Doctor Who: El clásico de la ciencia ficción inglesa

Doctor Who es una serie británica de ciencia ficción que posee el record de ser la más longeva de la historia. Narra las aventuras de “The Doctor” (léase con absoluto acento inglés, y ojalá tomando té) quien está embarcado en un viaje a través del espacio y del tiempo, básicamente buscando nuevas emociones, problemas y curiosidades.

El Doctor pertenece a una raza humanoide conocida como Time Lords, poseedora de una tecnología superlativa que les permite viajar por el espacio-tiempo. De aquí se origina el ícono absoluto de la serie, la aparente cabina telefónica policial, nave espacial y máquina del tiempo llamada “The TARDIS” (Time And Relative Dimensions In Space).

Los Señores del Tiempo, aparte de su inmensa tecnología, poseen la capacidad de soslayar la muerte mediante un proceso llamado regeneración, que consiste en la renovación completa de las células del cuerpo, con lo que el afectado obtiene un nuevo cuerpo y una nueva personalidad, pero manteniendo la continuidad sicológica. Así, son virtualmente inmortales. Evidentemente esta característica es la excusa para explicar los cambios de actor que la serie ha sufrido desde la fecha de su estreno en 1963, hasta la actualidad.

Si bien los Señores del tiempo poseen un estricto código de honor que les impide intervenir en los eventos a lo largo y ancho de la historia del universo, el Doctor posee una filosofía totalmente distinta, lo que le convierte en un renegado. Piensa que la tecnología a la que tienen acceso sus pares se debe usar para un bien mayor, para salvar planetas, rescatar civilizaciones y derrotar horribles criaturas. Siempre se hace acompañar de un sidekick, cuyo rol es “humanizar” al Doctor, ya que sin un apoyo moral, con semejante tecnología fácilmente podría convertirse en un dios, creando mundos o destruyéndolos a voluntad en cualquier punto del espacio y tiempo.

Como toda serie espacial, existen enemigos que son memorables. Se puede nombrar a los Daleks, mutantes creados por Davros con el objetivo de acabar con la guerra en su planeta y además conquistar el universo (nada mal, eh?). Claramente, el Doctor los detiene en cada intento. Otro mortal enemigo es el Master, un Time Lord renegado que utiliza la tecnología que le otorgó su planeta para el mal.

El reboot de la franquicia

La serie clásica comenzó en 1963 con la primera encarnación del Doctor acompañado de su nieta, iniciando un ciclo que se detuvo, después de siete regeneraciones y muchos sidekicks, en 1989. Esta etapa culmina con una película para TV de 1996.

En 2005 llegó la revolución. Empezó lo que se conoce como el Doctor Who moderno, a mano del escritor Russell T. Davies y su equipo de genios. Y una revolución en todo su amplio significado, ya que Doctor Who paso a ser un orgullo ñoño británico a un fenómeno mundial. El éxito de esta nueva etapa de Doctor Who obligó a la BBC a desempolvar las viejas grabaciones de la antigua serie y lanzar en DVD todo lo que encontraran.

Esta serie comenzó con la novena encarnación del Doctor, llevada a cabo por Christopher Eccleston e introdujo a la ya ahora legendaria acompañante Rose Tyler. Era un Doctor cuya energía y buen humor, ocultaba una profunda tristeza y soledad. El último de su especie, ya que una gran guerra espacial entre los Daleks y los Time Lords destruyó a ambas razas, dejando al Doctor abandonado en el universo.

El fenómeno de la serie se concretó cuando el noveno Doctor se regenera en el décimo. Ten. El único. Inigualable. Mitológico. Carismático. Amado por el mundo entero. Brilliant. David Tennant. El rostro más reconocible de la franquicia, que la cambió para siempre. También surgieron dos spin-off de esta serie, The Sarah Jane Adventures, orientado a los niños y protagonizado por una acompañante del Doctor en la serie clásica. Y Torchwood, una serie increíble cuyo protagonista es otro acompañante introducido en la nueva serie, con orientación un poco mas adulta, más o menos en la línea de Fringe. Vuelven los enemigos clásicos, un Dalek que sobrevivió a la guerra al igual que el Doctor, Cybermen de un universo paralelo y una representación magnífica del Master.

¿Por qué ver Doctor Who?

Lo primero que llama la atención de Doctor Who es que es algo tosca visualmente, con efectos visuales de bajo presupuesto que hasta parecen infantiles si se les compara con las series norteamericanas. En cuanto a sus personajes, son notoriamente más cercanos al espectador. Son personas que moralmente podrían ser nuestros vecinos, o uno mismo. Se equivocan, aman, odian, engañan y se maravillan como cualquiera de nosotros. Si en una serie norteamericana los protagonistas son pomposos agentes del FBI, militares o genios, en Doctor Who hay vendedoras de mall, dueñas de casa y novios despechados. Esta característica humaniza la serie y genera empatía con el espectador.

Detalle fundamental es el humor. Una de las características de la personalidad del Doctor es su incombustible optimismo y despliegue humorístico que raya en lo absurdo, comportamiento que se repite en todo tipo de situaciones, desde las triviales en la cocina de algún vecino hasta las cósmicas en el fin del universo. Viendo al Doctor y a su acompañante, uno inevitablemente piensa en Ford Prefect y Arthur Dent, los protagonistas de la trilogía de cinco partesThe Hitchhiker’s Guide to the Galaxy“. Dado que el paralelo es tan fuerte, claramente hay relación entre ambas obras. Douglas Adams escribió un par de guiones para la serie, y por tanto no es descabellado pensar que sus personajes se basan en Doctor Who.

Otro punto rescatable es el formato, con cada temporada de trece capítulos. De este modo, el equipo creativo no se siente presionado a rellenar con aventuras que no aportan nada a la mitología de la serie. Cada historia afecta de alguna forma al Doctor, o a su acompañante de turno, o al universo completo. En sus cuatro temporadas y siete especiales, se ve al Doctor sufrir y superar la pérdida de su especie, a sus acompañantes a aceptar la verdad de lo que hay allá afuera y cómo quieren estar al lado del Doctor por el resto de sus vidas. Se ve un Doctor que debe afrontar su maldición de ser inmortal y ver a sus mejores amigos envejecer y morir; que como consecuencia de sus propias aventuras debe perder a las personas con la que se siente feliz. Terminando, a pesar de tener todo el espacio y tiempo disponible, siempre solo. David Tennant tiene un talento increíble para transmitir emociones, te hacer reír con él, estar triste con él y enfrentar su vida como si uno fuera un acompañante mas.

Los invito a ver la serie nueva completa, sin perderse ni un solo capítulo ni especial, cada segundo lo vale. No se arrepentirán y terminarán esperando con ansias el próximo capítulo, ya que siempre va a haber uno nuevo, porque el Doctor, a pesar de haber muerto varias veces, junto a él la serie siempre se regenera y no pierde su frescura, siendo prueba de ello su salud de casi medio siglo.

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