Tron Legacy: más de lo mismo (pero menos aburrido)
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Desde hace mucho tiempo vengo escuchando sobre Tron: que fue una película adelantada a su época, incomprendida, un fracaso en su estreno que posteriormente se convirtió en obra de culto. Nunca tuve la suficiente curiosidad para verla, y sólo me atreví a echarle un ojo cuando el estreno de Tron Legacy fue inminente.

Y bueno, sucede que vi Tron y no sentí nada. De hecho me aburrí. Claro, hay que ser honesto y reconocer que las series antiguas tienen otro ritmo, y que si uno no la vio en aquel tiempo entonces no hay nada que hacer. Muchos (o todos) de los que vieron Tron en los 80′s con certeza tienen una imagen de la película que seguro está más asociada a una niñez feliz que a la película en sí.

Con todo lo adelantada, innovadora, pionera y tecnológica que fue Tron, su premisa es bastante ingenua y consiste en la semejanza de un circuito electrónico con una ciudad: los diversos componentes se asemejan a edificaciones; las conexiones eléctricas, caminos y carreteras. Literalmente un ciudad electrónica. En esta ciudad vive (o se ejecuta) la gente (o programas). El gobierno (el sistema operativo) en esta ciudad es provisto por el Master Control Program (MCP) que corresponde a una Inteligencia Artificial un poco en la onda HAL9000, una suerte de Gran Hermano que controla y subyuga la vida de todo programa que se ejecuta en el Mainframe.

Menos ingenuo y más interesante que lo anterior es la religión que poseen los programas: tienen la creencia que fueron construidos por un usuario y que éste les dotó de propósito. Por algún motivo el MCP persigue a estos creyentes y los utiliza como carne de cañón en torneos mortales.

Así están las cosas en el mundo digital cuando llega Kevin Flynn. Flynn es un programador que por mucho tiempo ha intentado hackear el Mainframe donde se aloja el MCP, y éste, no pudiendo echarle el guante a Flynn en el mundo real, logra llevárselo al mundo virtual, a través de un proceso que involucra un rayo láser digitalizador y la desintegración de su cuerpo (algo así como una teletransportación a lo star trek).

Ya dentro del Mainframe, Flynn es una especie de mesías. Es la prueba viviente que los usuarios existen dado que tiene control sobre los artefactos del mundo digital. En este lugar conoce a Tron, un programa guerrero que lo ayudará a derrotar el MCP para así volver al mundo real. A esto hay que sumarle las motos de luz, las peleas con disco, y muchas escenas que dan exactamente lo mismo.

Y eso sería Tron. Todo lo demás que puedan escuchar o leer es pura nostalgia ochentera o exageración hipster. Sorry.

[alerta de spoiler]: Tron Legacy repite la fórmula de Tron (persona atrapada en el mundo digital que tiene que volver al mundo real viviendo muchas aventuras en el camino) pero adaptándola al ritmo de las películas actuales. El resultado es una película muy entretenidavisualmente impactante. El sonido necesita una mención especial: diría que el soundtrack de Daft Punk se roba la película. Y el cameo no se queda atrás.

El esbozo de mesianismo que había en Tron desaparece en Legacy. La existencia de usuarios ya no es novedad en el mundo digital. Pero sí hay algo fundamentalmente distinto: la aparición espontánea, en el Mainframe, de ciertos algoritmos que corresponden a nuevas formas de vida. Una parte de la película gira en torno a este tópico.

Es decir, si Tron era creacionista friendly, entonces Tron Legacy es claramente evolucionista.

Considerando que los virus computacionales (programas compuestos de algoritmos) cumplen varias de las características atribuidas a los seres vivos (vida es todo sistema capaz de evolucionar por selección natural), entonces podría decirse que Tron Legacy tiene menos de ciencia ficción y fantasía de lo que uno pensaría en un principio.

Algo que me llamó la atención es que pese al 3D y toda la parafernalia, sigue siendo una película ochentera. En Tron Legacy parece que no existe Internet. Todo sucede en The Grid, que sólo es un nombre bonito para el Mainframe. Lo más actual que nombran es wifi. Tal cual.

Ya entrando en las comparaciones odiosas e inútiles, diría que noté paralelos entre Tron Legacy y Matrix Reloaded, a saber: Sam Flynn = Neo. Quorra = Trinity. Kevin Flynn = Morpheus. CLU = Agente Smith. Castor = Merovingio. Gem = Persefone. Seguro estoy descubriendo el agua tibia diciendo esto, pero en fin…

Un par de cosas sobre el 3D: realmente no entiendo la moda de hacer películas en 3D, aparte de ser un descarado robo de dinero. No he percibido que la calidad de la película mejore sustancialmente viéndola con anteojos polarizados. En el caso de Tron Legacy, el descaro llega a nuevos niveles: al comenzar la película advierten explícitamente que hay escenas filmadas a propósito en 2D, y que el espectador no debe quitarse los anteojos en estas escenas. FFFFUUUUUUUUUUU.

Recomendación: a menos que los efectos visuales sobresalgan de la pantalla como en Tiburón 19 según Back to the Future II , realmente no vale la pena ver películas en 3D.

Archivado en: Cine, Rodrigo Mundaca | Tags: , | December 16, 2010

2 comments

  1. Sí recuerdo Tron con nostalgia. Ten en cuenta que los procesadores de esa época ochentera, incluso en una visión futurista, eran unos tarros a pedales. Y por lo menos para mí, la idea de softwares con características humanoides es una representación del usuario (el hardware del humano) más que del software en sí. Sería como esos juegos de guerra mágica en línea donde se asume que la conectividad en penca, entonces el software en cada consola conectada al juego interpreta los datos y les da forma y movimiento, pero siguen siendo datos simples que pesan un par de megas por segundo(en todo caso es mi interpretación nostálgica, además).

    Y que no haya Internet es necesario, porque de haberla este universo de Tron sería infinito, y eso no sirve para los propósitos de la película. Tanto en la primera como la segunda, el mundo de Tron tiene que ser un sistema cerrado, y las características del software están dadas por la programación de éste.

    ¿Viste Summer Wars? Es un animé que usa la premisa opuesta, el mundo digital está plagado de avatares (reflejos de un usuario) y tú los ves haciendo cosas increíbles, pero en el mundo real sólo son datos en la pantalla interpretados por un software gráfico y depende de la calidad de tu procesador cómo es que los ves, sea una súper consola de juegos o un teléfono celular.

    Y sí creo que veré la Tron Legacy, pero por streaming nomás.

  2. Cuando salió Tron, yo tenía que ser a) una idea, b) una mórula c) un feto, así que por desconocer la causa no me remitiré a ella. Eso sí, concuerdo mucho con la idea de que el ritmo de las series y películas ochenteras sólo funcionó en su tiempo. El otro día vi en el bus The Neverending Story (que igual no es tan añeja, porque la vi cuando tenía cinco años) y me pregunté qué diablos la había vuelto una de mis favoritas, porque la encontré lenta y con innumerables escenas del héroe volando por el cielo a modo de relleno.

    En cuanto a Tron: Legacy, creo que se va a la lista de las “por ver” una vez que salga en DVD. Si es entretención honesta, la veremos con gusto.

    Salud!