venir, el monte Zunharti lanzará la furia de los rayos del Creador sobre Athlaz. No quedará piedra en pie, y el escombro será arrastrado por las aguas al abismo. Se hundirá la tierra bajo las aguas y las madres llorarán al expirar. Profecía de Zahaías, Capítulo 12, Versículos 35–37.”<br />
–Pero no hubo sabio del Templo que predijera lo mismo. Estaban tan seguros de sí mismos, tan convencidos de su ciencia, que fueron ciegos ante lo inevitable. Sabían que existía una pequeña chance de que el desastre ocurriera, pero pensaron que el peligro era mínimo. Una en cien millones de años, dijeron. Pero ocurrió. ¡Oh, Creador Nuestro!, cuan ignorante fueron.<br />
–¿Cómo fue, Jassive?<br />
–El primer terremoto se sintió al salir el sol. Fue fuerte, terriblemente potente, al punto que dejó buena parte de la capital en ruinas. Incluso los grandes edificios, como el Palacio, la Catedral y el Templo de la Sabiduría, se agrietaron y algunos pilares cayeron. El suelo se rasgó y los caminos se torcieron como serpientes. Miles murieron en ese mismo momento, y muchos agonizaron bajo los escombros. Más a pesar de eso, el traicionero Zunharti parecía tranquilo, y su columna de plácido humo blanco seguía sin variar surgiendo de sus entrañas.</p>
<p>&gt;&gt;Fue al atardecer cuando las cosas empeoraron. Un segundo terremoto, más grande que el anterior, produjo más víctimas. Fue entonces cuando la nube de humo somnoliento dejó de surgir del monte, para ser reemplazado por una brillante columna de lava. Los temblores siguieron y siguieron, variando en intensidad pero dando la impresión que se calmarían pronto.</p>
<p>&gt;&gt;Yo estaba entonces en el muelle de dirigibles, a bordo de mi nave flotante y a punto de zarpar con un cargamento de cuentas coloreadas para comercial con los salvajes del continente de la aurora boreal, en el noreste. Recibí la orden de zarpar de inmediato, ya que la disciplina me forzaba a hacer lo que se me ordenaba. Así que solté las amarras y lancé mi dirigible a los aires. No dudé en hacerlo, más sentí un miedo horroroso por la suerte de los míos.</p>
<p>&gt;&gt;Ya estaba a treinta mil brazadas de la costa cuando vi al monte Zunharti explotar ante mis ojos. Fue una enorme explosión, tan estruendosa que arruinó mis oídos de por vida. A pesar de la distancia que nos separaba, las piedras llovían sobre nuestra nave. Una ráfaga de aire caliente nos lanzó a gran velocidad hacia las alturas, alejándonos del lugar. Entonces presencié la escena más pavorosa que he visto en toda mi vida. El mar comenzó a alejarse de la isla, la que quedó como un cono triangular suspendida en la nada. Minutos más tarde las aguas volvieron con fuerza destruyendo todo a su paso, mientras la isla se desintegraba como un castillo de arena y se hundía en fondo del Océano. Nada quedó, y fue tan devastadora la catástrofe que nunca más supe de Athlaz. Perdí a mis hijos, a mi mujer, a hermanos y amigos; perdí mi nación, mi civilización, mi mundo. Nada quedó en pie. No existe pena mayor que pueda vivir ser humano alguno.</p>
<p>&gt;&gt;Quienes sobrevivieron viajaron a todos los continentes y se quedaron con los salvajes. Pronto, gracias a nuestros relatos sobre Athlaz, nuevas civilizaciones comenzaron a surgir. No fueron avanzadas pues los supervivientes eran gente del pueblo, la que no pudo transmitir técnica, sino sólo poesía. Sembraron las raíces de las civilizaciones de los continentes del mundo, enseñando ideas sobre agricultura, construcción y civilización. Si averiguas cuando comienzan a aparecer las primeras civilizaciones, tendrás como fecha una muy cercana del fin de Athlaz. Con el tiempo nuestras últimas aeronaves se desintegraron y ya nadie pudo construirlas otra vez, pero los relatos de carros voladores, de dioses poderosos, y de enseñanzas divinas se preservaron en las tradiciones del mundo. De nuestra gente sólo unos pocos sobrevivieron mezclándose con los salvajes de cabellos obscuros, pero el nombre de nuestro príncipe heredero, Thor, se preservó en sus leyendas. Todo lo que hoy tiene el mundo se lo debe a Athlaz.</p>
<p>Semanas después, en otra sesión de hipnosis regresiva, Jassive me contó el resto de su vida.</p>
<p>–Luego del desastre no quedaba lugar donde ir sino a las tierras de los salvajes. Los Athlazis nos esparcimos por la faz de la tierra, llevando restos fragmentados de la civilización a otros pueblos. Mi tripulación y yo decidimos viajar al sol naciente, hacia el gran lago salado que separa las masas terrestres del norte y del sur. Entramos por el estrecho que une el lago con el océano y viramos al norte, hacia tierra salvaje.</p>
<p>&gt;&gt;En la desembocadura de un río avistamos una aldea de bárbaros, lugar donde decidimos descansar para recuperarnos del trauma inmenso que acongojaba nuestro corazón. Pasaron los soles y las lunas, y todo siguió igual, hasta que llegó el tiempo en que comprendimos que ya nada resucitaría el pasado y que sólo podíamos mirar adelante. Nos integramos entonces a la sociedad bárbara, transmitiéndoles los escasos conocimientos técnicos que nuestra educación de hombres de pueblo permitía enseñar. Pero aún con nuestros mayores esfuerzos los logros fueron escasos; muy poco de lo nuestro quedó para futuras generaciones, a excepción de ciertos símbolos preservados en forma de leyenda, y de algunas técnicas, como la escritura, que serían escasamente recordadas en el futuro. Los tripulantes buscaron pareja entre bárbaros, y yo también busque una nueva mujer con quien engendré una numerosa familia, la que me sirvió para aplacar el terrible recuerdo de los seres queridos que perdí. Veinte años después éramos indistinguibles de los bárbaros; su cultura había sido más fuerte que la nuestra, la cual perdimos para siempre.</p>
<p>&gt;&gt;Nuestro mundo bárbaro fue creciendo y en las orillas del río Takzoth, al norte del Lago Salado, nació una nueva civilización a escala mucho más modesta que Athlaz. En mi vejez formé parte del consejo de la ciudad y fui considerado el brujo más importante de la tribu. Morí a los ochenta y cinco años de edad, feliz de vivir con los bárbaros y de haber contribuido a su progreso. Me sucedieron diez hijos y más de sesenta nietos.</p>
<p>&gt;&gt;Fue tanto el aprecio que la tribu me tuvo que me enterró en el centro de tres puntos equidistantes formados por el río y dos montañas. Allí, 30 brazadas bajo el suelo de granito está mi tumba, con el eje del cadáver apuntando hacia la salida del sol en el día del Sol Frío (Solsticio de invierno). Mi cuerpo fue enterrado paralelo a las cumbres que miraban la luz de la aurora.</p>
<p>&gt;&gt;Mi funeral fue muy elegante. En mi tumba pusieron cerámica y tejidos, armas de bronce y copas de licor. Además de un cofre que traía conmigo de Athlaz con algunos bienes personales, incluyendo movimientos y sonidos de mi patria perdida. Estaba también la copa de honor que recibí al graduarme de aeronauta en el Templo del Mar. Todo quedó ahí, en mi tumba y con mis huesos. Algún día, quizás, alguien la encuentre y se sorprenda con los tesoros que hay en ella.</p>
<p>Meses después Susana dejó de asistir a las sesiones. Se había recuperado y ya no se sentía atacada por pesadillas recurrentes. Al hablar Jassive, el espíritu de Susana quedó en paz. Jassive nos había enviado su mensaje, al fin. Con ese acto, toda la existencia de la Atlántida había sobrevivido a la muerte. Al mismo tiempo Susana quedó libre de pesadilla de sus vidas pasadas, sobreviviendo la amarga experiencia para retomar una vida normal y feliz, al punto que llegó a olvidar todo lo ocurrido. En el futuro pensaría que sus regresiones fueron una experiencia irreal, sin importancia.</p>
<p>Para mí, sin embargo, la vida tomó un curso muy distinto. Sabía que toda esa regresión a la Atlántida había sido un fenómeno psicológico, quizás inventado por una mente afiebrada o por un inconsciente inquieto. Pero tal profusión de detalles me dejaba anonadado. Se trataba de una historia tan compleja y consistente que traía en sí misma un aura de credibilidad. Si sólo fuera cierta sería el descubrimiento más fantástico de la historia de la humanidad. Pero probarlo era muy distinto. No había forma de hacerlo, sin duda. Y sin embargo, en un instante de locura, discurrí la forma de verificar el relato. Debía encontrar la tumba de Jassive, quien muriera cerca de 10.000 años atrás, cuando el hombre se encontraba en la aurora de la civilización.</p>
<p>Consideré que eran pocos los lugares en el mundo donde dos montes formaran un triángulo equilátero con un río y, además, donde esas mismas dos montañas apuntaran a la salida del sol en el solsticio de invierno del hemisferio norte. Sabía, además, que la Atlántida se encontraba en medio del Océano Atlántico, quizás en las azores, por lo que la salida del sol y la presencia del lago salado que daba al mar le identificaba con certeza con el Mediterráneo. Es más, al virar al norte quedaba claro que se trataba de la península Ibérica. Además Takzoth sonaba demasiado similar a Tarsis, la antigua civilización ibérica. Si fuera así, el río no pudo ser otro que el Guadalquivir.</p>
<p>Aceptando tal hipótesis, gasté mucho dinero –más de 50.000 dólares– en adquirir software gráfico y consultoría geográfica. Durante más de un año comparé palmo a palmo cada monte en el curso del Guadalquivir con la descripción de Jassive, pero nada encajaba. Finalmente, cuando estaba a punto de darme por vencido llegó a mis manos un estudio sobre el curso del río en la prehistoria, lo cual me obligó a rehacer los cálculos. En esos tiempos sólo tres lugares calzaban con la descripción de Jassive. Jaime, descarté dos de ellos por la lejanía de los antiguos asentamientos de Tarsis y me concentré en sólo uno de ellos. Una zona alta y plana, de roca dura, y que estaba rodeada por el antiguo curso del río y dos montes cuyas cumbres estaban alineadas con el solsticio de invierno.</p>
<p>Saqué todos mis ahorros para hacer una exploración en la zona, hasta que finalmente logré juntar el personal y el equipo para excavar el lugar. A treinta metros de profundidad encontré material orgánico desintegrado y restos de bronce carcomido. Sólo eso se hallaba en el lugar, a excepción de dos objetos que nunca mostré al mundo.</p>
<p>Años después, estaba sentado con un amigo intelectual, Luis, tomando un refresco en un café al aire libre, cuando el tema de las regresiones salió a la palestra.</p>
<p>–¿Todavía sigues embaucando a tus pacientes con viajes a vidas pasadas? Me parece una manera muy abusiva de hacerte fama, Jaime –Me dijo.<br />
–Ya no. Sólo hago ciencia clásica, psicología laboral para ser preciso. Es más relajado y se gana mucho más que con las regresiones.<br />
–¿Por qué lo dejaste?<br />
–Te contaré, pero debes prometerme no repetirlo a nadie –Le dije muy serio–. Si lo haces te convertirás en mi enemigo mortal.<br />
–Pero&#8230;<br />
–Promete tu silencio –Insistí–. Sólo así te contaré.<br />
–Lo prometo.<br />
–Insisto, Luis, no es broma.<br />
–Lo juro por Dios –Exclamó serio en extremo Luis, mientras levantaba su mano derecha para sellar su palabra.<br />
–Te creo –dije–. Eres un hombre religioso, y esa declaración solemne me basta.</p>
<p>Hice una larga pausa y bebí un sorbo de su café antes de continuar.</p>
<p>–Fue hace tres años –le conté–. Entonces atendía a una paciente histérica quien soñaba a menudo con desastres naturales: terremotos, explosiones volcánicas, tsunamis, en resumen, muerte masiva. Muchos años de tratamiento convencional le habían convencido que la ciencia tradicional jamás le encontraría cura. Entonces supo de mí, y me buscó para tratar de encontrar la causa de su padecer en sus vidas pasadas.<br />
Luis palideció ante mi convicción. Proseguí.</p>
<p>–La atendí por muchas semanas, en cada una de las cuales visitábamos una encarnación diferente. Vidas diversas; muchas personas comunes: soldados, dueñas de casa, vagabundos, pastores, prostitutas, y otras identidades por el estilo. Al pasar el tiempo comencé a comprender que la trama que unía todas esas vidas eran los sueños. Cada una de esas encarnaciones traía a la memoria los mismos sueños de desastres que tenían sumida en la histeria a mi paciente.</p>
<p>–¿Por qué? –preguntó Luis– ¿Qué tiene de extraordinario?<br />
–Verás, Cada persona tiene una cadena de vidas pasadas que comparten algo en común. Se trata de aspectos de la personalidad que se repiten. Los ambiciosos tienden a seguir siéndolo ciclo tras ciclo, como también los mansos, los violentos, los lujuriosos, y otros tipos humanos. Pero jamás me había enfrentado a una cadena de vidas que compartieran sus sueños por milenios. Era inaudito, una experiencia extraordinaria en nuestro oficio.<br />
–¿Qué hiciste?<br />
–Pues que más. Traté de resolver el misterio. Para hacerlo usé mi arte con la mayor fuerza posible para traer a la vida la persona más arcaica de tal cadena de encarnaciones. Quizás algo pasó en esa vida primera, pensé, que desencadenaba sueños perturbadores en las siguientes encarnaciones.<br />
–¿Cuán atrás volviste?<br />
–Estimo que 450 generaciones, aproximadamente. Unos diez mil años. Estamos hablando de una personalidad que existió entre el 10.000 y el 6.000 A.C.<br />
–¡Válgame Dios!<br />
–Sí. Mi paciente sería el médium para conectarme con el espíritu de un hombre del remoto pasado; literalmente, un viaje en el tiempo.<br />
–¿Y que descubriste?<br />
–Me encontré con un individuo que presenció el fin de la Atlántida.<br />
–¡¿Qué?!<br />
–Sí, como escuchas, me encontré con un testigo presencial del fin del continente perdido. Acaso no recuerdas la historia de Platón.<br />
–¡Ah, no! Esto es demasiado –Exclamó indignado Luis–. Si la metempsicosis es algo difícil de aceptar. ¿Creéis acaso que me convencerás de que la Atlántida también existió?<br />
–Platón lo dijo. ¿O no? Ocurrió más allá de las columnas de Hércules, en el medio del Océano Atlántico, en una gran isla que estaba donde las Azores.<br />
–Un minuto, Jaime –Protestó Luis–. Todo el mundo sabe que la Atlántida en verdad existió. Fue Tera, parte de la Civilización Minoica, que era una ciudad ubicada en el centro de un volcán extinto y rodeada por un brazo circular de mar. Se sabe que el volcán explotó y la destruyó en una noche, calzando con precisión con el relato de Platón. La ciencia explica la Atlántida de esa manera.<br />
–Sé que Tera existió, y conozco su fatídico final, muy similar al de la Atlántida. Pero se trata de otra historia. Si me dejas explicártelo te demostraré que es verdad.<br />
–¿Cómo lo demostrarás? ¿Acaso no te das cuenta de que no existe forma de hacerlo?<br />
–Déjame explicarte la historia desde un principio ..<br />
Y al decir esto, Pasé dos horas dando todos los detalles. Sólo le faltó explicar el resultado de la excavación.<br />
–Pero que encontraste. Un pedazo de bronce carcomido no prueba nada. No existe prueba alguna, Jaime. Nadie te creerá.<br />
–Te equivocas, Luis, ve esto.</p>
<p>Y saqué de mi maleta un objeto cubierto con paños negros. Era un cristal opaco que puse sobre la mesa. Al exponerlo al sol adquirió un tono vivo y de su cuerpo emergió un holograma multicolor, y en extremo realista, como nada que nuestro mundo conociera. Se trataba de un modelo del centro de la Atlántida con todos sus magníficos edificios. Mirado con más cuidado se trataba de una película animada, pues se apreciaban personas caminando alrededor de la ciudad, vestidas en trajes muy elegantes, coloridos y curiosos.<br />
exxLuis se quedó boquiabierto. No podía creer que frente a sus ojos estuviera una de las maravillas de la Atlántida. Un video tridimensional de una civilización muerta hace una decena de milenios.<br />
–Pero no se trata sólo de eso –Continué–. Mira esta copa, fue de Jassive.</p>
<p>Y Jaime depositó una copa de un material único sobre la mesa. Parecía aluminio transparente, grabada con la figura de animales marinos, con una extraña y obscura caligrafía que adornaba su cintura.<br />
–¡Pero Jaime, no puedo creerlo! Realmente has descubierto la Atlántida. Has hecho el mayor descubrimiento arqueológico de la historia. Debes publicar, Jaime. El mundo debe conocer lo que tú sabes.<br />
–No Luis, te equivocas –le dije, mirando al cielo–. Te mostré estos objetos pues necesitaba demostrarle a alguien que no estaba loco, pero no puedo dar a conocer este descubrimiento. Morirá conmigo.<br />
–Si no lo haces tú, lo haré yo. El mundo sabrá la verdad.<br />
–¿Qué no entiendes, Luis? El mundo adora el mito de la Atlántida pues es un saber inalcanzable y jamás aceptarán la hipótesis de Tera, pues destruye la fantasía. Si supieran que la Atlántida existió de veras y que tenemos imágenes y pruebas concreta de ella, ya no sería un mito romántico sino sólo un aburrido capítulo más de la historia ordinaria. El mundo no quiere saber de la verdadera Atlántida. Por eso se refugia en la incredulidad. Sal al mundo, Luis, a predicar la verdad y serás tratado de loco. El mito de la Atlántida vale por lo que es: un misterio. Nadie te creerá.<br />
–El secreto morirá con nosotros entonces, Jaime.<br />
–Así será. Brindemos por eso.</p>
<p>Sin embargo, Luis quedó intrigado. Su mente clamaba por una explicación racional y no pudo contener su deseo de precisar la cuestión de una vez por todas.</p>
<p>–Préstame el cristal. Lo haré analizar por un especialista en materiales. Sabremos de una vez de que diablos es el objeto y como funciona.<br />
–Jamás –contesté exaltado–, ni por todo el oro del mundo.<br />
–Entonces, ¿debo acaso entender que me has engañado?, ¿qué todo este cuento de la metempsicosis y del continente perdido no es más que una farsa?<br />
–¡Cómo te atreves! Si no fueras mi amigo te volaría los dientes por grosero.<br />
–Pero que quieres que crea, si no me dejas evaluar la evidencia.<br />
–Está bien, Luis, cederé –dije–. Pero no te llevarás el cristal. Eso sí que no, señor. Ese cristal me lo llevo a la tumba. Llévate la copa y analízala. Si me la devuelves, ya veremos si alguna vez me atrevo a facilitarte el cristal.<br />
–Bien, exclamó Luis. Ya verás como se resuelve este misterio.</p>
<p>Dos semanas más tarde, Luis se entrevistaba con su amiga Laura, experta en microelectrónica, cristalografía, y física del estado sólido, quien tuvo la misión de analizar la copa.</p>
<p>–¿Qué te pareció?– le preguntó a Laura.<br />
–Es extraño, Luis. Se trata del objeto más sorprendente que me haya tocado analizar. Si me dijeras que lo perdió un extraterrestre te creería, pues se trata de algo como no hay en este mundo.</p>
<p>Luis palideció y sólo atinó a balbucear.</p>
<p>–Explícame, por favor.<br />
–Bien, se trata de una amalgama de material orgánico y aluminio. Le apliqué el método de carbono 14 y me dio un resultado sorprendente: data de 6900 años antes de Cristo.<br />
–¿Qué?<br />
–Pero eso sólo fue el principio. Se trata de un material sorprendente que, de acuerdo a las leyes de la física y química, no debiera existir. Se comporta como si fuera aluminio transparente. Sin embargo, existe una organización que sólo se puede explicar con las más modernas teorías de la mecánica cuántica. Se trata de un gas, o mejor, de un plasma en estado sólido. Teóricamente es factible la existencia de un material de ese tipo, y sin embargo en el presente no existe la tecnología para crearlo. Es como sí sus cristales se hubieran montado a mano, átomo a átomo; no sólo definiendo posición sino estado cuántico.<br />
–¿Quién invertiría tanto trabajo en una simple copa? –Preguntó Luis.<br />
–No se trata de sólo una copa. Es un objeto extremadamente especial. Al cargarlo con líquidos mantiene la temperatura del mismo. Funciona como una botella termos, sólo que tiene su parte superior abierta al ambiente. Esto lo hace sin consumir energía. Si pones café hirviendo en ella, la temperatura se mantendrá estable por horas. También mantendrá una bebida helada en un ambiente caluroso por mucho tiempo. Se trata de un fenómeno extraordinario que no acabamos de comprender. Sólo me cabe preguntar, ¿dónde lo conseguiste, Luis.<br />
–De la Atlántida –fue la escueta respuesta.</p>
<p>Con el tiempo el estudio de la copa y del cristal cambió la humanidad. La tecnología dio un salto gigantesco al desarrollar materiales e instrumentos otrora inimaginables. Con sólo aplicar ingeniería reversa a esos dos míseros objetos que encontré en la tumba de Jassive, el mundo encontró la clave para desarrollar las plantas de energía de antimateria, los propulsores espaciales de alta velocidad, el cine holográfico tridimensional, y muchos otros inventos.</p>
<p>Pero la sensación de perdida por la Atlántida siguió existiendo. Si el hombre había avanzado tanto con sólo estudiar dos pequeñas invenciones, un cristal holográfico y una copa térmica, cuanto más pudo haber avanzado si la civilización de la Atlántida no hubiera perecido. Tal vez el Templo de la Sabiduría todavía estaría entre nosotros. En tal caso, quizás, el hombre estaría hoy aventurándose fuera del sistema solar, y el signo de la Atlántida estaría en las proas de las gigantescas naves en curso a las estrellas; insignia exhibida como emblema universal de la humanidad.</p>
<p>por Omar Vega</p>
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		<title>Años luz: un faro que rompe las brumas del olvido</title>
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		<pubDate>Fri, 23 Jun 2006 07:38:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Omar Vega</dc:creator>
				<category><![CDATA[Especial Años Luz]]></category>
		<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[Omar Vega]]></category>
		<category><![CDATA[Brainstorming]]></category>

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		<description><![CDATA[“No hay futuro vivo con un pasado muerto” Carlos Fuentes, escritor Mexicano en “Geografía de la Novela” Es un hito en la historia de la CF (ciencia ficción) chilena. Por primera vez, después de siglos de olvido, aparece en medio de las espesas brumas de nuestra amnesia un potente faro que nos devela el camino [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.tauzero.org/files/blog/aniosluz-1.jpg">
<p align="right"><em>“No hay futuro vivo con un pasado muerto”</em><br />
Carlos Fuentes, escritor Mexicano en “Geografía de la Novela”</p>
<p>Es un hito en la historia de la CF (ciencia ficción) chilena. Por primera vez, después de siglos de olvido, aparece en medio de las espesas brumas de nuestra amnesia un potente faro que nos devela el camino recorrido. Se trata de un libro que de pronto nos abrió los ojos ante la evidencia: la CF chilena no es una invención reciente sino que tiene una larga tradición que vale la pena conocer. Vimos entonces <span id="more-761"></span>las pisadas de los pioneros, de los incontables soñadores que nos han precedido en la búsqueda de esos <em>mundos que no son éste</em>. El libro de Marcelo Novoa, “Años luz” es eso: un foco potente que nos permite ver lo que nuestros ancestros crearon mucho antes de nosotros, convirtiéndose, mágicamente, en el espejo que nos refleja a nosotros mismos en el espíritu de quienes nos precedieron.</p>
<p>La misma presencia de Hugo Correa, leyenda y orgullo de nuestras letras fantásticas, dio solemnidad al acto de presentación del libro en Santiago. Demostración palpable de que tenemos historia y de que, en consecuencia, tenemos un futuro promisorio y grandioso que podemos construir entre todos.  La misma entrada de Hugo Correa a la sala tuvo, para algunos de entre nosotros, un toque surrealista. Es que muchos habíamos creído el mito de que el maestro había muerto. Entonces, sin previo aviso, la leyenda cruzó el umbral de la sala Ercilla, resucitado desde el mismo <em>hiperespacio</em>, para alegría de todos sus fervientes seguidores. Marcelo Novoa se dio cuenta de la situación y nos enrostró que Hugo Correa no era un holograma del más allá sino que estaba vivo, y que todavía nos podía dar lecciones de grandeza. Llenos de alegría por encontrarnos en vivo con él, les aplaudimos a rabiar, y muchos aprovecharon de inmortalizarse fotografiándose al lado del generoso maestro.</p>
<p>Es que la obra de Hugo Correa divide, literalmente, la historia de la CF nacional en dos partes bien marcadas. Antes de él tuvimos muchos escritores brillantes, pero sólo Hugo Correa fue capaz de hacer trascender la CF chilena más allá de nuestra <em>fértil provincia</em>, proyectándola al mundo entero. Hugo Correa fue el primer escritor especializado en el género que produjo Chile, y el más famoso de todos a nivel internacional. Es más, su obra influyó en la literatura internacional al punto que muchos sospechan que <em>“Los Altísimos”</em> pudo ser la fuente de inspiración del “Mundo Anillo” de Larry Niven e incluso de <em>“Encuentro con Rama”</em> de Arthur Clarke.</p>
<p>Para quienes queremos el género, la presentación de la antología de Marcelo Novoa nos provocó una alegría inmensa. Sentimos que, al fin, la CF chilena se ponía pantalones largos, al fin maduraba.</p>
<p><b>La historia oculta de los historiadores</b></p>
<p>Años atrás, cuando la historia de la CF chilena era sólo una afición para iniciados que buscaban obscuros textos en las librerías de viejo, hubo un investigador francés quien se convirtió en el pionero de éste estudio. Se llamaba Remi-Maure, y se interesó en Chile pues en el mundo desarrollado los llamados “Estudios de la Ciencia Ficción” eran ya entonces parte del currículo académico de toda universidad que se precie de tal. Como resultado de sus investigaciones publicó un paper llamado <em>“Science Fiction in Chile”</em> (1984. DePauw University,  EEUU.). Por desgracia Remi-Maure, pensó que la CF chilena era de origen reciente, contemporáneo a la obra de Hugo Correa, y no atisbó su largo pasado que para entonces ya estaba oculto y olvidado.</p>
<p>Muchos años y estudios debieron hacerse para corregir esa situación. Entre los “arqueólogos” del género destaca como el más importante Moisés Hassón, quien se dedicó a investigar meticulosamente el tema, y quien apoyó con su conocimiento a todos los que le siguieron. Andrea Bell, con el apoyo de Hassón y de otros investigadores nacionales, hizo un trabajo mucho más acabado que los anteriores y que culminó con la publicación de varios papers. Andrea Bell fue también la editora de la antología “Cosmos Latino” (2003), primera obra que difunde en inglés los clásicos de la literatura iberoamericana, y que incluyó como representantes chilenos los cuentos  “La estrella muerta” de Ernesto Silva Román (1929), “Cuando Pilatos se opuso” de Hugo Correa (1971) y “Exerion” de Pablo Castro (2000).</p>
<p>La historia de la CF chilena estuvo mucho tiempo dispersa en diversas fuentes, y con piezas que no encajaban  entre sí. Joyas de investigación yacían perdidas en el olvido. Basta saber que en Fobos 3, en su artículo “El Ultrarrealismo de Chile” (2000), Luís Saavedra mencionó al pasar la obra más antigua de la CF chilena conocidas hasta ahora: “Ocios Filosóficos y Poéticos en la Quinta de las Delicias” de Juan Egaña (1829). En ese mismo artículo Saavedra nos informa que su fuente es el libro “Narrativa Chilena Ultrarrealista”, de Fernando Sánchez Durán (1991).</p>
<p>Hoy en día la investigación de la CF chilena ha llegado a su madurez con la publicación del libro “Años Luz” de Marcelo Novoa. Ya la obra gruesa de la “arqueología” a la CF chilena está hecha. Lo que falta es hacer las terminaciones de un legado por suerte rescatado del olvido. Esto es un alivio, pues existe el riesgo de perder físicamente los soportes de los textos antiguos. El riesgo es real, pues sabemos que ya han ocurrido pérdidas. Es el caso de un libro de Ernesto Silva Román que desapareció misteriosamente de la Biblioteca Nacional.</p>
<p>Todavía quedan muchas dudas sobre las cuales investigar, que pudieran interesar a aquellos curiosos que quieran incorporarse a la búsqueda. Algunas de esas preguntas nos asustan pues revelan hasta donde llega nuestra ignorancia en el tema. Son preguntas que no podemos responder todavía, tales como: ¿Cuál fue el primer cuento de CF escrito en Chile? ¿Cuál fue el primer cuento fantástico Chileno? ¿Qué influencia ha tenido la cosmología prehispánica en la literatura Chilena? ¿Cuál fue el primer relato de CF dura? Etc.</p>
<p>¿Mas donde buscar esa información? Pues la respuesta es simple, hay que armarse de infinita paciencia y dedicación, iniciando un safari que nos mantendrá rasgando librerías de viejos, quemándonos las pestañas en catálogos de bibliotecas y recuperando diarios y otras fuentes dispersas. Mucho trabajo queda todavía por hacer. Por ejemplo, hasta ahora nadie ha explorado  las publicaciones que aparecieron en los diarios chilenos del siglo XIX.</p>
<p>Con todo podemos predecir, esperanzados, que la historia de la CF Chilena tiene un brillante futuro.</p>
<p><b>Años Luz: Mapa estelar de la CF chilena</b></p>
<p>Luego de dos década de estudios, “Años Luz” ha impulsado el interés por la CF nacional a nuevas alturas. Literalmente ha sacado esa afición oculta del closet y la ha puesto al alcance de todo el mundo.</p>
<p>“Años Luz” es una antología de algunos de los mejores cuentos y extractos de las novelas del género desde el siglo XX hasta el presente. Leerlo es hacer un rápido recorrido por todos los universos creados por esas mentes preclaras que nos precedieron, y nos hacen maravillarnos por su creatividad y avergonzarnos de nuestro olvido.</p>
<p>Abriendo la antología nos encontramos cara a cara con <em>Julio Téllez</em>, el James Bond chileno de Alberto Edwards que precediera al famoso espía inglés por medio siglo, para seguirle en sus aventuras luchando por Sudamérica y enfrentando al imperialismo yanqui. Siguiendo adelante descubrimos un <em>Umbral</em>, abierto por Juan Emar, que nos permite comunicarnos con otros mundos y que anticipa novelas clásicas como Estación de Tránsito de Simak. Siguiendo adelante llegamos a la Atlántida a bordo del <em>Thimor</em> de Manuel Astica fuentes. Y ese es sólo el comienzo de un recorrido alucinante plagado de extraterrestres, ciencia y magia, que nos lleva a mundos muy distantes al tiempo que nos hace reflexionar sobre nosotros mismos. Es un recorrido que viaja a través del tiempo y que barre transversalmente generaciones, las que tienen en común no sólo el hecho de ser chilenos, sino de compartir una desesperada necesidad de viajar a lugares distantes en alas de la imaginación.</p>
<p>La antología incluye a gran parte de los mejores escritores chilenos del género. No es completa pues no se puede incluir todo lo escrito por chilenos en CF durante un siglo y medio, disponiendo para ello de un espacio de sólo 400 páginas. Para hacerlo haría falta una enciclopedia que tuviera veinte veces más espacio. Sin embargo, el esfuerzo de síntesis de Marcelo Novoa es realmente excepcional, pues nos permite darnos una idea clara de la creatividad de nuestra gente en el pasado y en el presente, sin perder mucho detalle en el proceso.</p>
<p>Es de esperar que éste esfuerzo fundador fructifique en nuevas antologías y estudios que amplíen la disponibilidad de la CF chilena. Quizás algún día las obras maestras de los autores chilenos de CF estén disponibles incluso en Internet para el disfrute de las presentes y futuras generaciones de chilenos.</p>
<p><b>¿Qué podemos aprender leyendo CF chilena del pasado?</b></p>
<p>Más allá de disfrutar de una grata lectura y de viajar a otros mundos futuros, existe muchas lecciones que podemos hacer nuestras al leer las obras de CF chilenas del pasado.</p>
<p>Primero, la idea que tenemos de ser un país aislado se cae al suelo en pedazos. Chile ha estado desde siempre unido al resto del mundo, y los conceptos foráneos han llegado hasta estas latitudes desde hace siglos. Figuras como Louis-Sébastien Mercier (el creador de la anticipación), de Edgard Allan Poe, Julio Verne y Camille Flammarion se leyeron en Chile muy poco después de su publicación en Europa, y sus ideas se comentaron en las reuniones de los patriotas de la Independencia y en la Bohemia porteña. Conceptos como el magnetismo animal, las sociedades utópicas y los cañonazos a la Luna llenaban las cabezas de nuestras remotas generaciones y sus conceptos se discutían acaloradamente en las reuniones literarias. Como resultado de ese fervor intelectual surgieron los primeros cuentos y novelas de CF a fines del siglo XIX. Desde entonces la influencia extranjera, en particular de la literatura norteamericana, ha seguido influyendo en nuestros escritores hasta hoy día.</p>
<p>Segundo, si bien nuestros escritores han sido motivados e influidos por los escritores del hemisferio norte, no cabe duda que las ideas locales han sido muy originales. Aquí, lejos de los centros de poder y de creatividad tecnológica y científica del planeta, nuestros escritores no solo estaban al tanto de lo que pasaba, sino que eran capaces de proyectarse a otros mundos usando su imaginación. Tal como el personaje de Enrique Araya, en “El caracol y la diosa”, los escritores chilenos, encerrados en esa pequeña habitación llamada Chile que les restringía el cuerpo a moverse en espacios limitados, eran capaces de desdoblarse viajando en sus cuerpos astrales hasta los confines del espacio y el tiempo.</p>
<p>Tercero, al leer a nuestros antiguos escritores nos vemos reflejados nosotros mismos. Leerlos es vernos en un espejo espiritual. Percibimos en sus textos la localidad, el provincialismo en el amplio sentido de la palabra y en su connotación positiva, ese sentir nacional, local y único que es la esencia de lo chileno. En sus letras palpamos como nuestro propio espíritu nos habla desde los recovecos del tiempo y desde los espacios infinitos de la imaginación.</p>
<p><b>Profecía</b></p>
<p>En doscientos años más, cuando los vehículos aéreos dominen esta ciudad, y las transmisiones holográficas nos abrumen de modernidad, un investigador chileno encontrará el libro “Años Luz” de Marcelo Novoa en alguna biblioteca y se maravillará de que alguna vez existieran un Sergio Amira, un Jorge Baradit o un Pablo Castro. Verá también en sus ilustraciones los logotipos de los legendarios “Fobos” y “TauZero”. Entenderá entonces claramente que la CF chilena existe desde siempre, y que sólo existe un <em>futuro vivo cuando el pasado no ha muerto</em>.</p>
<p><b>Referencias</b></p>
<p>Libro<br />
- Años Luz: Mapa estelar de la ciencia ficción en Chile. Marcelo Novoa (2006).<br />
Sitio web del libro: <a href="http://www.puerto-de-escape.cl">http://www.puerto-de-escape.cl </a></p>
<p>Fanzine Fobos (número 3):<br />
- El Ultrarrealismo de Chile. Luis Saavedra V. Fobos 3. Luís Saavedra.<br />
<a href="http://fobos.iespana.es">http://fobos.iespana.es</a></p>
<p>Puerto de Escape <a href="http://www.puerto-de-escape.cl">http://www.puerto-de-escape.cl</a><br />
- Espejo del mundo. Roberto Pliscoff Vasquez.</p>
<p>Letras de Chile: <a href="http://www.letrasdechile.cl/">http://www.letrasdechile.cl/</a><br />
- Literatura fantástica en Chile. Diego Muñoz Valenzuela.<br />
- La ciencia Ficción en Chile: una puerta tapiada. Marcelo Novoa<br />
- En la Luna: un bosquejo de la ciencia ficción chilena, Parte II. Omar Vega</p>
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		<title>2001: Una Odisea Simbólica</title>
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		<pubDate>Sat, 01 Apr 2006 04:03:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Omar Vega</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cine]]></category>
		<category><![CDATA[Omar Vega]]></category>
		<category><![CDATA[TauZero #18]]></category>
		<category><![CDATA[Brainstorming]]></category>

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		<description><![CDATA[Hace algunos años me tocó preparar un trabajo sobre el contenido esotérico de la película 2001: Odisea en el Espacio. Eran tiempos de intensos estudios humanistas y de búsqueda del patrimonio esotérico occidental perdido en el mundo moderno. En esa época era miembro activo de una institución fundamental para Occidente, en cuyo atanor se hornearon [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.tauzero.org/files/blog/2001baby1.jpg">Hace algunos años me tocó preparar un trabajo sobre el contenido esotérico de la película 2001: Odisea en el Espacio. Eran tiempos de intensos estudios humanistas y de búsqueda del patrimonio esotérico occidental perdido en el mundo moderno. En esa época era miembro activo de una institución fundamental para Occidente, en cuyo atanor se hornearon los valores más elevados de nuestra sociedad, y acaso de nosotros mismos: la Masonería.<span id="more-751"></span></p>
<p>Éste artículo está reciclado, ampliado y retocado para hacerlo más ágil. Además, tuve especial cuidado de quitarle cualquier indicio de conocimientos que deben permanecer secretos. Pues bien, dadas las explicaciones del caso, les invito al estudio de la simbología de la película 2001, Odisea en el Espacio.</p>
<p>Antes de comenzar, debo destacar que éstos no son todos los símbolos ocultos que tiene la película, sino sólo aquellos que pude descubrir. Puede haber muchos más a la espera del espectador sagaz.</p>
<p><em>Eres libre de especular, como quieras, sobre el significado filosófico y alegórico de 2001. Stanley Kubrick</em></p>
<p><strong>Descubrimiento</strong></p>
<p>Lo recuerdo bien. Era un adolescente en ese entonces y la película ya era muy antigua, toda rayada y cortada. Pero no por eso me dejó indiferente. Se abrió el telón y las butacas comenzaron a temblar en respuesta a un sonido tan bajo que parecía sólo vibración, similar a un sismo, el que hubiera provocado una estampida a no ser por el timbre de los bronces que inundaban la sala. Se trataba de un himno vibrante que enaltecía el amanecer, dando sus respetos a la “Luz Eterna”. Era la obertura de Así Habló Zaratustra, escrita por Richard Strauss, la que muy apropiadamente daba inicio a una película única y reveladora.</p>
<p>Una escena portentosa apareció ante mí: un planeta azul, acuático y vital, más envuelto en la sombra de la noche eterna, el que comenzaba a ser iluminado por el sol naciente que se entreveía en un fulguroso horizonte.</p>
<p>Toda la escena simbolizaba el “Amanecer del Hombre”.</p>
<p><strong>Símbolos</strong></p>
<p>Ese no es el único símbolo representado en la película, pues ésta joya cinematográfica se desliza a la vez en muchos planos superpuestos, llevando un mensaje que es a la vez racional y místico, fantasioso y científico, pues su objetivo final es transmitir algo de la esencia del Hombre, de su gloria y su tragedia. Pretende impregnarnos, con algo de sus esperanzas y de su razón de existir. Todo esto codificado en un lenguaje de comunicación visual de difícil acceso al espectador casual, pues para entender muchas escenas es necesario acceder a lo trascendente, sin olvidar que se requiere de claves adicionales que sólo el conocimiento oculto puede brindar. Para entender esa película se requiere, entonces, de una actitud similar a la lectura de un libro místico o religioso.</p>
<p>A modo de preámbulo, para aquellos que no están interiorizados con el esoterismo, se debe primero separar las cosas claramente. El esoterismo no tiene ninguna relación directa con la magia, el espiritismo o la seudo ciencia. Se trata simplemente del conocimiento secreto y tradicional que mantienen una sociedad para si misma. Generalmente ese conocimiento consiste en simbología y esquemas para la comunicación reservada de ideas. Algo así como los sistemas de encriptación de información que usan los espías. Aquí mencionaré la Cábala Hebrea y otras técnicas muy usadas para codificar información, y eso es precisamente a que me refiero cuando hablo de simbolismo. Además mencionaré el Hermetismo, que es una filosofía muy antigua la que, por tradición, se le atribuye a un genio iluminado legendario: Hermes Trismegisto.</p>
<p><strong>La película</strong></p>
<p>La película dirigida por Stanley Kubrick está basada en la novela homónima de Arthur C. Clarke. Ambas, película y novela aparecen en 1968 en medio de la efervescencia de los preparativos para el viaje a la Luna. En su época tuvo un gran éxito basado en el realismo de sus escenas, las que satisfacían a un público ávido de espacio y de futuro. Hoy, 38 años después, ya pasado el verdadero 2001, nos hemos dado cuenta que tal película es única en muchos aspectos y que, a pesar del centenar de películas de Ciencia Ficción posteriores -las que contaron con mejor tecnología y mayores presupuestos-, seguirá siendo considerada como una cumbre de su género durante mucho tiempo más. ¿Por qué?</p>
<p>Porque tras la fachada de una historia convencional se oculta un mensaje secreto y subliminal, revelándonos simbólicamente la Biblia.<br />
La película está basada en el cuento El centinela de Arthur Clarke. Durante la filmación de 2001 fue redactado en forma simultánea el guión y la novela, por lo tanto el contraste entre ambas nos da visiones complementarias. Clarke nos da una visión más racional, si se quiere, de la historia, aún cuando no está exenta de esoterismo revelador. Sin embargo, es Stanley Kubrick quien hizo el mayor uso del simbolismo, dejando sus huellas en el propio film. Presente a la vista de todos, pero oculto al espectador casual. Lo que aquí se explica es el resultado de la visión de conjunto de ambas obras.</p>
<p><strong>Esquema del filme</strong></p>
<p>Tanto el filme como la película están divididos en cuatro historias independientes, a detallar:</p>
<p><strong>1. El amanecer del hombre</strong></p>
<p>Un asolado paisaje africano de hace unos 3 millones de años cobija a una manada de antropoides proto-humanos, probablemente australopitecos. Éstos seres caminan de manera casi erguida, más aún no han descubierto el uso de las herramientas y de las armas. Por tal razón sufren continuamente de hambre e inanición, a pesar de vivir entre muchas presas de caza.</p>
<p>Un día los antropoides se encuentran con una lápida pulida y brillante, de origen extraterreno, enviada a la tierra por seres desconocidos para cambiar el curso de la evolución. La lápida manipula las mentes de los australopitecos quienes entonces aprenden a usar sus manos para manipular armas.</p>
<p>En las escenas siguientes “Vigilante de la Luna”, el líder del grupo, usa las armas para cazar y para matar a un miembro de una tribu rival. A la sombra del monolito había nacido el hombre, a la vez creador y homicida.</p>
<p><strong>2. El viaje a Clavius</strong></p>
<p>Un gran misterio rodea el viaje de Heywood Floyd hacia la Luna, donde se encontró un monolito extraterrestre de 3 millones de años de antigüedad. Para evitar las filtraciones de esa noticia se difunde el engaño de que la base lunar americana estaba afectada por una epidemia.</p>
<p>Se describe en gran detalle el viaje de Floyd hacia el monolito, cuya primera fase es en un trasbordador rumbo a la estación espacial. Toda la escena es destacada con las alegres notas del Danubio Azul. Luego hay escenas de un alunizaje, de la base lunar, y de un viaje hacia el cráter Clavius. Una vez allí, mientras se toman fotografías, el monolito despierta de su letargo lanzando una enorme emisión de energía en dirección a Júpiter.</p>
<p><strong>3. Entre Planetas</strong></p>
<p>Una nave de cien metros de largo, pintada de lúgubre blanco, con una cabina esférica, navega en el vació espacial con cinco hombres a bordo, tres de ellos reposando en sus ataúdes de hibernación. Les hace compañía un computador Hal 9000, el primer ser cibernético con inteligencia artificial.</p>
<p>Después de un error de juicio del cual le culpan, el computador comienza a sospechar que los humanos le van a desconectar. Ante el riesgo inminente de morir, Hal 9000 mata a cuatro de los tripulantes humanos, comenzando por Frank Poole, quien es atacado en el exterior de la nave por Hal usando una capsula a control remoto.</p>
<p>David Bowman, luego de sobrevivir a otro atentado, entra en el cerebro del computador y le desactiva pieza a pieza, matándolo. Al morir Hal en su cerebro se proyecta una grabación con el objetivo de la misión: reconocer un nuevo monolito que se descubrió en Júpiter.</p>
<p><strong>4. A través de la Puerta de las Estrellas</strong></p>
<p>Al llegar a Júpiter, Bowman se encuentra con un nuevo monolito, esta vez de gigantescas dimensiones, suspendido en torno al satélite Japeto. Bowman ingresa a una cápsula y viaja hacia la lápida para explorarla. Intenta entonces posarse sobre la lápida, pero al hacerlo se ve conducido a otras dimensiones, a un universo muy distante. Recorre una ruta compuesta por innumerables agujeros de gusano, los que les permiten llegar en instantes a lugares ubicados a millones de años luz de la Tierra, siendo testigo de los más extraordinarios prodigios naturales y tecnológicos, los cuales no entiende a cabalidad.</p>
<p>Luego existe una secuencia que refleja el encuentro consigo mismo en distintas edades y épocas, culminando el filme con la escena de un feto gigantesco que, a modo de Tierra, cubre el espacio. Cierra la película la misma música de Strauss, marcando nuevamente el Amanecer del Hombre. Esta vez se trata del superhombre: el hombre de las estrellas.</p>
<p><strong>Análisis Simbólico</strong></p>
<p>Sin duda, viéndola tal cual la película resulta impresionante. Se nos está hablando en un lenguaje muy fino del pasado, del futuro, de nuestras criaturas artificiales y del primer encuentro con los extraterrestres: seres tan poderosos como dioses, o quizás los propios dioses. Sin embargo, cifrado en la película y en la novela, como una parte integral de la misma, existe una extensa trama simbólica de la cual comentaremos algunos de los más relevantes y fáciles de descubrir.</p>
<p>No debemos olvidar que Clarke y Kubrick son occidentales curiosos, y en particular éste último manejaba los simbolismos de la Cábala Hebrea. Ambos, por lo tanto, estaban imbuidos en la mística occidental.</p>
<p><strong>La lápida</strong></p>
<p>Un extraño objeto, fúnebre y metálico, está presente como un hilo común en toda la película. Un monolito con el aspecto de una lápida que lleva en sí las misteriosas proporciones 1-4-9, las cuales son repetidas hasta el cansancio. En su novela, Clarke insiste en forma majadera que las proporciones 1-4-9 corresponderían a los 3 primeros cuadrados. Vale decir, sería una forma cifrada de expresar, a quien quisiera saber, que sus constructores sabían matemáticas. Que se estaba en presencia de inteligencia extraterrestre. Sin embargo estas cifras ocultan algo más profundo todavía, pero para hacerlo debemos interpretar esas proporciones por medio de la Cábala.<br />
En los documentos sobre el monolito en la Luna, que son mostrados a la cámara durante una escena de la película, se le llama TMA-1. TMA se supone es una abreviatura de “Monolito de Tycho” (Tycho Monolyte) pero que también corresponde en hebreo, y leyendo al revés -en el orden natural en que ese idioma es leído-, a las letras Alef, Mem y Teth, cuyos números cabalísticos corresponden a 1, 40 y 9, respectivamente. Ahora bien, en Cábala Hebrea el cero a la derecha es irrelevante, por lo tanto 40 corresponde a cuatro. Llevando entonces ese 4 a letras encontramos que corresponde a la letra “D” ó Daleth. La sigla TMA equivale entonces a la combinación de letras “TDA”. Su equivalente numérico, de acuerdo a la posición de las letras del alfabeto Hebreo, es entonces “941”.</p>
<p>En resumen, la sigla “TMA” es otra manera de escribir las proporciones 1-4-9 del monolito. ¿Coincidencia? No lo creo. Quienes conocen de numerología tienen esa extraña pasión de codificar mensajes secretos; ocultos a la vista del público pero presente de todas maneras. Este no es el primer caso de encriptación que existe en artes y, muy por el contrario, en muchísimas obras famosas existe ese juego misterioso. Quizás uno de los más conocidos es el que aparece en una obra que otrora se consideró anónima: La Celestina. Hoy se sabe que su autor fue Fernando de Rosas, y que era abogado, y eso se descubrió al descifrar un mensaje secreto que existía en un poema de la misma obra.</p>
<p>Por lo tanto, resulta evidente que en la película Kubrick se tomó el trabajo de mostrarnos de frente que aplicó Cábala Hebrea en la película, quizás para encaminarnos hacia su sentido religioso y trascendente. Vale decir, nos está revelando que 2001 lleva en sí algo más de lo que es aparente a simple vista. Pero eso no es todo, algo más se desprende de la sigla “TDA”.</p>
<p>En numerología Pitagórica y en Cábala Hebrea, la letra “A” equivale al numero uno. Este número representa al Todo. Vale decir, a Dios, al cosmos y al infinito. El número cuatro, simbolizado por el cuadrado, la cruz y el tetragrama, representa los cuatro elementos (el mundo físico), los puntos cardinales (el espacio), las cuatro estaciones del año (el tiempo) y a las cuatro virtudes humanas (fortaleza, justicia, prudencia y templanza). Además es el número de letras que hay en el nombre de Dios, YHVH. El número 9 por su parte, representa la cuadratura de Saturno (curiosamente el destino del viaje en la novela es Saturno, en tanto que en la película la meta es Júpiter). Además es tres veces el número tres, por lo que en numerología Cabalística es un símbolo de la perfección.</p>
<p>Es más, en el Árbol de la vida de los Cefirotes, esquema fundamental de la Cábala Hebrea, “A” representa la iluminación, “D” la compasión y “T” el raciocinio. El monolito entonces brinda la iluminación al hombre y representa la compasión de una inteligencia superior, que le guía hacia el raciocinio o conocimiento. Es curioso que esa sea precisamente la función del monolito en la película.</p>
<p>Finalmente, la lápida es muy semejante en forma a las Tablas de la Ley, representando por esto mismo a la Torah o Ley Hebrea. La Ley Hebrea es la guía que transforma al hombre de antropoide a ser moral, tal como el monolito hizo con el australopiteco. En efecto, las Tablas descubiertas por Moisés cambiaron el destino del Hombre, convirtiéndose en el faro que guía la historia humana. La lápida representa entonces el Tao Chino, el Karma Hindú, o el destino expresado en el rico lenguaje de la mística Judeocristiana.<br />
El monolito nos enseña, nos guía y es, además, la puerta hacia las estrellas, hacia el futuro, al infinito. O, lo que es lo mismo, representa a Dios.</p>
<p><strong>Caín</strong></p>
<p>En la escena de la Aurora del Hombre, que nos recuerda de inmediato el Génesis, el antropoide se convierte en humano a través de una conexión cerebral con la lápida, la que le reprograma el cerebro, y por medio de eso cambia la sociedad.</p>
<p>El nombre del personaje de Clarke es “Vigilante de la Luna”, nombre totalmente fuera de contexto para unos seres que ni siquiera hablaban y que no tenían nombres. Por lo tanto ese nombre sólo puede estar relacionado con el monolito en la Luna o quizás con Caín Cabe preguntarse si acaso su nombre está relacionado de alguna manera con el primer asesino.</p>
<p>Caín era agricultor y en la prehistoria ésta actividad se regía por los ciclos de la Luna. Entre los descendientes de Caín estuvo Enoch, quien fue rey de una ciudad, es decir, el “Homo Políticus”. También entre sus descendientes se contaba a Tubal-Caín el primer fundidor de metales: el “Homo Faber”. Y otro de ellos fue Jubal, el primer fabricante de instrumentos musicales, quien representa al “Homo Ludens”. Por lo tanto en la película, “Vigilante de la Luna” es el primer hombre en el amplio sentido, el antecesor de quienes crearon la sociedad, la tecnología y las artes. Es más, “Vigilante de la Luna” es el primer asesino, tal como el Caín bíblico.<br />
En el filme el aspecto político (el liderazgo), el fabril (la creación de nueva tecnología) y el lúdico (la música de Strauss y de otros autores) están siempre presentes, ya enunciados en el primer asesino.</p>
<p><strong>Arriba y abajo</strong></p>
<p>El desarrollo de las escenas espaciales de esplendorosa tecnología es contrastado, tanto en la novela como en la película, con la espantosa vulgaridad o simplicidad de los actos humanos. Floyd es un pretencioso representante del gobierno, más preocupado del que dirán, y de mantener las apariencias, que de la trascendencia del descubrimiento. Además, las escenas se ven plagadas de familiaridad y trivialidad: conversaciones intrascendentes donde destacan las cosas comunes, tales como las vacaciones pasadas, los cumpleaños, las llamadas telefónicas, los menús y las conversaciones rutinarias. Sin olvidar las conferencias plagadas de explicaciones absurdas.<br />
Tal trivialidad ocurre allá, en el espacio exterior, tal cual como aquí en la Tierra. Arriba es como Abajo, de la misma forma como Platón nos describe un mundo de ideas y un mundo de realidades; un mundo de espíritu y materia. Concepto éste último que es básico del ocultismo, y que ha sido atribuido al propio Hermes Trismegisto, y que aparece escrito tanto en la Tabla Esmeralda (Alquimia) como en el Kybalion (manual básico de esoterismo) y representado por la Estrella de David. E incluso registrado en el Padre Nuestro: “Así en la Tierra como en el Cielo”.</p>
<p>La escena de transición, cuando “Vigilante de la Luna” lanza la primera arma al aire y esta se convierte en un transporte espacial es considerada una de las secuencias más brillantes del cine. En un segundo se resume la evolución del hombre. Miles de años de progreso tecnológico, todos fruto del primer crimen. Sin embargo, la escena tiene una segunda lectura. El hueso está en la tierra y la nave espacial en el cielo, por lo que existe una unión entre ambos planos. Vale decir, se cumple nuevamente el principio hermético de que arriba es como abajo. Planos diferentes pero iguales; complementarios en la creación de la realidad.</p>
<p>Un comentario interesante, que aparece en el sitio recomendado más abajo, es que Kubrick nos revela con pequeños detalles como en el espacio el hombre pierde el control de las herramientas. Esto se ve en la forma como Floyd pierde su pluma que flota libre, en como la azafata debe aprender de nuevo a caminar, y en el hecho más cómico de que Floyd debe aprender de nuevo a usar el baño por que es ahora, literalmente, un bebé en el espacio.</p>
<p><strong>Hal, el Leviatán</strong></p>
<p>Hal es un nuevo tipo de ser que aparece en escena. Es la herramienta convertida en ente independiente, y su rol en la película es revelarse ante su creador. Desentrañar las claves ocultas del conflicto entre Hal y David Bowman es complejo, pues no existe ninguna clave directa ni en la novela ni en la película. Sin embargo, en la novela cuando Hal mata a Poole, Clarke nos dice lo siguiente:</p>
<p>&#8220;El gesto de Poole era el eco del capitán Ajab cuando pegado a los flancos de la ballena blanca, su cadáver había hecho señas a la tripulación del Pequeod, llamándola a su fatal destino&#8221;.</p>
<p>Esta referencia es a Moby Dick, la mítica ballena blanca e inmortal de la novela de Melville. En esa misma novela su autor se refiere a los cachalotes en estos términos:</p>
<p>&#8220;¿No tiene un ligero parecido con un pez gigantesco? ¿Incluso con el mismo Leviatán?&#8221;.</p>
<p>La ballena Moby Dick es descrita en la novela homónima como la peor de su género, no solo es el pez de Jonas (Jonas 2) sino el mismísimo Leviatán de Job. Éste monstruo es descrito en Job 40-41.</p>
<p>&#8220;Y a Leviatán (&#8230;) Ya pierden su confianza y son derribados por su propia vista (&#8230;) sus ojos se parecen al brillo de la aurora (&#8230;) su corazón es duro como la roca y resistente como piedra de molino (&#8230;) mira de frente a los más insolentes, es rey de todas las fieras&#8221;.</p>
<p>La nave Discovery, gobernada por Hal quien es a la vez el cerebro y la nave en sí, con sus ojos omnipresentes, rojos de pez y de la aurora, es el Leviatán, aquella fiera que doblega el orgullo del hombre por designio divino.</p>
<p>El Discovery es una metáfora de la bestia inmortal: una criatura fruto del hombre, pero inspirada por Dios para castigar su soberbia.</p>
<p><strong>Iniciaciones</strong></p>
<p>En varias secciones de la película hay iniciaciones. La primera le ocurre al “Vigilante de la Luna” en su encuentro con el monolito, evento que le lleva a un estado superior de conciencia. La segunda ocurre (solo en la novela) cuando Bowman resucita en su ataúd de hibernación. Es más, en la novela Clarke se refiere a la sala de hibernaciones como al “Hibernaculum”, clara referencia a Tabernáculo o lugar de rituales hebreos. Otro ritual iniciático le ocurre a Hal 9000 en Tierra, cuando es programado por su constructor, tema que se devela durante la muerte del robot. La iniciación final le ocurre a Bowman cuando cruza el monolito, dirigiéndose a nuevos universos y esferas de conciencia. Se trata de la iniciación sublime pues Bowman muere para convertirse en semilla.</p>
<p><strong>El Mesías</strong></p>
<p>El deceso de Bowman es precedido por una cena con los ingredientes de la pascua (que en hebreo significa “paso”). Bowman se convierte literalmente en el Mesías, lo cual es claramente expuesto en la novela, y su símbolo es el feto que aparece al final de la película. También puede interpretarse como la Última Cena de Jesús o de un condenado a muerte pues Bowman sabe que va a morir, pues lo ve reflejado en su aspecto de anciano en estado agónico. Entonces, mientras come sus últimos alimentos, una copa cae al piso más el líquido permanece. El contenedor se quiebra pero el espíritu permanece.</p>
<p>Un nuevo niño nos ha nacido, el Mesías, el elegido de la casa de David. Casa representada por la letra “D” en el centro del número 1-4-9 y simbolizado por su propia estrella, la que apunta a la tierra y al cielo, la estrella de Israel. Tierra y cielo como la película misma. Surge entonces el coro celestial cantando Así Habló Zaratustra, dedicada a una obra de Nietzche. Este último profeta predijo: “Dios ha muerto, que viva el superhombre”.<br />
Ha nacido un Mesías que es el superhombre: el hombre de las estrellas.</p>
<p><strong>El título</strong></p>
<p>Finalmente el título mismo de la novela y la película es muy expresivo. La aventura ocurre en el año 2001 que es el año de inicio del siglo XXI, y del tercer milenio. Se trata de un cambio que no solo de milenio sino milenarista. Se trata de ese momento en que el destino de la humanidad cambia para siempre. Del instante en que nos encontramos por primera vez con los extraterrestres, o quizás con el propio Creador.</p>
<p>Por otra parte, como queda claro en la novela de Clarke, durante el viaje Bowman leía La Odisea:</p>
<p>&#8220;que era de todos los libros el que más vívidamente le hablaba a través de los abismos del tiempo&#8221;</p>
<p>La Odisea, como sabemos, es un libro mitológico y por lo tanto altamente simbólico. Que mejor prueba de la intensión de los autores que el propio título de la obra. Es más, la película puede ser interpretada también bajo la perspectiva de la obra de Homero, lo cual arrojaría más luces sobre la misma.</p>
<p><strong>Conclusiones</strong></p>
<p>¿Eran acaso Clarke y Kubrick ocultistas? Por el brillante manejo del simbolismo judeocristiano y occidental que hacen gala tanto en la película como en la novela, pareciera que si lo fueron. Sin embargo, de algo estamos seguros, se sabe que, al menos Kubrick, bebía de la vertiente mística judía. Además, es obvio que ambos conocían las claves de la encriptación de símbolos en las obras de arte, técnica muy usada por los grandes artistas, como se descubre al leer, por ejemplo, La Divina Comedia de Dante o El Paraíso Perdido de Milton, al ver la opera Don Juan de Mozart e incluso al escuchar algunos un grupo de rock como Pink Floyd.</p>
<p>Se puede aventurar entonces que ambos aprendieron en esa vieja escuela fundada por Hermes Trismegisto: el hermetismo. Es más, quien haya leído el cuento de Clarke Los nueve billones de nombres de Dios (1953), ya sabrá que tal autor es fluente en Cábala Hebrea, disfrazada en ese cuento como Budismo Tibetano. Por esa razón, Clarke no solo despierta el interés de los fanáticos de la Ciencia Ficción Dura por su realismo, sino que también el de los aficionados al ocultismo por su profundidad filosófica. En efecto, el cuento mencionado forma parte de la obra El Retorno de los Brujos de Pauwels y Bergier, ensayo iniciático, ideal para aquellos que quieren dar un vistazo al conocimiento hermético.</p>
<p>Por su parte Kubrick es considerado uno de los maestros del cien, y 2001 en particular es su obra maestra. Kubrick también filmó La Naranja Mecánica, otra obra de ciencia ficción que es muy profunda y simbólica. En sus planes estuvo filmar I.A.: Inteligencia Artificial pero murió antes de poder realizar ese proyecto, el cual fue llevado a la pantalla usando sus notas y en su honor por Steven Spielberg.<br />
Como fuera, 2001 nos deja una visión trascendente del Hombre y es un ejemplo de uso magistral del simbolismo en pro de la expresión de un ideal. Se trata de un poema a las grandes inquietudes: ¿Qué somos? ¿De donde venimos? ¿Hacia donde vamos? ¿Cuál es el sentido de todo?<br />
El simbolismo está enraizado en el patrimonio genético del Hombre y se manifiesta en su capacidad de manejarlo, particularmente en el arte. Pues el Hombre percibe el mundo no solo en su faceta racional, de números y letras, sino que también por aquello que se expresa en la metáfora y el símbolo.</p>
<p>Creo que con esto es suficiente. Y es tiempo de ver nuevamente ese filme, para poder apreciarlo con nuevos ojos. Los dejo pues voy a ver nuevamente el film. Tengo la esperanza de cazar nuevos símbolos esta vez. Finalmente, permítanme dejarles una enseñanza simbólica:</p>
<p>Símbolo = figura universal.</p>
<p>por Omar E. Vega</p>
<p>En la Web:</p>
<p>http://www.kubrick2001.com</p>
<p>Bibliografía:<br />
2001: Una Odisea Espacial. Filme de Stanley Kubrick y Arthur Clarke.<br />
2001: Una Odisea Espacial. Novela de Arthur Clarke.<br />
2001 o la Historia Secreta de Kubrick. El Mercurio. Cuerpo E, pag. 20. 4 de Julio de 1999.<br />
Norman Keagan, libro sobre el cine de Kubrick.<br />
Frank McConnell. El cine y su imaginación romántica.<br />
Moby Dick. H. Melville.<br />
La Biblia. Génesis. Job.<br />
Cábala al alcance de todos.</p>
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		<title>Velas Solares</title>
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		<pubDate>Fri, 01 Jul 2005 04:06:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Omar Vega</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Omar Vega]]></category>
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		<description><![CDATA[En las últimas semanas se conocieron dos noticias importantes en el ámbito de la exploración espacial, las que pasaron desapercibidas para la mayor parte del público. Sin embargo, para quienes escribimos cuentos y novelas de Ciencia Ficción, esas noticias fueron trascendentes. La primera es que Japón desplegó con éxito una vela solar, la que está [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.tauzero.org/files/blog/velassolares-1.jpg">En las últimas semanas se conocieron dos noticias importantes en el ámbito de la exploración espacial, las que pasaron desapercibidas para la mayor parte del público. Sin embargo, para quienes escribimos cuentos y novelas de Ciencia Ficción, esas noticias fueron trascendentes. La primera es que Japón desplegó con éxito una vela solar, la que está en operación en estos momentos. La segunda informaba que la Sociedad Planetaria hizo públicos sus avances en el proyecto Cosmos 1, el cual pretende poner una vela solar en el espacio, capaz de maniobrar a control remoto. El Cosmos 1 se lanzará al <span id="more-697"></span>espacio durante el 2005.</p>
<p>Si bien las velas solares se han probado desde 1993, hasta ahora los esfuerzos invertidos han sido escasos, en comparación a los beneficios que esta tecnología pudiera brindar. Beneficios que prometen ser extraordinarios, ya que se trata de la única tecnología que tenemos al alcance para hacer realidad el viaje interestelar: con las velas solares podríamos enviar sondas a Alfa Centauro y otras estrellas cercanas.</p>
<p>Pero comencemos desde un principio: ¿Qué son las velas solares? Y más importante aún. ¿Qué tipo de historias podemos desarrollar usando velas solares como parte la trama?</p>
<p>Por supuesto que hablar de velas solares en cuentos de ciencia ficción no es del todo original, pues ya se ha escrito mucho al respecto, como es el caso de la de Clarke Sunjammer (Viento solar) de 1965. En éste se describe una carrera de veleros solares. Pero aún así todavía existen muchas posibilidades abiertas para escribir historias originales.</p>
<p><strong>Principios de las velas solares</strong></p>
<p>Una vela solar no es más que un material reflectante hecho de una delgada tela, el cual se extiende en un armazón que le da rigidez. Por las características del vacío, una vela solar puede tener dimensiones gigantescas. En el presente se están haciendo pruebas con algunas que miden unos cuantos metros de diámetros, pero en los proyectos que se mencionaran a continuación los diámetros pueden medirse en decenas, cientos e incluso miles de kilómetros. Para entender la razón de tales tamaños veamos como funciona una vela solar. Excluiremos aquí el tratamiento matemático del tema, por lo cual se adjuntan referencias para quienes estén interesados en estudiarlo más a fondo. No obstante, lo que planteamos aquí es más que suficiente para el fin de crear historias de CF realistas.</p>
<p>Las velas solares funcionan gracias al impacto de luz sobre una tela. La luz no posee masa estacionaria, pero si tiene momento. Esto quiere decir que al impactar sobre una superficie reflectante y rebotar de vuelta, aquella recibe un impulso en la dirección opuesta. De tal manera, si ponemos una vela solar apuntando al sol, la luz hará que la vela se aleje de éste, moviéndose de manera análoga a como un barco velero es propulsado por el viento.</p>
<p>Ahora bien, el sol irradia su luz en todas las direcciones, por lo cual la fuerza con que impactará a la vela disminuye rápidamente a medida que se aleja. Esto complica las estimaciones, sin embargo podemos considerar como un valor medio para los cálculos la cantidad de energía que se percibe a la distancia de la Tierra. Ese valor es de 1,4 kilovatios por metro cuadrado. De acuerdo a la formulas “mágicas” de la física, para una vela de un km2 y un kilo de peso, la aceleración resultante sería de 9 mt/seg2, vale decir, una aceleración cercana a la de la gravedad (9,8 mt/seg2). Con esa aceleración sería posible alcanzar las estrellas usando para ello solamente con el impulso del sol.</p>
<p>Sin embargo hay un problema grave: en la actualidad no existe la tecnología necesaria para hacer una tela reflectante que cubra un área de un kilómetro cuadrado y que pese sólo un kilo. Se trata de un problema técnico, pero real. Por lo tanto nos debemos conformar con mayores pesos para menores áreas, lo que se traduce en aceleraciones más bajas.</p>
<p>En la actualidad se estima que lo realista es esperar aceleraciones de sólo 1 mm/seg2. Vale decir, 10.000 veces menos que la aceleración de gravedad, lo cual es muy bajo. Sin embargo, tal aceleración sería constante y la vela poco a poco iría adquiriendo velocidades enormes. En tales condiciones sería posible llegar a Marte en 400 días. Una vela solar de ese tipo sería excelente para el transporte de cargas hacia los planetas del sistema solar debido a que hace el viaje sin consumo de combustible, pero su lentitud le impediría competir con los cohetes en el traslado de pasajeros.</p>
<p>Se podría lanzar una vela solar rumbo a las estrellas, empujada solo por luz solar. Sin embargo, al alejarse demasiado del sol la nave dejaría de acelerar y seguiría viajando a velocidades relativamente bajas. Se ha estimado que en esas condiciones un viaje a la estrella más cercana tomaría unos 6.000 años. Se trata de un viaje muy lento para nuestras pretensiones. Por eso es que se están estudiando maneras de iluminar las velas solares con fuentes artificiales de luz.</p>
<p>Lo anterior vale para el transporte de pequeñas cargas. Si queremos mover pesos mucho mayores se deben hacer velas cada vez más grandes, ya que la fuerza que se aprovecha del sol es proporcional al área de la vela. Para mover toneladas de peso se necesitaran superficies de miles de kilómetros cuadrados, y más bastas aún para mover una nave capaz de transportar pasajeros a las estrellas.</p>
<p><strong>Rumbo a las estrellas</strong></p>
<p>Si en vez de usar la luz del sol ilumináramos las velas solares con rayos láser sería posible que esas naves adquirieran velocidades enormes: de entre un décimo y un quinto de la velocidad de la luz. Se trata, entonces, de una técnica que compite con los cohetes de antimateria y otros propulsores exóticos que han sido propuestos por diseñadores futuristas para llegar a las estrellas. Tanto por medio de cohetes como con velas, se trata de acelerar una nave por sobre un décimo de la velocidad de la luz; con lo cual se podría llegar a Alfa Centauro en cuarenta años. Un plazo razonable cuando consideramos que las misiones de reconocimiento a los planetas exteriores del sistema solar toman cerca una década en llegar a su destino.</p>
<p>La gran diferencia entre las velas solares impulsadas por láser y las tecnologías de cohetes exóticos está en que la factibilidad de construcción. Los cohetes de antimateria, y otros proyectos similares, requieren del desarrollo de ciencia y tecnología desconocidas en la actualidad, la cuales probablemente aparecerán entre doscientos a quinientos años en el futuro. No es el caso de las tecnologías de velas solares y de los láseres, ya que son una realidad actualmente y sólo se requiere de perfeccionamiento. Con un poco de potenciación de la tecnología, y del adecuado financiamiento, una vela solar pudiera llegar a las estrellas en un par de décadas más.</p>
<p>Para llevar a cabo el proyecto sólo se necesita una basta vela solar, y un gigantesco láser instalado en el espacio. Este último elemento es el más complejo desde el punto de vista técnico, pues para igualar el poder del sol se requiere de uno con la potencia de mil millones de vatios, y para viajar a las estrellas se necesitará mil veces más potencia; valores que superan, lejos, los más poderosos láser del presente. Además el “cañón” láser deberá tener una apertura de varios kilómetros de diámetro. Todo esto representa un desafió técnico enorme pero –y este pero es muy importante- no está lejos de lo factible a mediano plazo, en especial cuando el desarrollo del láser de muy alta potencia es hoy en día prioritario, tanto para la obtención de la fusión nuclear como para los láser con fines militares. En efecto, para la fusión nuclear ya se habla de láser capaces de dar pulsos de hasta un cuatrillón de vatios; mucho más de lo que necesitamos para nuestra vela solar. Pero mandar un pulso es muy distinto a mantener esa potencia constante.</p>
<p><strong>Historias basadas en velas solares</strong></p>
<p>Ahora que hemos recorrido en forma suscita la teoría de las velas solares, veamos que tipo de historias podríamos realizar basados en ellas. Mencionaré ideas que podrían servir en determinados subgéneros, los cuales clasifique sólo con el afán de orientar al escritor.</p>
<p><strong>(1) Historias de CF dura</strong></p>
<p>En esta área, la descripción del transporte de carga a Marte podría servir como ambientación a historias realistas asociadas a la colonización. También se puede considerar el desarrollo de un proyecto de sondas para explorar las estrellas más cercanas, desde Alpha Centauro (4,35 años luz) hasta Epsilon Eridani (10,7 años luz), en viajes que tomarían entre 40 y 100 años aproximadamente. El escritor puede tomarse libertades, tales como avances para aligerar el peso de las naves, envergaduras enormes y poderosos láser, todo lo cual le permitirá a la nave viajar hasta un tercio de la velocidad de la luz. Aún así estaría dentro de lo razonable en este subgénero apegado a la ciencia.</p>
<p>Más apasionante serían las historias que tengan relación con la colonización de las estrellas más cercanas. Sin embargo, por los plazos involucrados, se requeriría del uso de técnicas complementarias, tales como la animación suspendida, o la crianza artificial de humanos a partir de embriones. A menos que se quiera poner a protagonistas que gasten toda su vida viajando en una estrecha nave; tema también interesante de desarrollar.</p>
<p>Las características de las tecnologías de velas solares se prestan para crear historias con naves del tamaño de mundos. Gigantescas veleros que se desplazan por el vacío propulsados por enormes láser, los que a su vez se alimentan de energía solar. Con tales tamaños, el trayecto no estaría exento de riesgos, tales como al impacto de meteoritos que rompen las frágiles velas, y otras contrariedades.</p>
<p><strong>(2) Historias de CF blanda</strong></p>
<p>Quizás más apasionante es el desarrollo de historias que se basan en las velas solares para recrear aventuras como las de los barcos piratas. Una nave a vela solar maniobra contra la inercia en su trayectoria elíptica, de manera similar a como un velero navega presionando el timón contra las aguas. Se tiene entonces un símil interesante para una historia de piratas, donde los enfrentamientos entre naves de lenta maniobra demorarían quizás semanas, en vez de unos cuantos minutos.</p>
<p>Además, y aún cuando el tema ya ha sido tratado, las carreras de veleros solares, en especial aquellos propulsados por láser, pudieran ser una fuente de inspiración para numerosos cuentos. Se trata de una trama interesante pues une la actividad deportiva con los cuentos futuristas, lo cual realza la historia.<br />
Otros cuentos apasionantes podrían ser la conquista de galaxias enteras por medio de la navegación en velas solares.</p>
<p><strong>(3) Space Operas</strong></p>
<p>En el campo de las Space Operas se puede realizar cosas aún más fantásticas usando el tema de las velas solares. Podemos imaginar, por ejemplo, animales gigantescos que viajen en el vacío con alas similares al murciélago, y que le sirven como velas solares.</p>
<p>También es posible desarrollar cuentos sobre civilizaciones completas basadas en veleros solares que viven a la manera de las sociedades del siglo XVIII.<br />
Son muchas las ideas que surgen al imaginarnos las aplicaciones de las velas solares, por lo cual les invito a hacer germinar tal inspiración en cuentos novedosos y fascinantes.</p>
<p>por Omar E. Vega</p>
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		<title>Energía Nuclear I: Bombas nucleares y reactores de fisión</title>
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		<pubDate>Sun, 01 May 2005 04:03:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Omar Vega</dc:creator>
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		<category><![CDATA[TauZero #14]]></category>
		<category><![CDATA[energia nuclear]]></category>

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		<description><![CDATA[En el siglo V antes de Cristo existía una disputa filosófica que tenía a los griegos al borde del colapso nervioso. Estaban quienes, siguiendo a Heráclito (540-475 a.C.), postulaban que todo en el mundo cambiaba en forma constante, contra aquellos otros liderados por Parménides (540-470 a.C.), que decían que todo permanecía siempre igual, negando toda [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.tauzero.org/files/blog/energyn-1.jpg">En el siglo V antes de Cristo existía una disputa filosófica que tenía a los griegos al borde del colapso nervioso. Estaban quienes, siguiendo a Heráclito (540-475 a.C.), postulaban que todo en el mundo cambiaba en forma constante, contra aquellos otros liderados por Parménides (540-470 a.C.), que decían que todo permanecía siempre igual, negando toda posibilidad al cambio y afirmando que el movimiento era una ilusión. Por ser ambas posturas mutuamente excluyentes parecía que el problema no tendría una solución lógica, y que la filosofía griega moriría en su infancia. Demócrito (470-370 a.C.) resolvió<span id="more-704"></span> esa disputa en forma muy original introduciendo el concepto de átomo.</p>
<p>Para Demócrito los átomos son eternos, vale decir, no cambian. Su principal cualidad es que son eternos e indivisibles. De ahí su nombre en griego (“a-tomon”), que en español podríamos traducir como “sin tomos” ó “sin partes”, vale decir indivisibles. El cambio aparente que se apreciaba en el mundo se debía solamente al movimiento relativo de sus partículas mínimas: los átomos. Usando su teoría Demócrito dio la primera explicación materialista del mundo, y su visión fue tan aguda que incluso predijo los “átomos nerviosos”, o pulsos nerviosos como diríamos hoy en día.</p>
<p>Las ideas de Demócrito no tuvieron la simpatía ni de los grandes filósofos, ni del Cristianismo. Eran demasiado materialistas para ser aceptada con facilidad, por lo que pasaron al olvido. Sin embargo, a principios del siglo XIX, John Dalton desempolvó la teoría, y la introdujo en la Química, convirtiéndose entonces en parte central de la ciencia. Sin embargo, la misma propiedad que le permitió a Demócrito resolver el problema filosófico fue también un escollo para el avance científico: el axioma de la inmutabilidad de los átomos impedía el avance científico.</p>
<p>A fines del siglo XIX el edificio atómico comenzaba a tambalearse. En 1896 el físico francés Henry Becquerel descubrió la radioactividad, y sólo un año después, el inglés J.J. Thomson descubre una partícula más pequeña que los átomos a la que llamó corpúsculos y que nosotros conocemos como electrón. En esos momentos la ciencia comprendió que algo muy intrigante ocurría al interior de los átomos y se lanzó una carrera para descubrirlo. Finalmente, en 1905 Albert Einstein publica su Teoría de la Relatividad Especial, donde aparece por primera vez la famosa formula de la equivalencia entre energía y materia (E=MC2). Con todos esos antecedentes, ya en la primera década del siglo XX se sabía que el átomo tenía una estructura, y que su destrucción conduciría a la liberación de grandes cantidades de energía. Pero a esa fecha hacía falta mucho más conocimiento para liberarla, por lo cual la física teórica tuvo que dar grandes pasos para poder cumplir con el desafío. A ello contribuyó la naciente Mecánica Cuántica, aportando modelos que permitían comprender el comportamiento de átomos y partículas.</p>
<p><strong>Las bombas nucleares</strong></p>
<p>Una vez que se midió la cantidad de energía que se perdía en los procesos radioactivos, y se comenzó a formar la imagen mental de un átomo que se caía en pedazos, la idea de aprovechar tal energía estaba en curso. En 1913 H.G. Wells (el autor de clásicos de la ciencia ficción, y precursores de la “Space Opera”, tales como La guerra de los mundos, El hombre invisible, La máquina del tiempo, y otros) escribe El mundo liberado, la primera novela de ciencia ficción que describe la bomba atómica. Se trata de una obra que hoy clasificaríamos en la CF-Dura, y es sintomático que tal libro esté dedicado a Frederick Soddy, quien fuera ayudante Ernest Rutherford, y premio Nóbel de Química de 1921, y que, además, Wells haga una referencia precisa al capítulo 11 del libro Interpretación del Radio de Soddy. De ahí sacó Wells la idea de la bomba atómica. Y esto es lo que dice Wells en uno los párrafos iniciales de su novela: <em>Y ahora sabemos que el átomo, que una vez se pensó duro e impenetrable, indivisible y final, y sin vida ninguna, es en realidad una inmensa reserva de energía.</em></p>
<p>Ahora bien. Esta novela de Wells no pasaría de ser más que una premonición anecdótica, tan común en la ciencia ficción, sino hubiera sido porque ella misma pasó a formar parte de la trama de la historia. Ocurre que el físico Leo Szilard leyó la novela de Wells en 1932, tuvo la idea de la reacción en cadena en 1933 y la patentó en 1934; y está documentado que la novela inspiró realmente a Szilard.</p>
<p>En 1939 Szilard le escribe a Enrico Fermi sobre el concepto de usar placas de Uranio en carbón. Poco después redacta el primer borrador de la carta que Albert Einstein envía al Presidente Franklin Roosevelt, donde se le advierte que el desarrollo de la bomba atómica está en marcha. Los hechos se precipitan y en 1942 Fermi desarrolla el primer reactor de fisión nuclear. Usando la tecnología de la reacción en cadena, en 1942 se construye el primer reactor de fisión nuclear y en 1945 explota en Trinity, New Mexico, la primera arma nuclear de fisión: la bomba atómica. Poco después las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki serían barridas por explosiones nucleares. Pocos años después, la primera bomba de hidrógeno explota en Enewetak, Estados Unidos, tema al que volveremos pronto.</p>
<p><strong>Impacto de la energía nuclear</strong></p>
<p>La energía nuclear, para bien o para mal, ha sido parte de la vida cotidiana desde 1945. El impacto que ha producido sobre la vida humana, y en particular sobre su conciencia ha sido enorme. Por primera vez en la historia de la humanidad el hombre ha tenido en sus manos una herramienta capaz de destruirlo; y por primera vez ha sentido miedo de desaparecer.</p>
<p>Hasta la Segunda Guerra Mundial, cada generación debía pagar un alto costo en sangre por entrar a la adultez. Desde los orígenes de la civilización, y en forma muy frecuente, las gentes vivían sumidas en la guerra, la cual no sólo se consideraba una condición normal de la vida, sino que incluso se la ensalzaba en la literatura, la música y el arte en general. Pero cada vez las guerras se hacían más sangrientas, cobrando un número creciente de víctimas civiles y militares. Así en la época griega una guerra costaba algunos miles de muertos, en el siglo XIX ya se hablada de cientos de miles de bajas. En la Primera Guerra mundial los muertos llegaron a 10 millones, mientras que en la Segunda Guerra Mundial la cifra se elevó a 50 millones. Si esta tendencia hubiera continuado invariable, las guerras estarían cobrando cifras del orden de los 500 millones de muertos por guerra. Pero esa tendencia se quebró, pues apareció la bomba atómica.</p>
<p>Con las bombas nucleares el hombre tuvo que detener su escalada de muerte y destrucción, por lo cual las guerras disminuyeron en intensidad y en número de bajas; si bien no han desaparecido por completo. Sin embargo el precio que se ha debido pagar por esa paz forzada ha sido alto; en especial porque el riesgo de la aniquilación absoluta de la humanidad ha estado siempre presente. Y esa posibilidad estuvo a minutos de convertirse en una amarga realidad durante la Crisis de los Misiles Cubanos, en Octubre de 1962.</p>
<p>Por otra parte la promesa del uso de la energía de la fisión nuclear en aplicaciones pacíficas ha estado plagada de decepciones. Los problemas de seguridad de los reactores nucleares y el peligroso transporte de sus desechos radioactivos han llevado al público, con razón, a oponerse al desarrollo de nuevas plantas de energía nuclear. Esta situación hizo crisis con el desastre del reactor nuclear de Chernobil, la cual no sólo cobró la vida de alrededor de mil personas, (si bien la cifra exacta puede variar entre 100 y 30.000), sino que, además, dejó inutilizadas inmensas áreas agrícolas de Ucrania. Esa fue la gota que rebalsó el vaso del desarrollo de la energía nuclear usando la fisión; vale decir, el método desarrollado por Szilard y Fermi. Desde ese momento la fisión es una tecnología cuestionada y odiada, que sólo puede considerarse como una solución de parche y en extremo peligrosa, que debe ser reemplazada por una mejor alternativa: la fusión nuclear. La fusión será el tema de la segunda parte de esta serie.</p>
<p>Historias basadas en reactores de fisión/b&gt;</p>
<p>Los reactores nucleares de fisión tienen sus días contados. Los desastres ecológicos y la generación de desechos nucleares en grandes cantidades, con todos los problemas de transporte y almacenamiento que ello implica, los han convertido en blanco preferido del movimiento ecologista. Y con justa razón, pues la tecnología de la fisión nuclear se basa en la destrucción de núcleos atómicos para producir energía y, por esa misma razón, los desechos radioactivos son inevitables. Se puede mejorar la seguridad de las plantas y estabilizar los desechos nucleares para hacerlos mas seguros, pero el problema básico de la fusión nuclear es que produce radiación. Y eso no tiene solución.</p>
<p>Por lo tanto las historias basadas en reactores de fisión serán, necesariamente, de tipo fatalista. En ese aspecto hay mucho que crear. He aquí una lista de tramas donde los reactores de fisión pueden jugar papeles importantes:</p>
<p>Ataques terroristas: el impacto de un avión de carga de gran tamaño sobre un reactor de fisión podría ocasionar un desastre nuclear tanto o más grande que el de Chernobil.</p>
<p>Desechos nucleares: el encuentro casual con un depósito de desechos nucleares ha sido, y podría ser la trama cuentos interesantes. La filtración de radioactividad desde los depósitos puede dar lugar a historias de desastre, como también el robo de material nuclear de desecho.</p>
<p>Bombas sucias: una bomba sucia es el uso de material radioactivo para contaminar zonas pobladas. El material se obtiene de los desechos nucleares de reactores de fisión. Se toma una cierta cantidad del mismo y se le esparce por medio de una bomba convencional; explosivos plásticos, por ejemplo. El impacto de un ataque de este tipo sería devastador. Por supuesto que con ellas se pueden escribir buenas historias de acción.</p>
<p>Queda descartado de plano el uso de reactores de fisión para fines positivos: nada de autos voladores usando uranio, ni reactores de fisión usados en calefacción. En efecto, ese tipo de sueños existieron en los años 50, cuando la fisión nuclear, y los “átomos para la paz”, formaban parte de la esperanza humana. En esa época se pronosticaba que ellos reemplazarían los motores de barcos, aviones e incluso autos; que permitirían regar los desiertos hasta convertirlos en vergeles y que formarían parte de la industria humana civil, revolucionando la vida humana en una gloriosa nueva etapa de la humanidad llamada la era atómica. Hoy todavía existen las esperanzas de una fuente de energía abundante y segura, pero ya no se le busca en la fisión nuclear, sino en otras fuentes de energía como la fusión y en la energía solar radiada desde el espacio, temas que abordaremos en futuros números.</p>
<p><strong>Historias basadas en bombas nucleares</strong></p>
<p>Como hemos visto, las bombas nucleares han sido parte de la ciencia ficción desde mucho antes que se fabricaran finalmente. Aparecen en todo tipo de historias, desde la de Wells ya contada, y la clásica Fecha límite (Deadline) de Cleve Cartmill, que fuera publicada en Astounding Science Fiction en Marzo de 1944, y que se acercó tanto a la realidad que tanto el editor como el escritor fueron interrogados por agentes de inteligencia. Además, todo tipo de escritores de ciencia ficción han hecho uso de las bombas nucleares en sus historias, por lo que pareciera que nada queda por escribir. Sin embargo, todavía existen muchas tramas que todavía pueden usar las armas nucleares como el centro de la historia. Veamos algunas de ellas.</p>
<p><strong>Tecnologías destructivas</strong></p>
<p>Bombas de neutrones y sin radiación: las bombas de neutrones son bombas de hidrógeno especiales que están diseñadas para reducir al mínimo de la radioactividad. La idea es destruir la vida, dejando tanto los edificios como el ambiente intactos, de tal forma que las ciudades y campos se puedan repoblar en el futuro; cuando la guerra haya terminado. Se trata de una idea bastante diabólica, pero muy real, pues los militares trabajan todavía en perfeccionarlas.</p>
<p>Bombas miniaturizadas: El uso de bombas nucleares de pequeño tamaño puede perfeccionarse si se desarrolla un detonante para una bomba de hidrógeno que distinto de una bomba atómica convencional. Con tal tecnología las armas nucleares podrían ser minúsculas.</p>
<p><strong>Aplicaciones positivas</strong></p>
<p>Proyecto Orión: se trató de un proyecto que comenzó a desarrollarse en 1958 y que fue suspendido a fines de los ’60, el cual tenía como meta el desarrollo de un motor para nave espacial basado en explosiones nucleares. La idea era lanzar detonar en secuencia bombas nucleares cuya energía impactaría contra una placa de la nave, impulsándola a grandes velocidades. Explotando las bombas en secuencia, a la manera de una ametralladora, la nave alcanzaría velocidades cercanas a la de la velocidad de la luz. Se trata de una tecnología que es factible, en principio, pero que fue suspendida por estar basada en armas nucleares. Quizás en el futuro sea revivida y, por supuesto, puede usarse en historias de ciencia ficción.</p>
<p>Destrucción de asteroides peligrosos: otra trama interesante es el uso de bombas nucleares para la destrucción de asteroides peligrosos.</p>
<p>En la próxima columna hablaremos sobre el futuro de la energía nuclear. En particular sobre la fusión nuclear. Una fuente de energía segura y ecológica que promete ser la respuesta a la crisis energética.</p>
<p>por Omar Vega</p>
<p>Referencias</p>
<p>Libros:<br />
Ayer y hoy del átomo. Andrew G. Van Melsen, Ed. Sudamericana, 1957.</p>
<p>The World Set Free. H.G. Wells.<br />
Disponible, en forma legal y gratuita, en sitio de Proyecto Gutenberg, dirección: http://digital.library.upenn.edu/webbin/gutbook/lookup?num=1059</p>
<p>Sobre la Ciencia Ficción. Isaac Asimov. Ed. Sudamericana, 1981.</p>
<p>Papers:<br />
Abstract. Register of the Leo Szilard Papers. University of California, San Diego, Mandeville Special Collections Library.<br />
dirección: http://orpheus.ucsd.edu/speccoll/findaids/science/szilard</p>
<p>Páginas web:<br />
Frederick Soddy</p>
<p>http://www.nobel.se/chemistry/laureates/1921/soddy-bio.html</p>
<p>Enrico Fermi:<br />
Wikipedia: http://en.wikipedia.org/wiki/Enrico_Fermi</p>
<p>Bomba de hidrógeno:</p>
<p>http://www.nationmaster.com/encyclopedia/hydrogen-bomb</p>
<p>Crisis de los misiles de Cuba:</p>
<p>http://www.gwu.edu/~nsarchiv/nsa/cuba_mis_cri/</p>
<p>Efectos de Chernobil:</p>
<p>http://www.unesco.org/courier/2000_10/sp/planet.htm</p>
<p>Proyecto Orion:</p>
<p>http://www.daviddarling.info/encyclopedia/O/OrionProj.html</p>
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		<title>Astrología: lo que siempre quiso saber y nunca se atrevió a preguntar</title>
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		<pubDate>Wed, 01 Dec 2004 22:12:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Omar Vega</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Este fin de semana como de costumbre compré el diario, pues me encanta leer sobre lo que ocurre en el país y en el mundo, adquirir algo de cultura y, por supuesto, leer el horóscopo. Me impresionan los consejos del astrólogo cuando dice cosas como: “Existirán cambios en su vida” y “Dineros vienen en camino; [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.tauzero.org/files/blog/mancia-1.jpg" alt="" />Este fin de semana como de costumbre compré el diario, pues me encanta leer sobre lo que ocurre en el país y en el mundo, adquirir algo de cultura y, por supuesto, leer el horóscopo. Me impresionan los consejos del astrólogo cuando dice cosas como: “Existirán cambios en su vida” y “Dineros vienen en camino; no los aleje”. Me pregunto como puede adivinar que pasará algo diferente esta semana, y que estamos cerca de fin de mes. Los astrólogos tienen mentes muy agudas, en verdad. <span id="more-948"></span></p>
<p>Para entender de qué se trata un horóscopo, analicemos lo que me aconseja para esta semana:</p>
<p><strong>Leo (23 de julio &#8211; 22 de agosto)</strong> </p>
<p>Tu franqueza puede que te ayude a Solucionar problemas en el día de hoy, pero también será la responsable de crearte grandes enemigos. Actúa con firmeza pero con mucha diplomacia. Emplea mucha dulzura al expresarte y no ataques a nadie en el aspecto personal. Tu casa de la comunicación se encuentra ahora muy activa. Números de suerte: 11, 20, 4. </p>
<p>Primero, afirma algo obvio: que tengo “problemas”. Esto es fácil de deducir ya que todos los seres humanos los tenemos de una u otra índole, y esto a lo largo de toda la vida. </p>
<p>Después continúa diciendo que “el uso de la franqueza ayuda a Solucionar problemas, pero también crea enemigos”. Esto es cierto, pero no se trata de una premonición sino de la afirmación de una verdad eterna; o bien, si lo prefieren, de la aplicación del sentido común. Termina dando consejos para actuar de acuerdo a la afirmación anterior. </p>
<p>En resumen, el horóscopo está preparado de tal forma que no predice nada. A pesar de eso, se pueden encontrar en ellos muchos principios filosóficos útiles para la vida diaria. En ese sentido es entretenido y humano leer el horóscopo, pues adquirimos sabiduría.  </p>
<p>Termina el horóscopo usando el término técnico “casa”, que indica uno de los segmentos del cielo, de acuerdo a la teoría astrológica. Los números de suerte que se dan también se deducen de esa posición astrológica. </p>
<p>     <br />
La Astrología es un pseudo-ciencia; una ciencia falsa. Vale decir, una cuyos postulados básicos no coinciden con la realidad experimental. Sin embargo, y a pesar de este grave problema, el objetivo del presente artículo no es desprestigiarla ni menos reírnos de ella. Sino de separar el trigo de la paja, y encontrar lo valioso que esconde. Pues toda actividad humana, aún errada, tienes cosas muy importantes que decirnos sobre el mundo y sobre nosotros mismos. Demos, entonces, un vistazo objetivo e imparcial a<br />
la Astrología, dejando de lado las visiones estrechas, y esperando aprender cosas importantes en el camino. </p>
<p><strong>Los principios de la Astrología</strong> </p>
<p>     <br />
La Astrología se basa en una cosmología ancestral que fue compartida por todas las culturas y civilizaciones de la antigüedad.  Es la creencia en que el universo está dividido en una jerarquía de mundos, donde los superiores influyen en el quehacer de los menores. El primero es el cosmos, vale decir, todo lo que esta por sobre la atmósfera; le sigue la Tierra, madre que nos cobija y medio en que vivimos; finalmente está el microcosmos, que es el individuo humano. Los astros influyen desde las esferas superiores a<br />
la Tierra y a las personas, afectándolos directamente. Se presume una correlación perfecta entre el movimiento de los astros y su impacto en las personas, la cual llega incluso a afectar los órganos del cuerpo humano de una manera directa. </p>
<p>Ahora bien, como los fenómenos celestes son recurrentes y predecibles, su estudio permitiría la predicción de sus influencias sobre la Tierra, la sociedad y los seres humanos individuales. Los astros se convierten, entonces, en la máquina del destino; en el libro donde está escrito el porvenir de cada uno de nosotros. Prediciendo el movimiento de los planetas, entonces, predeciríamos nuestro propio porvenir en cuanto a humanos y como sociedades completas. </p>
<p>      Durante el auge de la filosofía griega mucho se discutió sobre las características de del universo. En los trabajos de Platón (el <em>Timeo</em>) y de Aristóteles (Acerca del Cielo) se pueden ver en forma resumida las concepciones de los hombres de esos tiempos. En todo caso, la idea principal era que el cosmos era eterno e incorruptible, y que su misma regularidad nos mostraba la superioridad de las esferas. La Tierra, en cambio, era un lugar caótico pero influenciable por el comportamiento de los astros. </p>
<p>      El hombre desde sus inicios observo los cielos y se dio cuenta de la regularidad con que ocurrían ciertos fenómenos: los días se seguían con precisión; la Luna cumplía un ciclo cada 28 días; el Sol pasaba de un extremo a otro en el horizonte en un período de 365 días. Es más, se dio cuenta que esos cambios afectaban el ambiente. Los cambios de noche y día eran evidentes, como sus efectos en el comportamiento de la fauna que estos traían. </p>
<p>      También se asumía que los ciclos lunares regían el ciclo menstrual de la mujer, por lo cual en muchas culturas se le dio a la Luna un carácter femenino, mientras al Sol se le asigno el rol masculino. El ciclo anual del Sol, a su vez, afectaba a la flora de manera evidente. Finalmente, de la observación de todos estos fenómenos se dedujo que el cosmos afectaba a la flora de manera evidente. Finalmente, de la observación de todos estos fenómenos se dedujo que el cosmos afectaba a la Tierra de manera directa. Y como el individuo era parte de la Tierra, se hizo la inferencia lógica (en ese entonces) de que también afectaba el propio destino de cada ser humano. </p>
<p>      Ya en la época egipcia la Astrología se había convertido en una ciencia muy importante. La aparición de Sotis (o Sirio, asociada con la diosa Isis) predecía la esperada crecida del Nilo, la cual regaría los campos y permitiría la siembra. Se trataba de un evento importante que los astrólogos sabían predecir, el cual iniciaba el año egipcio, y que se marcaba con ritos religiosos de gran Solemnidad. </p>
<p>      Desde la antigüedad la labor del astrólogo se basó en el estudio del movimiento de los astros, con lo cual se podían prever fenómenos que afectaban a la agricultura, como el ya descrito de la aparición de Sirio. Los astrólogos, además, se dedicaban a ajustar los calendarios, al alineamiento de edificios con propósitos rituales, y al uso de los astros como guías de navegación. </p>
<p>      De esos mismos tiempos data la aplicación de la astrología a la predicción del destino de las personas y de naciones enteras. Ahora bien, como era evidente para los antiguos que los astros influían en la Tierra, y que sus efectos eran previsibles, se llegó a la conclusión lógica que los astrólogos podían aplicar su arte a modo de oráculo en donde mirar el futuro. Se trata de la aparición de la Astrología Judiciaria; aquella que ve el porvenir. </p>
<p><strong>La Astrología</strong><strong> como pseudo-ciencia</strong> </p>
<p>     <br />
La Astrología se convierte en pseudo-ciencia sólo en épocas recientes. En casi toda la historia humana se trató de una ciencia muy respetada y prototipo de la investigación científica actual. </p>
<p>      A diferencia de lo que observamos en la actualidad, donde el gremio astrológico es indistinguible de la charlatanería, en la antigüedad sólo las mentes más brillantes podían acceder al conocimiento de los astros. En efecto, para construir las cartas astrales se necesitaba del dominio de la matemática más avanzada de la antigüedad, así como también del conocimiento de instrumentos, de la construcción de observatorios, además de la necesidad de poseer una amplia cultura general y un imprescindible tacto político. Esto último era vital ya que los principales mecenas de los astrólogos de la antigüedad fueron los reyes. Y el astrólogo que se equivocaba en sus predicciones podía perder la cabeza; literalmente. </p>
<p>      Para el hombre moderno es fácil reírse de las pretensiones de la Astrología. Sin embargo, si se le pide que explique porqué la Astrología es falsa puede verse en problemas, pues no todo lo que expone está errado, sino solamente su uso como oráculo de las acciones humanas. El problema está entonces en su área conocida como “Astrología Judiciaria”, vale decir, en aquella que se dedica a hacer horóscopos para estudiar y predecir el futuro de los seres humanos y de naciones enteras. Otras partes de<br />
la Astrología, como son la predicción de los movimientos celestes, y el desarrollo del simbolismo de arquetipos, son perfectamente rescatables. Es más, enriquecen la cultura general de las personas. </p>
<p>      Los astrólogos creían que los astros influyen directamente sobre las personas mediante emanaciones, o fuerzas, sobrenaturales. Al cambiar las posiciones relativas de los cuerpos celestes las influencias variaban. Es por eso que asumieron que el momento de nacer era muy importante, pues al salir de la matriz el bebé era expuesto por primera vez a la influencia del cosmos. En ese instante quedaba impreso en él todo su destino. Este podría ser leído directamente de los astros con sólo conocer la fecha de nacimiento. </p>
<p>      Hoy sabemos que tal pretensión se puede rebatir fácilmente. Para ello basta con estudiar grupos de personas cuyas fechas de nacimiento coincidan, y compararlas con una población de control. Haciendo un seguimiento a sus vidas se demuestra fácilmente que la fecha de nacimiento es incapaz de predecir sus personalidades y vidas.   </p>
<p>      Ahora bien, hasta donde la ciencia sabe la única influencia que ejercen los planetas sobre la Tierra es por medio de su luz –desde el Sol, considerado en la antigüedad, junto a<br />
la Luna, como planetas– y sus fuerzas gravitatorias.  En el caso de la gravedad, la de<br />
la Luna afecta de muchas maneras a la Tierra, siendo generadora de fenómenos como las mareas. La influencia de los planetas, en cambio, es muy pequeña, ya que las distancias que los separan de la Tierra son muy vastas.  </p>
<p>      Tenemos, entonces, dos razones para dudar de la Astrología. La primera es que la influencia de los planetas sobre la Tierra es irrelevante. La segunda es que no se detecta ninguna desviación estadística que pruebe una relación causal entre las fechas de nacimiento, y el comportamiento y destino de las personas. </p>
<p>      Por esas razones la Astrología es una pseudo-ciencia, a la luz de nuestra ciencia actual. Pero el tema no se agota aquí, pues este bello arte todavía nos depara muchas sorpresas. </p>
<p><strong>La Astrología</strong><strong> como precursora de la Astronomía</strong> </p>
<p>      En la búsqueda por conocer la influencia de los astros sobre nuestras sociedades y sobre nosotros mismos, la Astrología se convirtió en primer estudio sistemático de un fenómeno natural. Es decir, en la primera ciencia. </p>
<p>      En todas las culturas del mundo se conocían el paso de las estaciones y los cambios de fases de la Luna. En las sociedades agrícolas –como en Mesopotamia, Egipto, China y la zona Maya– ese estudio se intensificó, llegándose a descubrir muchos fenómenos importantes. </p>
<p>      Los antiguos se interesaron muy especialmente en los eventos que marcaban los cambios, por eso en todo el mundo tomaron gran importancia los Solsticios, que son los puntos extremos en el recorrido anual del Sol visto desde la Tierra, y los equinoccios, que son las fechas donde el día y la noche tienen igual duración. También siguieron los eventos celestes en busca de la aparición de constelaciones particulares, como la de la ya  mencionada Sirio. </p>
<p>      Para llevar un seguimiento preciso de los astros se diseñaron observatorios que fijaban las posiciones de estos eventos cósmicos. Los más comunes fueron el uso de ventanas y pilares que permitían marcar la posición de las salidas y puestas de Sol, o la dirección a alguna constelación particular. Algunos templos, como Stonehenge, parecieran ser relojes cósmicos de precisión.  Además, las orientaciones del Sol en los solsticios y equinoccios fueron muy usadas para el alineamiento de edificios públicos por todas las antiguas civilizaciones </p>
<p>      El uso de hierofanías es muy común, como es el caso de la famosa sombra de<br />
la Serpiente Emplumada que en los equinoccios de primavera y otoño desciende los peldaños de la pirámide de Kukulkan en Chichen-Itza. Además también fue muy extendido el uso de tubos de observación para registrar los pasos cenitales del Sol; eventos en los cuales la luz Solar ilumina un punto específico del suelo de una construcción sellada o de una cueva.  </p>
<p>      Los griegos, como en tantas otras cosas, le dieron un impulso muy fuerte a<br />
la Astrología, al poner a su servicio toda la técnica geométrica y los modelos mecánicos. Los grandes filósofos griegos descubrieron fenómenos muy interesantes como la redondez de la Tierra, el tamaño de la misma junto con el de la Luna, y una aproximación a la del Sol, además del perfeccionamiento del modelo geocéntrico. Hoy es fácil para el ignorante hacer mofa de los griegos por no haber descubierto que el Sol era el centro del Sistema Solar. Pero la verdad es que algunos de sus filósofos sí lo postularon. Sin embargo, el modelo geocéntrico siguió siendo el preferido. </p>
<p>      En Alejandría, el matemático, filósofo y astrólogo Claudio Ptolomeo llevó el modelo geocéntrico a su perfección matemática, convirtiéndolo en una herramienta de precisión para predecir el movimiento de los planetas. Su logro no es menor ya que todavía puede ser usado para ese fin, en especial en la navegación. En 1900 se descubrió un modelo mecánico griego del siglo I A.C. que mostraba el movimiento de los cielos. Se encontró cerca de la isla de Antikythera, y se le dio ese nombre. Se trata de una especie de calculadora mecánica que reproduce el movimiento de los cielos de acuerdo al modelo geocéntrico de Ptolomeo. </p>
<p>      <br />
La Astrología siguió de la mano con la ciencia hasta Kepler, el descubridor de las tres leyes que llevan su nombre, las que describen los movimientos de los planetas en torno al Sol. Kepler, influenciado por ideas místicas y astrológicas, buscaba un modelo que describiera la armonía de las esferas. Y en ese camino, como buen astrólogo de su tiempo, recurrió a las matemáticas. Al final del camino puso la primera piedra de una ciencia independiente que se preocupaba solamente de los fenómenos celestes propiamente tales: la Astronomía. Pero Kepler todavía era un astrólogo, quizás uno de los últimos serios, por lo que no nos parece extraño que suplementara sus ingresos gracias a la confección de cartas astrales. </p>
<p>      Después de Isaac Newton la ciencia dejó de lado aquellos aspectos más dudosos y místicos de la Astrología. Es curioso que una de las principales causas de la llamada Revolución Científica fuera la obra del propio Newton, quien en sus tiempos de ocio se dedicaba sigilosamente a la Alquimia. </p>
<p><strong>Tecnología y Astrología</strong> </p>
<p>     <br />
La Astrología no sólo ha sido una fuerza fundacional en el desarrollo de la ciencia sino también ha impulsado la tecnología. En efecto, todo el instrumental astronómico fue inicialmente concebido para su uso, incluyendo los astrolabios y las cartas astrales. Pero eso no quedó ahí, pues también aportó en la creación de una de las bases de la Revolución Industrial: la relojería. </p>
<p>      Se sabe que en la Baja Edad Media en occidente comenzaron a aparecer los relojes mecánicos. El impacto de los mismos fue muy notable, pues permitió el desarrollo de la mecánica, y fundo las bases de las habilidades que, siglos más tarde, conducirían a la construcción de complejas maquinarias. La historia nos cuenta que de la relojería se pasó a la máquina de vapor y la industria pesada, y de esta a la electrónica, computadores, cohetería y todo el mundo material que nos rodea. Fueron relojeros, también quienes construyeron los instrumentos de los astrónomos y crearon los instrumentos de precisión que derrotaron un problema básico de la náutica: la determinación de la longitud.  </p>
<p>      Todo este desarrollo tecnológico debe su origen a una humilde invención: el escape. Se trata de un mecanismo que en forma alternativa traba y libera las ruedas de los relojes, permitiendo que pierdan energía de manera continua y controlada. Haciendo posible, entonces, la construcción de los relojes mecánicos. Para ver su origen, sin embargo, debemos dejar occidente y mirar a la China medieval. Pues allá, y gracias a la Astrología, nació esta invención por primera vez.  </p>
<p>      En la corte de los emperadores Chinos, en una variante de las ideas astrológicas presentes en todo el Viejo Mundo, se pensaba que la hora de la relación sexual que conducía a la concepción era de vital importancia para fijar su destino. Por lo tanto, era un problema de seguridad nacional el fijar la hora precisa en la cual el germen de un futuro emperador comenzara a germinar, como también la selección de la concubina precisa que cobijara esa vida. </p>
<p>      Para solucionar ese problema, en el año 725 el inventor I-Hsing desarrolló un reloj basado en una rueda de paletas, o noria. Se hacía caer agua sobre las paletas, y un ingenioso mecanismo de escape mantenía el movimiento constante. De el quedan sólo referencias textuales, pero en el año 1092 Su-Sung construyó su “máquina cósmica”, un reloj de rueda de paleta del cual se preservan sus planos. </p>
<p>      Todavía se discute si la invención China alcanzo Europa, o si el escape fue reinventado allí. En 1271, Sacrobosco en su <em>Comentario sobre la Esfera</em>, dice: </p>
<p><em>Hay artífices que están tratando de construir una rueda que de una revolución completa por cada una que de<br />
la Tierra, pero que no han sido capaces aún de perfeccionar su trabajo.</em> </p>
<p>      El hecho de que el reloj chino fuera una noria de agua, y el Europeo estuviera hecho exclusivamente de piezas mecánicas, apuntan a una invención independiente. Sin embargo, la duda persiste pues la invención en occidente no está muy documentada. Solo se sabe que aparecieron alrededor de 1300 y que en 1364 Giovanni Dondi fabricó un famoso reloj con escape y publico un libro que lo describe, con lo cual se hizo muy famoso.  </p>
<p>      Después, a largo plazo, llegaría la Revolución Industrial gracias, quizás, a la manía astrológica de la corte china. </p>
<p><strong>Psicología y la Astrología</strong> </p>
<p>      Una de las cosas más curiosas de la astrología es su renacimiento como fuente de inspiración de la psicología. Fue Carl Jung, uno de los pilares de la psicología moderna quien le dio un nuevo aliento al estudio de la Astrología, pero ahora en el área de las Psicología. El principal aporte de Jung a la Psicología es el concepto de “arquetipo”, que son patrones de comportamiento que están almacenados en el inconsciente colectivo de los grupos humanos, y que llegan a la mente consciente de los individuos a través de imágenes místicas, o símbolos. De ahí que Jung se dedicara metódicamente a buscar tales imágenes entre el simbolismo religioso y de las pseudo-ciencias. Encontró ejemplos en los dioses guerreros, como Marte, en la simbología de la serpiente, y en cada una de las cartas del Tarot. Todas las cuales revelaban actores siempre presentes en el comportamiento humano como la muerte, el loco y el rey. </p>
<p>      En su búsqueda por los arquetipos Jung encontró una rica veta en la Astrología. Jung relacionó los arquetipos con los planetas, donde encontró lo que buscaba. Leamos lo que Jung dice, por ejemplo, de los arquetipos básicos: la pareja humana: </p>
<p><em>En la descripción metafórica del alquimista, la Luna es principalmente un reflejo de la feminidad que está en el inconsciente humano, pero también es un principio de la psiquis femenina, en el sentido de que el Sol es el principio masculino. Esto es particularmente obvio en la interpretación astrológica del Sol y la Luna, sin mencionar las presunciones milenarias de la mitología.<br />
La Alquimia no se concibe sin la influencia de su hermana mayor, la astrología&#8230;</em> </p>
<p>      Queda claro, entonces, que la Astrología es un fértil campo de estudio que nos revela aspectos insospechados de nuestro propio ser. </p>
<p><strong>El Arte, la Política y la Astrología</strong> </p>
<p>      La influencia de la astrología en el arte y la cultura es innegable. Podemos encontrar signos astrológicos en todo lugar, desde las tiendas “New Age” hasta las ilustraciones artísticas. En efecto, incluso hoy en día la Astronomía mantiene las notaciones y nombres astrológicos. Los signos astrológicos son muy interesantes, pues se trata de un sistema de símbolos propios de occidente y que se han mantenido invariables desde la antigüedad. Perderlos sería un crimen.  </p>
<p>      Pero la Astrología también tuvo un impacto muy importante en la política. Desde la antigüedad reyes y comerciantes han buscado para predecir el futuro en mano de pitonisas y astrólogos. Cada vez que se debía luchar una nueva batalla, elegir un sucesor, o resolver un problema financiero, los astrólogos acudían raudos al auxilio de su patrón. Ahora bien, podemos pensar que se trata de una situación del pasado, propia de gentes menos refinadas y de menor educación, pero la realidad es que tal actividad persiste hoy en día. </p>
<p>      En una entrevista dada en 1988 al Wall Street Journal, Sydney Omarr, un astrólogo prominente con columnas que aparecieron en todo Estados Unidos, revelo que no solo Ronald Reagan sino que muchos políticos norteamericanos de alto vuelo, usaban<br />
la Astrología como ayuda en sus tomas de decisiones. Entre los mencionados por Omar estaban Richard Nixon y Henry Kissinger. Para que agregar que esa revelación tomó ribetes de escándalo cuando se hizo pública. </p>
<p>      Quizás si una de las más extrañas, y jocosas, menciones a la Astrología la hace Robert Heinlein –quien es considerado uno de los mejores escritores de Ciencia Ficción– en su novela de los 1950’s <em>Extraño en Tierra Extraña</em>. En esa novela, la malvada esposa del Presidente le encarga a su astróloga personal la confección de la carta astral del protagonista que, desgraciadamente, había nacido en Marte. La astróloga se enfrenta a un problema técnico insuperable ya que toda su técnica se basa en el modelo geocéntrico de Ptolomeo, pero en Marte se debe usar un modelo centrado en ese planeta, o “martecéntrico”. En fin, el tema astrológico se presta para todo tipo de interpretaciones divertidas.  </p>
<p><strong>Las verdades científicas que predijo la Astrología</strong> </p>
<p>     <br />
La Astrología es portadoras de algunas ideas que, curiosamente, han encontrado paralelos en la ciencia. No se trata de relaciones directas, de ninguna manera, pero da que pensar la intuición de los antiguos en deducir que ciertos fenómenos de la naturaleza estaban ocultos. Prediciendo, quizás, que en el futuro estos serían comprendidos. Veamos algunas de ellas. </p>
<p><strong><em>Influencias de los astros en el comportamiento humano</em></strong> </p>
<p>     <br />
La Astrología predice que los astros influyen en el comportamiento tanto de animales como de los seres humanos. Hoy sabemos que no es así, pues la posición de los planetas no tiene nada que ver con el destino de las personas.  </p>
<p>      Sin embargo, los cambios producidos por los astros más cercanos, sean estos el Sol y<br />
la Luna, si pueden llegar a afectar en cierta medida a las personas. Pero no de manera individual sino a poblaciones enteras; y en formas inesperadas.  </p>
<p>      Es el caso de las condiciones de luz, por ejemplo, producto del cambio estacional; en definitiva –y siguiendo el modelo geocéntrico–, al cambio de la posición del sol sobre nuestras cabezas. Se sabe, por ejemplo, que en invierno las poblaciones cercanas a los polos sufren graves depresiones, muchas de las cuales se deben al acortamiento de los días y a la disminución de la luz solar. Estas llegan incluso a aumentar las tasas de suicidio. Las poblaciones cercanas al polo tienen, en efecto, tasas de suicidio mayores que a las del resto del planeta. </p>
<p>      A la Luna también se le atribuye un impacto sobre las enfermedades mentales. Sin embargo, hasta ahora no existen evidencias que corroboren esto. Es probable que algún enfermo mental pueda, eventualmente, trastornarse al ver la Luna llena, pues ella es un símbolo muy poderoso que cuelga del cielo. Sin embargo, si es así, los estudios no detectan que se trate de un fenómeno masivo. En general se sabe que la influencia sobre la frecuencia de crímenes y suicidios es nula. Hasta ahora, el único impacto demostrado de<br />
la Luna sobre la Tierra ésta en las mareas que produce. Fenómeno no menor, que afecta la vida de plantas y animales alrededor del mundo. </p>
<p><strong><em>Ciclos astrales y relojes biológicos</em></strong> </p>
<p>      El hombre se rige por ciclos. Se sabe que la mayoría de las especies animales entran en celo, por ejemplo, en determinados períodos del año, y algunas lo hacen coincidiendo con la marea, u otros fenómenos de origen astronómico. Sin embargo, no se observa en la naturaleza la sincronía entre movimientos astrales y comportamientos humanos que predice la astrología. </p>
<p>      Quizás lo más semejante a las influencias regulares del ciclo astral, que ha descubierto la ciencia, son los llamados relojes biológicos. Se trata de procesos naturales que regulan nuestro organismo, en aspectos tales como: cuando levantarse, cuando comer, cuando crecer y dejar de hacerlo, y muchos otros fenómenos que parecen estar controlados por un mecanismo. Ese mecanismo existe, en efecto, y ha sido localizado por los biólogos en ciertos procesos bioquímicos. En la actualidad se ha llegado al punto de controlarlos con ingeniería genética. Se trata de un fenómeno natural que si existe y que forma parte de nuestro patrimonio biológico. Pero que viene con nosotros y que nos influye desde dentro; no desde las estrellas. </p>
<p>      En animales y humanos, los relojes biológicos fueron primero localizados en el hipotálamo, pero mas recientemente se encontró que proteínas (llamadas criptocromas) estaban relacionadas con los cambios de luz y el ajuste de los relojes biológicos.  </p>
<p>      Los genes que codifican estas proteínas han sido detectados en la mosca de la fruta, mediante el recurso de marcarlos mediante ingeniería genética con el gen de la luciferaza, una enzima que brilla en forma interminante en las medusas. De esta manera, cuando la proteína relojera actúa se emite luz visible que ayuda a los científicos a estudiar el fenómeno. </p>
<p>      Desde 1971 que se vienen estudiando los genes asociados las proteínas de los relojes biológicos, y hoy está claro que se trata de mecanismos básicos para el control del organismo humano. Los genes actúan como los planetas de la Astrología, regulando los ritmos de nuestros cuerpos. </p>
<p><strong><em>El impacto de los astros y el determinismo genético</em></strong> </p>
<p>      Los astrólogos sabían que las personas eran distintas. Que existían ciertas fuerzas que delimitaban y controlaban el destino de las gentes. Al no conocer el origen preciso de esas influencias las atribuyeron a la influencia de las estrellas en el momento de nacer. La ciencia moderna ha descubierto dos tipos de influencias naturales que ejercen el mismo rol de aquellas que los astrólogos atribuían a los astros.  </p>
<p>      En la etología, o estudio del comportamiento animal, el zoólogo Honrad Lorenz (1903 -1989) descubrió el fenómeno de la “impresión” en los animales, cuyo efecto más notable es que al nacer algunos animales identifican al primer ser que ven como a la madre. Del estudio del comportamiento animal, Lorenz descubrió que el ambiente y los primeros años de vida eran vitales para que los animales tuvieran un comportamiento normal. Vale decir, la influencia del medio era importante para los animales y les imprimía un comportamiento, del mismo modo como, de acuerdo a la Astrología, los astros nos imprimen el destino. </p>
<p>      Una influencia más directa es la de los genes. Durante el siglo XX se descubrió que gran parte del aspecto físico y del perfil psicológico de las personas depende del material genético que hereda de sus padres. No se trata de determinismo, pero si de una predisposición importante que vale la pena estudiar.  Es interesante constatar que para el genetista moderno los genes individuales tienen un efecto tan importante en el individuo, como lo tuvieron los astros para los astrólogos.  </p>
<p>      Cuando un genetista estudia un mapa genético sigue el mismo ritual que hace un astrólogo al estudiar una carta astral. Se trata de estudiar las influencia de entidades naturales, en el primer caso genes y en el segundo astros, sobre los individuos. En ambos casos se requiere de tecnología y preparación para hacer el diagnóstico. La diferencia sólo estriba en que la genética es una ciencia, y la Astrología dejó de serlo. </p>
<p>      La ciencia moderna no ha dejado de lado la pretensión astrológica de predecir el futuro de un hombre mirando una carta. Sólo que ahora ha remplazado la carta astral por el mapa genético. Es curioso que los fenómenos varían y las ciencias cambian, pero el hombre sigue creyendo casi en lo mismo. </p>
<p><strong><em>Ciencia y la predicción del futuro</em></strong> </p>
<p>      Otra de las pretensiones de la Astrología era la predicción de los eventos futuros. A la ciencia también le gustaría hacer lo mismo, pero se ha encontrado con limitaciones.  </p>
<p>      La astrología asume que el destino del mundo esta regido por los astros. Se trata de una concepción mecanicista, ya que los astros se mueven con regularidad y sus movimientos son predecibles con años de anticipación. Esta misma concepción fue heredada por las ciencias “serias” después de la Revolución Científicas de la Ilustración. Todo partió de la mecánica inventada por Isaac Newton. </p>
<p>      El concepto que introdujo la física de Newton en el mundo se basaba en el determinismo perfecto. Cada evento tenía una causa y el universo entero actuaba en función de las leyes del movimiento. Es decir, el universo funcionaba como un mecanismo de relojería bien aceitado. De cierta manera las influencias astrales fueron reemplazadas por el control de leyes eternas que se regía de acuerdo a formulaciones matemáticas perfectamente comprensibles. </p>
<p>      En 1814 Pierre-Simon Laplace dijo que, si existiera un ser superior que tuviera el suficiente poder de cálculo, este podría predecir cualquier estado futuro del universo haciendo el futuro tan accesible como el pasado. Es decir, con las ecuaciones de la física y el uso de las computadoras adecuadas, el futuro estaría al alcance de la mano. Se trata de la idea filosófica del <em>determinismo</em>, la que pretende que el universo es simplemente un mecanismo de relojería predecible. Esa filosofía tiene un paralelo místico en la idea de que el futuro esta escrito, y en la concepción astrológica de que los astros nos rigen. </p>
<p>      Sin embargo el siglo XX trajo varios ataques directos al determinismo. El primero fue el desarrollo de la Mecánica Cuántica, que estudia fenómenos cuya naturaleza es intrínsicamente probabilística; de ahí la rabia de Einstein cuando dijo su famosa frase: “Dios no juega a los dados con el universo”. Pero no elegiremos esta como ejemplo por una simple razón: aún cuando poco probable, es posible que en el lejano futuro alguien llegue con un modelo cuántico perfectamente determinista. Mas existen muchas otras áreas de la ciencia donde el determinismo ha sufrido grandes derrotas; veamos algunas. </p>
<p>      En 1961 Edward Lorentz estudiaba los sistemas de ecuaciones de la dinámica de fluidos usadas para simular el comportamiento de la atmósfera en computadoras; todo con el propósito de mejorar la predicción del tiempo. Pero las cosas no les salían bien, pues los resultados parecían ser irrepetibles. Entonces comprendió que bastaban minúsculas variaciones en los valores iniciales de las ecuaciones para que los resultados divergieran cada vez mas en el tiempo (esto, se supo después, se debía al carácter no lineal de las ecuaciones). Lorentz había descubierto el Caos. El Caos se comprende mejor mediante la metáfora del “efecto mariposa”. Esta dice que, dado el suficiente tiempo, el aleteo de una mariposa en China podría cambiar el clima de Nueva York.  </p>
<p>      El Caos dice, simplemente, que muchos fenómenos parecieran ser, por su propia naturaleza, impredecibles más allá del futuro inmediato. Entre estos tenemos a la predicción del clima, las variaciones de la bolsa, la historia a largo plazo, he incluso muchos fenómenos de la física como, por ejemplo, las turbulencias.  </p>
<p>      El Caos nos dice, por ejemplo, que la predicción del tiempo tiene graves limitaciones y que jamás lograremos anticiparlo más allá de unos cuantos días, incluso usando las más poderosas computadoras concebibles. Otros fenómenos climáticos importantes, como la ruta precisa que siguen los tornados, parecieran ser incluso más impredecibles. </p>
<p>      Para los países sísmicos, el conocer el momento en que ocurrirá un sismo es de vital importancia. Pero, ¿Que ocurrirá si tales fenómenos también están regidos por sistemas de ecuaciones no lineales que conducen al Caos?  Quizás también formen parte de los fenómenos cuya predicción se nos escapa. </p>
<p>      Es curioso que la Teoría del Caos acabara con la ilusión de dos ciencias. Primero devastó las pretensiones del determinismo, destruyendo las preconcepciones de muchos científicos. De paso le dio el golpe final a la ilusión astrológica de que el futuro estaba escrito en los astros. </p>
<p><strong>Conclusión</strong> </p>
<p>      Después de todo lo comentado en éste artículo sobre la Astrología nos damos cuenta que el tema es muy vasto. Ahora bien, sabiendo que la Astrología es una pseudo-ciencia, cabe ahora hacerse la siguiente pregunta: ¿Vale la pena estudiar Astrología en el mundo racional en que vivimos? </p>
<p>      Para mí la respuesta es obvia y se trata de un rotundo si. Estudiando Astrología no sólo comprenderemos los orígenes de la Astronomía y nos compenetraremos con los arquetipos de Jung, básicos en Psicología, sino que además tendremos la oportunidad de entender una manera de pensar distinta, que permanece impregnada no solo de error, sino que también de sabiduría humana. </p>
<p>      Al final, el saber construir una carta astral podría ayudarnos a acercarnos a muchas personas: conseguir un amor con el signo adecuado, llegar muy alto en una empresa, e incluso influir en algún político de alto vuelo. Después de todo, se dice por ahí, que los políticos todavía creen en<br />
la Astrología. </p>
<p><strong>© 2004, Omar Vega</strong> </p>
<p><strong>Referencias</strong><strong><em>Libros:</em></strong> </p>
<p><em><span style="text-decoration: underline;">Astrología básica</span></em> </p>
<p>      <em>Astrología para principiantes</em>, Geoffrey Cornelius, Maggie Hyde y Chris Webster. </p>
<p><em><span style="text-decoration: underline;">Filosofía y Ciencias</span></em> </p>
<p>      <em>El Timeo</em>, Platón </p>
<p>      <em>Acerca del Cielo</em>, Aristóteles </p>
<p>      <em>Cosmos</em>, Carl Sagan </p>
<p>      <em>El anillo del rey Salomón</em>, Konrad Lorenz<em>     Chaos</em>, James Gleick </p>
<p><em><span style="text-decoration: underline;">Psicología y astrología</span></em><em>.</em> </p>
<p><em>El hombre y sus símbolos</em>, Carl G. Jung </p>
<p><em>Synchronicity</em>, Carl G. Jung </p>
<p><em><span style="text-decoration: underline;">Novelas (horóscopo marciano)</span></em><em>:</em> </p>
<p><em>Strange in a Strange Land</em> (<em>Extraño en tierra extraña</em>), Robert Heinlein </p>
<p><em><span style="text-decoration: underline;">Ingeniería</span></em>: </p>
<p><em>The ancient engineers</em>, L. Sprangue de Camp.<em>El ingenio de china</em>, Robert K.G. Temple. </p>
<p><strong>En la Web:</strong> </p>
<p>1. horóscopo del autor al comienzo del artículo: http://www.endi.com/horoscopos/    </p>
<p>2. ecuación de Lorenz: http://www.sline.de/homepages/equationer/diff_lorentz.htm </p>
<p>3. Jung y<br />
la Astrología:http://www.chartplanet.com/html/carl_jung.html </p>
<p>4. Reagan y los astrólogos:http://www.presidentialufo.com/sydney_omarr%2C_reagan%2C_and_astrology.htm  </p>
<p>5. Relojes biológicos:http://www.nimh.nih.gov/publicat/bioclock.cfm </p>
<p><strong>Sobre el autor: </strong>Omar Vega nació en Santiago de Chile en 1958, casado y padre de 3 hijos. Ingeniero en computación, trabaja en informática. Durante los 1980’s emigró a Canadá donde hizo investigación en inteligencia artificial y en visión computacional, obteniendo un master en ciencias de la computación. En la actualidad reside en Chile. Escribe artículos sobre ciencia, futurología y cuentos de ciencia-ficción, tanto en Español como Inglés. </p>
<p><strong>Apéndice: Signos Astrológicos </strong>Fuente: http://www.astrology-numerology.com/symbols.html</p>
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