Siguiendo la pista de nuestro amigo Mike y su novela, hoy nos hemos enterado de la aparición de una nota en el diario La Nación del jueves 22 de mayo.
Escritor publica libro con cyborgs, niños robots y tormentas eléctricas
El joven novelista Mike Wilson editó recientemente su novela “El púgil”, relato donde mete en una licuadora posmoderna el cine de Kubrick, “Blade Runner”, androides vestidos de camisa y corbata y un Buenos Aires devastado por fuerzas extraterrestres.Cyborgs que son humanos y viceversa, un oriental dueño de una lavandería que en realidad es un samurái, la guerra de las Malvinas, un refrigerador que desea transformarse en algo más, una niña que juega rol en el estómago de un leviatán enclavado en pleno corazón de Buenos Aires, y una tormenta eléctrica que acaba con la ciudad del obelisco. Todo esto cabe en la novela “El púgil”, de sólo 131 páginas.
“Es una novela corta, y quise emplear un estilo más bien minimalista, pero que vomitara un contenido vertiginoso, que no dejara respirar”, dice quien perpetró esta delirante narración, Mike Wilson Reginato (1974). “Cuando terminé, lo dejé estar un buen tiempo, antes de ponerme a trabajar el manuscrito”, agrega.
La vida de Wilson, quien posee un doctorado en literatura por la Universidad de Cornell, no ha sido más quieta que la de su texto. Nació en Estados Unidos, se vino a Chile a los tres años, luego la familia se trasladó a Paraguay y finalmente se instalaron en Buenos Aires. Sólo en el 2005 el escritor volvió a Chile con su esposa e hija.
“El púgil”, publicada por editorial Forja, no es el primer trabajo de Wilson. Había editado antes una novela tan estrambótica como la actual: el relato de una Argentina imaginaria que en los años cuarenta es gobernada por un Perón que obedece a las órdenes del Reich alemán.
EL REFRIGERADOR CON VIDA
En la historia de “El púgil”, un boxeador se pone a llorar en plena pelea. Humillado, regresa a su departamento, y mientras descansa, oye que el refrigerador le da unas órdenes, entre ellas, ir a buscar ciertos elementos que le darán un tipo de “vida”. Todo lo que sucede después es una trepidante persecución en medio de un Buenos Aires futurista y devastado.
“Escribir la novela fue para mí ver en mi mente una película que jamás fue rodada, pero que me hubiese gustado ver. En retrospectiva, siento que lo que hice fue rescatar fragmentos de celuloide descartado, aquellas secuencias que no lograron el final-cut”, dice Wilson.
Éste reconoce parte de la inspiración de “El púgil” en la figura del escritor argentino Roberto Arlt: “Hay una fotografía genial de Arlt. Su rostro se asoma entre las sombras y tiene una cara de pugilista increíble, como sacado de un cómic. Eso algo tuvo que ver. También, y quizás más relevante, es lo triste que es la figura de un boxeador fracasado”.
Con esta novela, Wilson se acomoda junto a Jorge Baradit, Francisco Ortega y Álvaro Bisama, entre otros, en la escena chilena de ciencia ficción. “Sus novelas no buscan anclarse en algún canon narrativo, se mueven libremente entre cine de bajo presupuesto, animé, cómics, TV basura y la cultura pop en general. Lo que hacen es un verdadero trabajo de orfebrería, toman ese escombro y producen un resultado que es en varias instancias precioso y desgarrador”, afirma Wilson, quien es lector de Borges, Kafka y Melville.
“Escribir de temas y paisajes extraños y mutantes desde el subdesarrollo o desde nuestra particular perspectiva cultural me parece fascinante. Tenemos un tumor freak en el Cono Sur muy lindo”, dice y añade que “las obras de las que hablo surgen del tercer mundo con furia, babeando mercurio y brea, violando los códigos que se esperan de nosotros como latinoamericanos”. LN
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Nada que decir más que un posmoderno XD