Watchmen: Hype. Indulgencia. Decepción

Y bueno, llegó el día del Apocalipsis. Asistimos a la avant premiere de Watchmen organizada por UIP y Rock&Pop. Mucha expectativa en el ambiente. Había personas que se dejaban ver con la novela gráfica. Otros señalaban, sin pudor, que no sabían nada y que el primer acercamiento a la obra de Moore sería con la película.

Jorge David, Dr. Zombie, era el anfitrión de la jornada. Se veía y escuchaba hiperventilado. Corría de un lugar a otro dando indicaciones. Volvía. Soltaba alguna frase enigmática. Se alejaba a dar más intrucciones. Mientras eso sucedía algunos mataban el tiempo comentando las viñetas simétricas del tomo quinto. Otros justificaban la existencia del inverosímil calamar-extraterrestre-mutante-telepático. Algunos protestaban por la escena final muy de villano pulp de segunda, argumentando que si en alguna historia hay que sobreexplicar las motivaciones, aquello implica que la historia simplemente no sirve. Por allá se discutía del Batman de Nolan, chamanismo y tótems. Por acá se lamentaban de no poder comprar el primer ejemplar de Superman. Algunos se sorprendían de la aparición (muy a destiempo) del soundtrack de Milenium… el nerdset en pleno. Jorge Baradit, muy inquieto mirando la enorme cantidad de personas que se había congregado, se preguntaba si tendría que hacer fila para entrar: La perspectiva de sentarse en una ubicación que no fuera el centro geométrico de la sala le resultaba, a todas luces, muy incómoda.

De improviso aparece Dr. Zombie, gruñe algo que nadie entiende y en el proceso desaparecen, entre otros, Miguel Angel Ferrada, Alejandro Lecaros y Francisca Solar. Para cuando nos percatamos que habían ingresado a la sala y decidimos seguirlos, el hiperkinético Zombie da la vuelta y nos lo impide. No nos queda otra que esperar…

…Y valió la pena. Para cuando pudimos ingresar a la sala, nos tenían reservados un par de asientos en el centro. Inmejorable ubicación. Varios minutos esperando que la sala se llenase, unas palabras introductorias del anfitrión… y comienza el show.

Paréntesis

Una aclaración antes de seguir: Me gustan los superhéroes pero no soy un asiduo lector de cómics. No conozco ni me interesa quién es tal o cual dibujante o guionista o entintador. Cuando me dicen Moore pienso en Demi Moore, Ley de Moore, Roger Moore y Michael Moore.  Por supuesto, ahora sé que existe Dios y se llama Alan Moore.

Leí Watchmen hace unos meses después de escuchar y leer excesivamente que la novela gráfica esto, que Alan Moore aquello, que la lista del New York Times, que el Top 100 del siglo, que la vuelta de tuerca en la historia de los superhéroes, que la mirada realista, que la ucronía ochentera, que oh my fucking god, god damn it y what the fuck… y bueno, la leí y ya. En general me gustó y eso. Pero en ningún caso sentí que el mundo se dislocara de su eje de rotación, que las sinapsis estallaran, o que mundo a partir de entonces tendría otra textura. Leí once capítulos y aún no pasaba nada. Y para cuando llegó el clímax, dadas todas las campañas virales y la constelación de blogs hablando maravillas del cómics, estaba esperando un plan tan gigantesco, colosal, astronómico, infinito y perfecto, que la explicación real me pareció en extremo pueril y pulp, al nivel de escritorzuelo émulo de Isaac Asimov, no de Alan Moore. Y bueno, lo que dicen de esto es que es un remate irónico, que la idea era burlarse de las comiquitas y blablaba.

No sé, la verdad es que pienso que el excesivo HYPE de esta obra es un poco como decir que un cuadrado negro sobre fondo blanco es la pintura definitiva, o considerar una exquisita obra de arte al hecho de envasar excremento en tarros de conserva y venderlo… pero también es posible que yo sea un ignorante insensible, que Watchmen sí es la novela definitiva y que este forzado comentario a contrapelo sea un inútil esfuerzo de mi parte por pasarme de listo…

La película

Recuerdo que desde hace unos años es más o menos común ver películas desprovistas de los créditos iniciales e ir directo a la acción. Después de todo y a menos que seas la madre de algun actor ¿a quién demonios le importa leer los créditos? 

Watchmen posee créditos en el inicio. Y está lleno de información del contexto histórico. Ya muchos han dicho que esta secuencia de créditos es la mejor de todas las películas. Logro que no es dificil considerando que la mayoría son cero aporte.

Mis expectativas de las películas normalmente no son altas, considerando que son productos comerciales que no están destinados a gustarle mucho a pocos, sino poco a muchos (parafraseando a Baradit). No obstante eso, la película me agradó. Me entretuvo, Me divertí. A ratos me reía con los malos chistes.

Desde mi perspectiva la historia tiene pocas novedades con respecto al cómic. Y es que el riesgo era alto. Si el director optaba por hacer una interpretación libre de la obra, TODO EL MUNDO hubiera querido asesinarlo por semejante mutilación. Entonces lo que hizo fue transcribir el cómic a la pantalla, y ahora imagino que pronto TODO EL MUNDO lo querrá asesinar por no haber aportado “la visión del director” en la obra. Ok, hay un aporte, al final, que está bastante mejor hilvanado que el original.

¿Cuál fue la reacción que observé en el cine? Después del aplauso final en los créditos, los fans acérrimos no brillaban en la oscuridad como el Dr. Manhattan. Al indagar sus impresiones, se notaba el esfuerzo por justificar lo soporífero de las secuencias y el, a ratos, confuso argumento, siendo un claro ejercicio de INDULGENCIA. Por otro lado, las personas desapegadas al cómic no tardaron en expresar su DECEPCIÓN.

Entonces, pienso, la película va a tener éxito pero no será la película memorable, de culto, que muchos esperaban que fuera. Las personas a quienes no les interesa el cómic tendrán que verla un par de veces, googlear y leer la entrada en wikipedia para lograr entenderla. 

Creo que la inminente lapidación al director es injusta. Pues tanto si hacía una “obra de autor director’s cut” como una transcripción literal, iba a recibir críticas. Palos porque bogas, palos porque no bogas. Pienso que la transcripción más o menos literal con el detalle original en el final constituye un trabajo digno.

Personalmente detesto las interpretaciones de los directores, y cuando digo esto, lo hago pensando en Kubrick y 2001: la película no se entiende con ese viaje espacial onírico, de secuencias interminables y  bebés de ojos gigantes. La película tiene un significado distinto para cada persona que vió sólo la película (y he escuchado varias), siendo que la novela es bastante clara al respecto.

Pero a gustos, colores.

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