Hoy (jueves 18 de Diciembre) leía la crítica de Leopoldo Muñoz a Santos en LUN titulada “Garabatos en pantalla”. Ya al ver las tres estrellas blancas que corresponden a la categoría ‘infumable’ supe como venía la mano. Lo que no me esperaba era que de rebote y gratuitamente esto le salpicara a Jorge Baradit y en cierta medidad a todos nosotros.
Tras leer la crítica de Muñoz me quedó adherida a los pliegues cerebrales una molesta y pegajosa sensación de déjà vu . Y claro, el fondo, la forma, el tono, era calcado a los comentarios de otra criticona de LUN a la hora de referirse tanto a Música marciana de Bisama como a Synco de Baradit.
No he visto Santos pero la sensación que me produce la crítica de Muñoz es similar a la despertada por las de Espinoza con las novelas mencionadas y ya lo dijo mejor Pancho Ortega cuando se refiere a esa crítica que demuestra nulo interés por entender la obra reseñada y que reemplaza el análisis por las ofensas intelectuales.
También ya lo dijo Jorge en su blog sobre aquellas críticas de Espinoza y a las que ahora podemos sumar la de Muñoz también. Estos textos exudan encono, deprecio y rabia más que otra cosa. Veamos un extracto de “Garabatos en pantalla”:
La mayor dificulad para seguir la anécdota del filme -que simula ser la tan de moda ucronía, vale decir un relato de sci-fi paralelo a la realidad histórica- radica en el exceso de explicaciones bobas y detalles gratuitos.
No sé ustedes, pero yo al menos no puedo ver otra cosa sino mala leche en las palabras anteriores. He visto y escuchado entrevistas de López recientes en televisión y radio, vi anoche el making of en el cable, y por ningún lado se me informó que Santos fuese una ucronía de manera alguna. Ahora bien, si es por eso toda, TODA obra de ficción es un relato paralelo a la realidad histórica ya que funda y crea su propia realidad y esto no es privativo a la ciencia ficción. Cómo dice Ortega en su Fortegaverso: “(…)la ucronía NO ES UN GENERO DE LA CIENCIA FICCION, es un subgénero literario en si, aplicable practicamente a todos los géneros de ficción escrita. El Quijote de hecho es una ucronía, Macbeth también. ¿Diría la crítica que es ciencia ficción?.”
Y Muñoz no dice siquiera ciencia ficción, dice “sci-fi”, término acuñado por Forrest J. Ackerman que en palabras de Isaac Asimov: “(…) es muy usada actualmente por gente que no lee ciencia ficción, y particularmente por gente que trabaja en películas y en televisión.” De más está decir que el Buen Doctor consideraba “abominable” dicho término que, entre nosotros, es como decirle “nigger” a un afroamericano.
Alguien que sabe de cine, supongo que muchísimo más que un simple espectador como yo, debería saber que las películas chilenas, por más que cuenten con capitales extranjeros, requieren un considerable tiempo en ser filmadas. López dice que Santos le llevó cuatro años, ¿estaba hace cuatro años de moda la ucronía acaso o es sólo una antojadiza y burda manera empleada por Muñoz para meter en un mismo saco manifestaciones que él simplemente no entiende y para las cuales no posée herramientas de juicio además de la descalificación? Realmente estos críticos a veces parecieran ser abuelitos intentando jugar con la Xbox 360.
“Tatitas” como diría el inefable rmundaca con su caracteriztica mueca y encogimiento de hombros. Vayan a dormir siesta mejor mientras nosotros vivimos el futuro, que bien sabemos está aconteciendo ahora.
Referencia: Santos – Garabatos en pantalla, lun.com, 18-12-2008.
Coloso
1 year ago
Si se fijan, estos críticos entre ellos se sienten “valientes” o “con cojones” por hacer este tipo de críticas, casi con el mismo entusiasmo que tiene un delincuente que se cree “vivo” por robar en vez de trabajar.
Arien
1 year ago
Yo pienso que estos críticos no tuvieron infancia y están atrapados en sus prejuicios. Pienso, también, que en el fondo se mueren de envidia por no haber sido ellos quienes hicieron estos trabajos. No me preocupa lo que opinen.
Cariños ;D
Anarkángel
1 year ago
Ya desde el primer párrafo “la critica” da verguenza ajena.
¿Qué es esa parrafada de que no hay que mostrar la muerte de un niño en el cine?
O sea, paremos la chacota.
No sólo son malos en su oficio, incapaces de abordar los textos (narrativos o audiovisuales) en propiedad sino que además se sienten con el derecho a pontificar moralmente.
No puedes mostrar niños muriendo, no puedes hablar del golpe por que es oportunista, no puedes usar imaginería nazi a menos que la ridiculices ya que de lo contrario eres filonazi, no escribas best seller porque eso no lo hacen los escritores sino que los mercachifles.
O sea…
GuajaRs
1 year ago
Si al crítico no le gustó, es asunto suyo y que pena que no le gustara. Si tiene la tribuna para hacer público su descontento, sigue siendo la opinión de un gato en un mar de tejados. Y si la gente le compra la pomada, es porque les gusta el maullido.
No me atrevo a decir que la crítica tiene ponzoña, porque en realidad no la leí. Y en este caso no creo que la chapa de “crítico” sea justa. Opinólogo sería más adecuado.
Personalmente voy a esperar a que la película salga en el Cable. Eso no significa que considere la obra como de segunda categoría o que no me guste sin siquiera haberla visto, o peor aún, que haya leído las críticas y prefiera depositar mi confianza en el criterio ajeno.
Simplemente voy a esperar a que salga en el Cable, porque el tema, el afiche, la publicidad, no me han convencido lo suficiente para que la vaya a ver al cine. Me pasa todo el tiempo con muchas otras películas así que tampoco le doy mucha bola al asunto.
Sergio
1 year ago
Más que a la película de López yo apuntaba a otra cosa en todo caso, ÑajaRs. A lo que parece ser una carencia endógena de herramientas para juzgar obras que se les salen de los marcos a estos criticólogos e incluso a una poco disimiluda mala leche.
GuajaRs
1 year ago
Ah, sorry, últimamente tiendo a hablar sobre mi vida como tu papá…
El problema está en la formación, en lo que culturalmente se reconoce como “cine arte” versus el “cine comercial”, y toda la manga de obras que no caen en ninguno de esos grupos pero que pretenden ser de ambos. Por ejemplo Kill Bill, es claramente una obra de guiños y fetiches cinematográficos de los años del quetejedi. Y por eso mismo le va tan bien, por la moda de los 80’s y lo “kitsch”, que al final no es más que una escusa para resucitar a un muerto.
Y los “críticos” existen bajo estos paradigmas, lo que DEBE ser, mas no les importa un carajo lo que realmente es. Para esos mismos críticos Kill Bill debió ser una obra de arte sin parangón. Pero Santos les cae en el grupo de los bodrios. ¿Será porque la hace un chileno?
No pretendo entenderles, porque sería como querer conocer el destino de todas las gotas en una lluvia de otoño. Qué les lleva a amar una obra y aborrecer otra, que a mi parecer están a la misma altura y obedecen a los mismos paradigmas, pues NPI.
Saludoides.