Chile Mutante: Balmaceda 1215

Chile Mutante es el nombre de un taller literario de ciencia ficción desarrollado en el centro cultural Balmaceda 1215, durante el segundo semestre del 2008. El líder del taller, Álvaro “Música Marciana” Bisama, fue garantía que el resultado de lo escrito por sus estudiantes no iba a ser una seguidilla de textos copiados del estilo anglosajón de mediados del siglo pasado, sino que sería… otra cosa…

Y acá tenemos el resultado. El documento que están a punto de descargar corresponde al trabajo de escritores jóvenes, probablemente incontaminados con los Nebulae, que le hacen una finta a la ultra hard science fiction y que, en definitiva, en vez de mirar atentamente y copiar lo que hacen allá afuera, miran atentamente a los próceres que le cambiaron la cara al género en estos últimos años, en Chile.

Esto debe ser tomado como una señal inequívoca de la literatura que la generación de recambio va a producir. O a vomitar.

Hagan click en el marcianito para descargar el libro. Bon Appétit!!

PRÓLOGO a modo de advertencia, por Álvaro Bisama

Este es el futuro.
El futuro es aterrador.
El futuro es fantástico.

Porque este libro contiene demasiadas cosas y todas pueden ser terribles o maravillosas, dependiendo de cómo se las mire. Ninguna es normal pero, bueno, a quien le interesa la normalidad hoy en día.

Lo que hay: historias de amor y desamor imposibles, accidentes espaciales, osos parlantes, psicodelia cibernética, padres que buscan a sus hijos perdidos, drogas fantásticas, poetas secretos, varios tipos de miembros artificiales, asesinatos, ciudades aplastadas por el peso de la modernidad, artistas deprimidos, pornografía, clonación, fantasmas, mesías de varios tipos.

Todo eso es lo que debiera, creo.
Ah, todo eso sucede en Chile.
En múltiples versiones de Chile.

Explicación: el libro que tienes en tus manos (o tu pantalla, mejor dicho) es el resultado del trabajo de diez participantes de un taller literario de Balmaceda 1215, en el último trimestre del año 2008. Un trimestre histórico, hay que decirlo porque, mientras las bolsas se desplomaban y los norteamericanos elegían a su primer presidente negro, Gladys, Valeria, Macarena, Cristina, Mauricio, los dos Carlos (Agusti y Andueza), José, Gabriel e Iván escribían ciencia ficción o, mejor dicho, lo que ellos entendierion por ciencia ficción.

El saldo de ese trabajo es “Chile Mutante” cuya portada está calcada del blog homónimo y cuya grafía, tan retromoderna, imita la estética de los viejos juegos de Space Invaders y cuya nostalgia es de la de una psicotronia insoslayable.

Pero me desvío. Los relatos que están acá partieron de una sola premisa: vislumbrar cómo sería la vida en un edificio tipo Paz Froimovich, en un Santiago del futuro imaginando la vida de sus habitantes, las relaciones de su ecosistema, la estática insoportable de la rutina del día a día, el tedio, la depresión, el sexo y la violencia de habitar un país que aún no ha llegado pero que se parece a éste.

Eso hicieron Gladys, Valeria, Macarena, Cristina, Mauricio, los dos Carlos (Agusti y Andueza), José, Gabriel e Iván. Se tomaron en serio el asunto y lo que escribieron (o vomitaron) adquirió una consistencia viscosa, terrible y absolutamente nítida.

Sin contemplaciones.
Directo a la vena.

Porque acá hay ficción pero también vidas completas, apuntes al natural, bocetos que rozan el espanto pero también la maravilla. Por lo mismo, leer este libro puede ser un desafío: a pesar de la frescura de las narraciones brilla acá el uso más afilado que puede tener cualquier clase de ficción: revelar las señas del presente, jugar a exagerar las tintas, retratarnos de cuerpo entero.

A describir el futuro como si fuera algo realmente posible.
Invasores del espacio; eso es lo que son estos chicos.
Bienvenidos, disfruten del show.

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