Fallece Hugo Correa, el más importante exponente de la ciencia ficción chilena

March 24, 2008 by rmundaca · 17 Comments 

Hugo Correa

Ha fallecido Hugo Correa, quien en vida fuera el más destacado escritor en la historia de la ciencia ficción chilena. Nació en 1926, en Curepto, pueblo campesino al interior de Talca. Alcanzó un gran reconocimiento con su novela “Los altísimos” (1959), protagonizada por un chileno que despierta en un lugar desconocido cuya real naturaleza debe descubrir. Además fue autor de las novelas “Alguien mora en el viento”, “El que merodea en la lluvia”, “Ojos del diablo” y “Donde acecha la serpiente”, y de los volúmenes de cuentos “Los títeres” y “Cuando Pilatos se opuso”.

Sus obras han sido traducidas al inglés, francés, alemán, portugués y sueco. La revista española Nueva Dimensión dedicó su edición número 33 casi completa a Correa. Ray Bradbury, que fue una de sus influencias, escribió elogiosamente sobre él. También publicó dos cuentos (”The last element” y “Alter Ego” en la revista Fantasy and Science Fiction.

Hugo Correa nunca fue demasiado considerado por el canon literario chileno. La crítica local prácticamente ignoró sus novelas, que sólo obtuvieron reconocimiento fuera del país.

Hugo Correa fue uno de los invitados al lanzamiento de la antología “Años Luz: Mapa Estelar de la Ciencia Ficción Chilena”, de editorial Puerto de Escape, donde se incluyó uno de sus cuentos. Algo sorprendido ante una multitud de personas que conformaban de alguna manera el fandom del género en nuestro país, Correa habló de literatura fantástica y del potencial que tiene el género. Fue su última presentación pública.

Su extraña y potente obra sigue esperando el reconocimiento oficial de la gran crítica literaria. En la comunidad TauZero hacemos un minuto de silencio por el maestro que abrió una ruta que hoy otros siguen.

Fuente: “En la luna“, de Omar Vega.

Actualizado. Francisco Correa, hijo de don Hugo, nos ha enviado el siguiente documento, aparecido en Revista Qué Pasa del 28 de junio de 1973: [click para descargar]

X-Files 2: la verdad sigue ahí afuera

March 23, 2008 by farid · Leave a Comment 


Aquello que fue un rumor de idas y venidas, de ilusiones y frustraciones por largos 6 años, por fin se hizo realidad. Los Expedientes Secretos X, una de las series de ciencia ficción más emblemáticas de la televisión, vuelve el 2008 a la pantalla grande con una 2° película, a estrenarse en Chile el día 24 de julio (un día antes que en EE.UU). La serie estuvo en TV por 9 temporadas con un éxito rotundo, desde 1993 a 2002, haciendo su primera aparición en el cine en 1998 con la película X-Files: Fight the Future.

El rodaje de la segunda película, hasta ahora con el nombre clave X-Files: Done One (que estaría ambientada en la evolución de los personajes y sin nada que ver con ETs ni mitología) comenzó en diciembre de 2007 y ha transcurrido a un ritmo maratónico, considerando su anticipada fecha de estreno. Desde que la noticia se divulgó han seguido una larga serie de rumores, spoilers y especulaciones varias sobre la trama, que se intenta mantener a resguardo. Recién este 29 de febrero El Mercurio se hizo eco de la noticia publicando un artículo y las primeras fotos de Mulder y Scully más algunos detalles sobre el elenco, como la participación de Billy Connolly y el rapero Xzibit.

Pero en febrero se dio a conocer mucho más: el 23 de febrero estuvieron los actores David Duchovny y Gillian Anderson, el director Chris Carter y el productor Frank Spotnitz en la WonderCom, una convención de fanáticos del cómic y la ciencia ficción celebrada en San Francisco, California. Allí se dieron a conocer otros detalles, así como el primer Teaser Trailer!

Algunos spoilers que aparecieron luego de esta convención, así como algunas filtraciones provenientes del set de filmación de XF2 están disponibles en la web del Grupo Oficial The X-Files Chile, así que dejo a vuestro criterio a quienes quieran arruinarse la sorpresa (o “reunir antecedentes”, como prefieran llamarlo…).

Para finalizar, no puedo dejar de mencionar lo bien que se ven los actores. Definitivamente los años no pasan por ellos y la química natural que transmiten se mantiene intacta, en mi humilde opinión. Cuenten conmigo para el día del estreno :)

El simbolismo en 2001, Una Odisea Espacial

March 23, 2008 by rmundaca · Leave a Comment 

Monolito

Para finalizar nuestro homenaje a Arthur Clarke, creemos importante recordar un muy interesante artículo escrito por Omar Vega para TauZero #18, en donde se refiere a la simbología oculta en 2001, desde la perspectiva masónica.

Hace algunos años me tocó preparar un trabajo sobre el contenido esotérico de la película 2001: Odisea en el Espacio. Eran tiempos de intensos estudios humanistas y de búsqueda del patrimonio esotérico occidental perdido en el mundo moderno. En esa época era miembro activo de una institución fundamental para Occidente, en cuyo atanor se hornearon los valores más elevados de nuestra sociedad, y acaso de nosotros mismos: la Masonería.

Éste artículo está reciclado, ampliado y retocado para hacerlo más ágil. Además, tuve especial cuidado de quitarle cualquier indicio de conocimientos que deben permanecer secretos. Pues bien, dadas las explicaciones del caso, les invito al estudio de la simbología de la película 2001, Odisea en el Espacio.

Antes de comenzar, debo destacar que éstos no son todos los símbolos ocultos que tiene la película, sino sólo aquellos que pude descubrir. Puede haber muchos más a la espera del espectador sagaz.

Leer el artículo

[Podcast]: Arthur C. Clarke en Terapia Chilensis

March 23, 2008 by rmundaca · 1 Comment 

Fernando Villegas - Hector SotoTerapia Chilensis es un programa de conversación sobre actualidad chilena y del mundo, que transmite Radio Duna, y en donde partiicipa Fernando Villegas, Héctor Soto y Nicolás Vergara ,entre otros panelistas. En el programa del jueves 20 de marzo dedicaron 10 minutos a hablar de la obra de Clarke. Valga destacar que Villegas se define como un gran lector de género, aun cuando señala que de literatura hay poco en la CF, sobretodo en los autores “clásicos”.

Se habla de las obras paradigmáticas de Clarke y de los vicios de la CF (personajes planos, sólo un título profesional y un nombre, asexuados, etc.)

 
icon for podpress  Arthur Clarke @ Terapia Chilensis (radio Duna) [9:38m]: Play Now | Play in Popup | Download

Arthur C. Clarke entra al monolito

March 22, 2008 by rmundaca · Leave a Comment 

Clarke
Fue un autor de ciencia ficción hard y hoy – sin embargo – es recordado por 2001, Una odisea espacial. Ya muerto, sir Arthur bien podría ingresar a ese monumento lleno de estrellas que es símbolo de esta obra metafisica.

por Jorge Baradit (*)

Arthur C. Clarke ha muerto. Me resulta extraño escribir la frase. Es como si se muriera la Luna, algo que siempre ha estado ahí. Algo impensable. Como si se hubiera muerto el futuro.

Con la partida de Clarke, se va uno de los últimos grandes nombres de la era dorada de la ciencia ficción, aquellos que veían el futuro como un gran espacio en blanco donde todo era posible, donde se podían escribir las mejores páginas de la historia de la humidad gracias al entonces aún pristino espíritu cientifico. Un futuro pleno de avances que sanarían todas las enfermedades, acortarían el tiempo y las distancias con una visión más parecida a la que guió la conquista del oeste norteamericano o a los viajeros del Renacimiento, que enfrentaban el infinito en lugar de mirarlo protegidos a través de una ventanita de LCD, como lo hacen los geek emo de hoy.

Clarke fue un hombre del siglo XX. Nació en 1917, cuando todavía no se apagada el fuego en las trincheras de la gran guerra, vivio el asedio de los fascismos y participó en la segunda guerra mundial como instructor de radar para la RAF. Una vez terminado el conflicto, entró al King’s Collage, Londres, en 1948, terminando con honores sus estudios en física y matemáticas, listo para enfrentar la gran aventura que en esos años parecía abrirse para la humanidad: el espacio y un futuro de bienestar, expresado en el inagotable avance de la ciencia y la tecnología.

Fue un autor prolífico, No hubo aspecto de la ciencia ficción que no abordara con éxito, sobre todo en sus relatos cortos, donde desplegó lo mejor de su talento. Cuentos como Los nueve mil millones de nombres de Dios, Encuentro con Medusa y, por supuesto, El Centinela, son joyas del género plagiadas hasta el cansancio por generaciones de autores fanáticos.

Clarke - ArmstrongSin duda, el momento que marcó a Arthur C. Clarke como un autor que transcendió el cerrado mundo de la ciencia ficción fue su colaboración con Stanley Kubrick para 2001, Una Odisea Espacial. No todos saben que la novela fue escrita a la par de la película y que incluso puede decirse que el libro es una novelización de la obra de Kubrick. Convertido en la personificación de la ciencia ficción, fue elegido para narrar misiones Apollo y presentar programas sobre futurología y tecnología de punta hasta bien avanzada la década de los 90.

Es quizá este último aspecto el que más me llama la atención, personalmente y como escritor de ciencia ficción. El autor a quien se considera uno de los más preclaros exponentes de la ciencia ficción hard (preocupada de la coherencia científica de sus creaciones), incluso reconocido por haber inventado el concepto de transmisiones globales a través de satélites geoestacionarios, fue finalmente reconocido, por el público fuera de género, como el autor preocupado por las profundidades metafísicas e incluso religiosas que podían detonar los avances tecnológicos. 2001, Una Odisea Espacial, es una obra plagada de signos y símbolos religiosos, cabalísticos y esotéricos, donde las preguntas acerca de la divinidad, la vida artificial y lo humano trascienden las aparentes preocupaciones por la acuciosidad científica; desarrollando viajes que más parecen experiencias con ácido, y encuentros con inteligencias extraterrestres que parecen teofanías o estados alterados de conciencia. Clarke es para mí el paradigma divulgador científico del siglo XX, que abrazó la ciencia como la gran dadora de respuestas sólo para chocar con la frontera del espíritu, ese gran dador de preguntas, y descubrir que ni la ciencia, ni la tecnología, ni el progreso son la solución par las preguntas del alma.

Lo siento por quienes detestan los lugares comunes en los obituarios, pero no puedo dejar de pensar en que en una de las últimas escenas de 2001 vemos a un anciano enjuto, tullido en una silla de ruedas, tan enfermo como el mismo Clarke vivió sus últimos años, enfrentándose por fin al infinito, entrando en él y encontrando todas las respuestas que seguramente nunca pudo tener en vida. Es decir, mi yo niño, que alucinó con sus historias, desea con todo el corazón que Clarke haya podido entrar en el monolito lleno de estrellas, que no me cabe duda flota ahí en el espacio, en la órbita de Saturno.

(*) Publicado en La Tercera Cultura, sábado 22 de marzo de 2008.

Big Dog

March 18, 2008 by baradit · 3 Comments 

Nada que decir, increíble.

Más info aquí

El video es IMPERDIBLE.

(Via FayerWayer)

¿Sueña un científico con ovejas científicas?

March 2, 2008 by rmundaca · 3 Comments 

Editorial TauZero 24¿Huele distinto la rosa cuando la huele una científica? Hay un cuento de Julio Cortázar en que una persona compra un diario y lo lee en un banco de la plaza, donde lo que abandona ya no es un diario sino un montón de papeles. Lo encuentra alguien que aún no ha leído las noticias, de modo que convierte aquel montón de papeles nuevamente en un diario. Con el mundo pasa algo similar, pues aunque la realidad entra por los ojos, ello no es lo que vemos. Creo que fue Thomas Kuhn quien planteaba un ejemplo de esto mismo con más sabor histórico: dos personas, una de la Edad Media y otra del Renacimiento, observan un atardecer. Ambas presencian el mismo atardecer, pero mientras la persona de la Edad Media ve el Sol moverse en busca del horizonte, la persona del Renacimiento ve la Tierra rotar sobre sí misma y perder el Sol de vista. El mismo mundo se convierte de persona en persona en una ilusión, en una cárcel, una fiesta, un infierno, una empresa, un lupanar. ¿En qué se transforma cuando llega a los ojos de un científico?

Tienes en tus manos (o ante tus ojos) uno de los números más audaces de Tauzero. Aunque la revista carga un rótulo, por voluntad del Gran Ingeniero, que la anuncia como un medio que se dedica parcialmente a la “valoración de la ciencia”, en la práctica son aún pocas las personas que asocian Tauzero con divulgación científica, no importando que como referente de CF ya se halle bien consolidada en el medio nacional. Seguramente se debe a que en Chile creemos encontrar buenos medios de divulgación científica si visitamos el kiosko. Es una creencia que no comparto, pero no oso predecir qué día esto cambiará. Que el país “no está maduro” (por usar una excusa con que postergamos hacer muchas cosas que en el fondo sabemos que están bien, pero que preferimos dejar para unos 20 o 30 años más adelante, cuando en el extranjero ya sean algo añejo) para una publicación de divulgación científica que al mismo tiempo sea de buena calidad y un buen negocio, es una posible explicación del panorama que hoy encontramos; que es posible hacer ese tipo de publicación, y hacerla entretenida, es algo que este número intenta probar. O al menos es la audacia que quisimos intentar.

Así las cosas, en esta edición de TauZero, tanto los contenidos como sus autores están relacionados de una u otra forma con la ciencia. [TZ]

Eduardo Unda-Sanzana
Astrónomo

De científico a escritor de ciencia ficción: Alastair Reynolds

March 2, 2008 by rmundaca · Leave a Comment 

24-alastair.jpgpor Andrés Corona

Uno de los nuevos valores de la Ciencia Ficción anglosajona es Alastair Reynolds, quien con su cuento “Azul Zima”, reconocido en la antología “The Year’s Best Science Fiction: Twenty-Third Annual Collection” de Gardner Dozois (2006), es parte de esta edición de TauZero.

Nacido en Gales, con un doctorado en astronomía y varios años de trabajo en el mundo científico, desde el año 2004 Reynolds decidió dejar los telescopios y los análisis matemáticos para dedicarse de tiempo completo a su otra pasión, escribir Ciencia Ficción.

Con siete novelas ya publicadas, más varias compilaciones de historias cortas, Alastair Reynolds construyó al inicio de su carrera un universo imaginario que abarca desde un futuro cercano (con cuentos situados a un par de siglos del presente) hasta un remotísimo futuro distante, en que la humanidad pierde ya su esencia. Este es el universo de “Espacio Revelación”, y es un marco general en la mayoría de sus obras.

Es considerado un autor detallista, minucioso y que usa hábilmente la ciencia como una herramienta para crear escenarios a sus historias.
Alastair Reynolds accedió a contestarnos algunas preguntas, en un diálogo que incluye ciencia, literatura e incluso viajes a Chile.

Hola, Alastair. Tú trabajabas para la ESO (European Organisation for Astronomical Research in the Southern Hemisphere). ¿Qué tipo de investigación realizabas ahí?

Eso es un poco complicado! La verdad es que nunca trabajé directamente para la ESO., pues yo fui un funcionario de la ESA (European Space Agency) por casi doce años, de manera intermitente. Sin embargo, durante un período de dos años, cuando fui investigador residente en la universidad de Utrecht, hice un par de viajes al observatorio La Silla, que obviamente es manejada por ESO. Ambos viajes estuvieron relacionados con mediciones espectroscópicas de estrellas binarias, las que serían usadas en distintas experiencias. Infelizmente, ninguno de los viajes fue muy provechoso desde el punto de vista científico.

¿Dejaste completamente tu trabajo como científico? ¿Por qué?

Sí, dejé mi trabajo en ciencia. Lo disfrutaba, pero encontraba cada día mas difícil lograr un balance entre el trabajo y escribir. Decidí que quería continuar con la escritura más que con la ciencia, especialmente después de que el proyecto en que estaba involucrado comenzó a tener atrasos y dificultades técnicas. También había tenido algunas experiencias con trabajos part-time, y decidí que no era lo que quería: era el todo o nada. Por eso, mi decisión de volverme escritor a tiempo completo, la que no podría haber ni siquiera pensado sin el apoyo financiero y emocional de mi esposa. Ya son más de tres años desde que deje de trabajar como científico, y aunque todavía son un fan de la ciencia en general, y un ávido lector de revistas, estoy completamente feliz de no dedicarme más a ella.

¿Qué rol juega la ciencia en tus historias? ¿Siempre la ciencia debe ser posible en una historia de Ciencia Ficción?

Como estoy fascinado por la ciencia, generalmente ella juega un papel importante en mis historias. Pero, no estoy interesado en el lector conferencista. También pienso que la ciencia debe siempre ser un instrumento para la historia. La ciencia no debe estar “errada”, pero es mejor que pueda estar “torcida” un poco a tener una historia débil, pero científicamente rigurosa.

¿Nos puedes contar algo de tu relación con el fandom? ¿Qué rol crees le toca jugar?

No estoy muy envuelto en el fandom. Comencé a asistir a algunas convenciones de manera ocasional, pero sólo desde que me transformé en escritor a tiempo completo. El fandom juega un rol vital en la ciencia ficción, y espero que lo continúe haciendo, pero muchos fans parecen estar cada vez más interesados en el fandom como un mundo hermético autosuficiente, que no tiene nada que ver con la literatura. No estoy ni remotamente interesado en juegos de rol, disfraces, etc., pero se tiende a tener una tremenda cantidad de eso en algunas convenciones.

¿Escribes otro tipo de literatura, aparte de ciencia ficción, como libros científicos?

¡Me preocuparía mucho si sólo me gustara la Ciencia Ficción!. Como escritor, es más o menos esencial leer fuera del género. Sabes claramente quienes no lo hacen. Leo literatura mainstream, aunque no tanta como debiera. También leo una gran cantidad de ficción histórica y criminal. Leo un montón de no ficción, en solo los tópicos que me interesan, como exploradores, medicina, guerra, política.

¿Tienes alguna noción de ciencia ficción de autores de habla hispana?

Lamentablemente, no que yo sepa.

* * *

¡Ahora conoce TauZero!. Ahora no queda más que disfrutar del relato que Alastair cedió gentilmente a nuestra revista, y que las habilidades de Sergio Alejandro Amira permitieron traducir fielmente del original.

NOTA: EL CUENTO “AZUL ZIMA” SÓLO ESTA DISPONIBLE EN LA VERSION PDF de TAUZERO#24.

H.G. Wells y la cuarta dimensión

March 2, 2008 by rmundaca · 2 Comments 

HG Wells y la cuarta dimensionPor Omar Vega

En septiembre de 1945, el bombardero norteamericano Enola Gay dejó caer una bomba solitaria sobre la ciudad de Hiroshima, destruyéndola completamente junto a cientos de miles de sus habitantes. El hongo atómico que de ella surgió marcó el destino de la humanidad para siempre y contribuyó en gran medida a controlar las guerras entre las naciones. De ser un deporte civilizado, la guerra pasó a ser el preámbulo del holocausto final, por lo que de ese momento en adelante las potencias lo pensaron mejor antes de iniciar sus periódicas carnicerías de las nuevas generaciones.

Pocos saben que entre los inspiradores de la bomba atómica está un escritor de ciencia ficción llamado H.G. Wells, quien escribió en 1914 una novela llamada “El mundo liberado”, donde describe con lujo de detalles la construcción de una bomba de uranio que él llama “atómica”. Wells se basó en estudios del decaimiento radioactivo, calculando que pasaría si ese proceso en vez de tomar siglos fuese instantáneo. El resultado era una cantidad de energía que sobrepasaba todo lo conocido: un arma apocalíptica. Más curioso aún es que en el año 1933 Leo Szilard, tuvo la inspiración de la reacción en cadena después de leer esa novela de Wells.

Wells no fue un escritor cualquiera sino quizás sea el mejor de todos los tiempos. Creador de la denominada Opera Espacial fue, además, poseedor de una habilidad notable para predecir eventos futuros. Sin embargo, cuando la primera novela de Wells fue leída por Julio Verne, quien fuera el primer escritor profesional de ciencia ficción, la reacción de éste fue de profundo desagrado. Desde entonces Verne detestó a Wells por considerarlo fantasioso y poco centrado en la realidad.

Pero Wells no era un escritor ignorante. Fue un hombre ilustrado e inteligente que sabía lo que decía. Y si bien poseyó una imaginación extraordinaria, sus ideas siempre tuvieron un fundamento científico. Tal es el caso de su primera novela -la misma que Verne detestó- llamada “La máquina del tiempo” y que fuera publicada en 1895 cuando Wells tenía sólo 22 años. Para entender lo radical de su idea, tenemos que pensar que si bien en el presente se publican cada año muchas novelas, cuentos y películas sobre los viajes en el tiempo, muy distinto es ser el primero en concebir la idea. Para tenerla fue necesario ser H.G. Wells.

Nuestro autor por entonces estaba en la Normal School of Science (Londres), donde recibió influencias de las ideas científicas de la época. Entre ellas, la Geometría no-Euclidiana de Lobachevsky, Riemman y Bolyai. Esta nueva geometría, de moda en la época, describía universos de cuatro y más dimensiones. Pensando en ello Wells asoció nuestras dimensiones convencionales (longitud, latitud, altura) a las tres primeras coordenadas de un espacio de cuatro dimensiones, y asoció el tiempo a la última dimensión. De esta manera, Wells postuló que los viajes podían realizarse no sólo en el espacio sino que también en el tiempo. Para ello se requería un medio de transporte similar a aquellos que nos permiten viajar en el espacio. Había nacido “la máquina del tiempo”. Wells había sido el primero en pensar en el tiempo como en la cuarta dimensión.

Diez años más tarde, en 1905, Albert Einstein publica su famoso paper sobre la Relatividad Espacial: una teoría física que explica los fenómenos que ocurren a muy altas velocidades. En esa teoría el tiempo es una dimensión más que junto a las dimensiones del espacio forman un continuo. Einstein aplicaba la idea que el tiempo es sólo una dimensión más, la misma que apareciera una década antes en la novela de Wells. Entre las conclusiones del paper de Einstein, a modo de un corolario adicional, la relatividad conduce a aquella famosa ecuación que predice la bomba atómica: E=mc2. En efecto, esa ecuación muestra claramente que la desintegración de minúsculas cantidades de materia produce suficiente energía como para destruir una ciudad, como se hizo en Hiroshima.

Es notable que H.G. Wells tuviera la visión de anticiparse no sólo a la reacción en cadena de Leo Szilard sino que al concepto de “tiempo como dimensión” de la propia Relatividad de Einstein. Dicha influencia está bien documentada en el caso de la reacción en cadena, pero nada se sabe sobre la relatividad. Cabe preguntarse si Einstein, antes de escribir su paper sobre Relatividad Especial, tuvo conocimiento de la idea del tiempo como cuarta dimensión, de Wells, ya fuera leyendo “La maquina del Tiempo” o por comentarios en las elites intelectuales. Nada impide que así fuera y la duda persiste si realmente lo fue.

En su cuento “Inspiración”, Ben Bova, famoso escritor de ciencia ficción, responde esta pregunta de manera afirmativa y de paso nos muestra los años previos al brutal cambio del siglo XX en la historia de la humanidad. Bova incluye en su cuento a personajes centrales de ese cambio, uno de las cuales fue, sin dudas, H.G. Wells.

Agradecemos sinceramente a Ben Bova por la gentileza al permitirnos traducir y publicar su relato, inédito en la lengua de Cervantes.

NOTA: EL CUENTO “INSPIRACIÓN” SÓLO ESTA DISPONIBLE EN LA VERSION PDF de TAUZERO#24.

Zetética y la desmitificación científica de las supersticiones

March 2, 2008 by rmundaca · Leave a Comment 

Henri BrochZetética y la desmitificación científica de las supersticiones: Entrevista a Henri Broch

Por Eduardo Unda Sanzana
Traducción: Patricia Corona, Bernardita Ojeda

Henri Broch, Doctor en Ciencias, es el fundador del Laboratorio de Zetética de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Niza. Es autor de más de 150 publicaciones y 6 libros. Uno de ellos, “Conviértase en Brujo, conviértase en sabio”, co-escrito con el premio nobel de física George Charpak, fue el que nos introdujo en el concepto de Zetética, disciplina que promueve el pensamiento escéptico al analizar y desmitificar científicamente los fenónemos paranormales, pseudociencias y supersticiones de toda clase.

Para indagar más sobre la Zetética (que en griego significa búsqueda, inspección) contactamos a Henri Broch, quien amablemente accedió a responder las interrogantes que le planteamos. Sus respuestas y reflexiones, a continuación.

¿Cómo llegas a interesarte por la desmitificación científica como línea de trabajo?

Un acercamiento desmitificador de los llamados fenómenos paranormales será siempre percibido como negativo y raramente traerá la adhesión de los periodistas y del público. Es necesario entonces realizar un acercamiento positivo de la pregunta y explicar que no se busca probar que aquello no existe (lo que sería incluso una imposibilidad lógica), sino mostrar cómo funciona la ciencia, cuál es su método y cuáles son los resultados que se pueden obtener sin realizar experiencias complicadas o extremadamente sofisticadas a nivel de equipamiento.

Cuando me preguntan por qué estoy en CONTRA de los fenómenos paranormales, yo respondo que ésa es una presentación muy abusiva y negativa de mi aproximación. La invierto entonces pues, de hecho, yo estoy POR una aproximación seria, POR el desarrollo del conocimiento, POR la difusión de la verdad… Es esta aproximación positiva de la pregunta la que, según mi opinión, permite interesar a los estudiantes y a un público más amplio. Podríamos resumir mi posición diciendo que es relativamente difícil explicar qué es la ciencia y es mucho más fácil mostrar lo que ella no es. Y los llamados fenómenos o experiencias de parasicología, espiritismo, hechicería, radiestesia, astrología y otros dominios paranormales son el soporte ideal para esta empresa, que permite compartirlo con el mayor número de personas.

La idea de Zetética es poco conocida, y la aplicación que tú has hecho de esta idea es algo sustancialmente nuevo. ¿Cómo se gestó la idea de un laboratorio de zetética en la universidad dónde trabajas? ¿Fue inmediato el apoyo de la universidad a la idea?

La idea de Zetética es efectivamente poco conocida y es este aspecto el que me ha hecho escoger el término para designar la empresa que realizo. Un término poco conocido permite evitar toda connotación negativa que otro término (conocido) caracterizaría la gestión científica que podemos realizar.

El hecho de retomar la antorcha prometeica, siempre presente desde los griegos de la Antigüedad pasando por el siglo de las Luces en Francia (incluso si estuvo desgraciadamente en ciertas épocas bajo la forma de una pequeña vela en la noche) ha sido para mí una motivación particularmente fuerte. Esta motivación fue muy necesaria, ya que fue muy difícil hacer tomar conciencia a mis colegas de la necesidad de esta empresa.

La creación del laboratorio de Zetética no fue una cosa verdaderamente fácil, ¡lejos de eso! En un principio había creado en los años ’80 un método de enseñanza centrado únicamente en los instrumentos y métodos de la Física. Poco a poco esta enseñanza se fue focalizando, a nivel de utilización de ejemplos concretos, sobre los fenómenos presentados como paranormales, ya que la experiencia me ha demostrado por lejos que es el medio más eficaz para hacer comprender bien a los alumnos el verdadero sentido de la ciencia. Esta enseñanza luego se amplió al conjunto de dominios científicos (no solamente a la física), y algunos años más tarde, en 1993, creé en la Universidad de Niza la primera catédra de Zetética, esta vez con el apoyo de los responsables, ya que la demostración de la utilidad y sobre todo la eficacia de este tipo de enseñanza había sido concretamente probado en terreno.

Pero, para pasar de una catédra relevante del Departamento de Física a la creación de un laboratorio, no había en principio ningún apoyo de la Universidad e hicieron falta 5 años para convencer a los responsables que una estructura tal podía ser útil. De hecho, el elemento realmente detonador para la creación del laboratorio de Zetética ha sido el soporte financiero de mi colega belga, científico y amigo, Jacques Theodor; quien, disponiendo de recursos personales importantes y compartiéndolos completamente con mi empresa, decidió dar el golpe de gracia financiero necesario para la creación del laboratorio. Se le informó al decano de la Facultad de Ciencias que supo tomar esta oportunidad. Entonces las gracias sean dadas a Jacques Theodor por este apoyo.

¿Cuál dirías tú qué es la importancia de la desmitificación científica para una persona común, que no tiene a su cargo decisiones que afecten a grandes grupos de personas sino sólo a su familia. ¿Importa saber ciencia? ¿Importa que la gente maneje conceptos de zetética particularmente?

La importancia de una difusión de la Zetética, de la metodología científica, en resumen, de lo que yo llamo “El Arte de la Duda” a nivel de un público más amplio (y no simplemente a nivel de personas que tengan a su cargo decisiones que afecten a grandes grupos de individuos) es de una importancia crucial en mi opinión. ¿Por qué? Simplemente porque esta actitud científica y el comportamiento civil necesitan, de hecho, el mismo terreno mental-moral específico para su desarrollo. Una sociedad verdaderamente democrática presupone necesariamente ciudadanos aptos para la reflexión.

No es suficiente entonces informar a los niños y jóvenes de hechos duros o de difundir un conjunto de conocimientos. Una educación tal no sería otra cosa que un aprendizaje de rutina e iría en contra del objetivo buscado. Es necesario incitar de manera complementaria el desarrollo en el individuo de la inteligencia crítica, del escepticismo. Este objetivo clave es muchas veces olvidado. Tampoco es suficiente, para formar ciudadanos responsables, dar a los adolescentes, durante su escolaridad, el dominio de una especialidad o de una profesión. Esto es necesario, pero no suficiente. Una de las tareas principales deber ser otorgarles la posibilidad de probar sus ideas, de evaluar hipótesis bajo una forma u otra, de apreciar argumentos en su justo valor; en resumen, de hacerlos adquirir o desarrollar un comportamiento objetivo e imparcial con respecto a la información recibida.

Es necesario igualmente cuidarse de imaginar que el simple hecho de estar en una sociedad científica y técnica avanzada implica una eliminación rápida del pensamiento irracional. Al contrario, yo ya he mostrado que si no tomamos precauciones, existe el peligro que la ciencia misma sea penetrada por modos de pensamiento no raciones y penetrada con mayor razón de manera más fuerte, puesto que la técnica toma una importancia cada vez más necesaria. La ciencia moderna, por su complejidad, parece haberse vuelto casi incomprensible; sus resultados, independiente de cómo sean presentados, son tan increíbles o casi inentiligibles como los efectos de la magia y he ahí el peligro.

Existe una necesidad de encuesta popular y no solamente a nivel de profesores sino de toda la población. Es en este ejercicio de explicación sobre desarrollo y el espíritu de la ciencia que, paradojalmente, las seudo-ciencias tienen un rol positivo a jugar. Las falsas ciencias tienen un poder de resultado nulo, lo que quiere decir que no se les puede atribuir ningún progreso y, por lo tanto, podemos tener por el ejemplo mismo de su despropósito que contribuyen al progreso de la razón y a una difusión más amplia de la zetética a nivel de nuestros conciudadanos.

Ofrecer a cada persona las herramientas necesarias para una reflexión sobre lo paranormal permite una reflexión sobre lo que está en juego: las elecciones científicas y tecnológicas que marcarán necesariamente su futuro.

En Chile hemos sostenido de manera directa diálogo con personas que defienden explicaciones paranormales a ciertos fenómenos. Muchas veces estas personas afirman hacer “investigación” que no es tomada en cuenta por una “comunidad científica de mente cerrada”. Al conversar con quienes hacemos ciencia o divulgamos ciencia, el diálogo no siempre se da de la mejor manera… ¿Cómo ha sido tu experiencia al plantear explicaciones científicas a algunos fenómenos, implícitamente echando por tierra el trabajo de quienes lo investigan como algo paranormal?

Nosotros hemos lanzado hace mucho tiempo lo que se ha llamado “El Desafío Internacional Zetético” dotado en los últimos años de un premio final de 200.000 Euros. Es un “llamado a prueba” a toda persona que se pretenda dotada de un poder “paranormal”; siendo suficiente que la persona nos haga la demostración de su don en circunstancias claramente definidas desde un comienzo y de común acuerdo. Este reto ha durado 15 años, desde 1987 a 2002 y ha sido para nosotros la ocasión de establecer contacto y encontrar a numerosas personas (264 médiums en total han tomado el desafío) afirmando tener poderes paranormales.

El primer punto fuerte que se ha despejado de todos estos contactos que hemos tenido es que, en la gran mayoría de los casos, las personas que reivindican estos dones paranormales lo hacen de manera desinteresada y sobre todo creen sinceramente tener poderes que podrían demostrar fuera de los tests de prueba. Nos hemos sorprendido de ver hasta qué punto estas personas no tienen la menor idea de lo que significa una prueba, un control doble o simple ciego, etc, o incluso simplemente poder controlar la existencia del fenómeno antes de lanzarse en dar grandes teorías explicativas. Con estas personas, hemos establecido y guardado, salvo raras excepciones, un buen contacto con simpatía y las relaciones se han desarrollado en un ambiente francamente cordial y sin ningún prejuicio a priori.

Por el contrario, si consideramos, no a las personas que alegan tener poderes y que se presentan al desafío, sino a los parasicólogos que han estudiado a estos médiums o casos equivalentes, la reacción ha sido bastante virulenta y algunas veces, grosera e insultante. Pareciera que la revisión a costa de su credibilidad, de su sustento o forma de conseguir fama no es muy apreciada por el lado de los metafísicos, parasicólogos y otros gurúes. Pareciera que su reacción ha sido a la medida de nuestra eficacia; esta reacción un poco “de piel” de los parasicólogos nos ha confirmado la precisión del tipo de acercamiento que hemos emprendido. Y cuando, no teniendo ningún argumento, los parasicólogos nos señalan cosas como “la comunidad científica tiene el espíritu limitado (corto de luces)”, “los científicos tienen el espíritu cerrado a toda iniciativa innovadora”, yo respondo simplemente que, como ya lo decía hace mucho tiempo un biólogo, tener el espíritu abierto no significa abrirlo a tonterías.

¿Por qué crees que las explicaciones paranormales a un fenómeno se difunden tan amplia y rápidamente, mientras las explicaciones científicas quedan relegadas generalmente a las aulas de clase? ¿De quién es la responsabilidad?

El problema actual se plantea, sobre todo con los medios de comunicación, esencialmente en aquellos que podemos llamar “electrónicos” (radio, TV, Internet,…), que ofrecen una caja de resonancia extraordinaria a las reivindicaciones paranormales. De esta manera, contrariamente a lo que pasaba hace unos pocos decenios atrás cuando un fenómeno no tenía mas que un renombre muy local, en estos momentos es suficiente que un pequeño poltergeist empiece a hacer rabiar a una pequeña ciudad belga para que CNN entregue a todo el mundo esta información.

Es más, asistimos muy seguido en este momento a una verdadera deriva deontológica (1) en el medio periodístico, en el sentido amplio de la palabra: mentiras caracterizadas son difundidas por ciertas emisiones y ciertos responsables de los medios no dudan en sacrificar la verdad sobre el altar audiomático y… el beneficio financiero. Ciertos medios no son a este punto los portadores de luz que esperaban fueran, a menudo sus propios fundadores. Ellos no entregan a sus lectores- auditores- televidentes sino lo que estos últimos esperan, son “traductores” de una demanda. En efecto, crean esta demanda y en seguida son una mina de respuestas. No son neutrales, al contrario, acentúan la difusión de las creencias en todos estos fenómenos.

(1) Obrar de acuerdo a la ética.

Incluso el medio educativo que debería contrarrestar un poco esta deriva mediática desgraciadamente no cumple esta tarea salvo en raras ocasiones, y por ende estamos en presencia de un desarrollo de las creencias paranormales en el medio educativo. Es necesario entonces, en mi opinión, volver a cero en el nivel de la enseñanza, desde las clases más pequeñas y permitir así que se desarrolle el germen del espíritu crítico en los niños que serán los ciudadanos del mañana.

Otra razón esencial para el desarrollo de las paraciencias es que vivimos actualmente una fase particular de modificación de los procesos de adquisición de conocimientos. La expansión de la información es, en efecto, esencialmente caracterizada por una exageración de la imagen visual y de la sensación inmediata, en detrimento del símbolo escrito y del análisis detallado (demostrable). En tanto que medio de comunicación, la escritura permite un análisis detallado, construido, crítico y disponible sobre un intervalo de tiempo consecuente, mientras que los medios actuales entregan un rol creciente a la imagen instantánea y a los estímulos que activa. Y esto es independiente del sujeto tratado, ya sea que hablemos de los fenómenos paranormales o de otra cosa. Esta sustitución de la pareja símbolo escrito + análisis demostrado por la pareja imagen visual + sensación inmediata corresponde a un progresivo y solapado reemplazo de la razón por la sensación.

Hay gente que opina que quienes hacemos divulgación científica somos personas aburridas, porque le quitamos la fantasía al mundo. ¿Qué responderías a eso?

Efectivamente, uno le reprocha a menudo a los científicos el quitar el sueño y la fantasía que existe en el mundo y de ser personas aburridas. No hay nada más falso y es suficiente ver la atracción que puede ejercer sobre el público una exposición científica bien hecha y bien presentada. El científico, aunque conozcamos poco sobre su materia y aunque no tenga una presentación oral contundente, llega a hacer soñar a su auditorio, incluso si es sobre una materia científica un poco especializada o árida. [nota del editor: tómese como ejemplo el enorme éxito que tuvo la emisión de la serie televisiva Cosmos, presentada por el carismático Carl Sagan]

La ventaja que presenta el tema de los fenómenos paranormales como gancho para el público es innegable, ya que un gran número de personas tienen una atracción fuerte por este tipo de temas y es entonces, con mayor razón, más fácil de mostrar que el sueño y la imaginación se encuentran del lado de los zeteticistas (quienes conciben bonitas y simples experiencias permitiendo probar las reivindicaciones de base de los médiums, dando entonces la prueba de un espíritu realmente abierto a la novedad y siempre listo a considerar las numerosas posibilidades) y no del lado de los parasicológos (que al contrario de la presentación que ellos buscan darse, son esencialmente dogmáticos, dan vueltas a experiencias que se remontan a décadas y no han evolucionado un ápice desde sus posiciones iniciales o sus “explicaciones”). Es necesario entonces decirle al público que nosotros estamos por el sueño, por la investigación, por el progreso. En una palabra, por la Humanidad.

Un buen investigador necesita información, herramientas e imaginación. En efecto, la racionalidad científica no impide en nada la libertad de pensar o soñar y la imaginación es incluso uno de los componentes fundamentales del ser humano y se encuentra en su lugar, ya sea en la ciencia o en otra parte. Es necesario simplemente vigilar de no confundir poesía, hipótesis de salón e hipótesis de trabajo; es por esto que yo me dedico a recordar sin descanso que el derecho a soñar tiene aparejado el deber de vigilancia.

Considerando que al menos una parte de la ciencia ficción trata con mundos fantásticos, en los cuales ocurren fenómenos imposibles en el nuestro, ¿crees que este tipo de creación tiene un efecto nocivo en el entendimiento popular de la ciencia? Si no, ¿cuál crees entonces que es la relación que debe existir entre ciencia y ciencia ficcion?

No pienso que la creación de obras de ciencia ficción puedan perjudicar la popularización de la ciencia. Al contrario. Sin embargo, todo depende de lo que entendamos por ciencia ficción. Si bajo el vocablo ciencia ficción colocamos obras como los delirios de arqueología-ficción de personajes inescrupulosos como el señor Von Daniken y otros escritores que dejan entrever que lo que escriben corresponde a la realidad, estamos en presencia de escritos nocivos que perjudican ciertamente a la difusión del conocimiento científico al público.

Si, por el contrario, bajo este vocablo colocamos obras como las de Julio Verne o Isaac Asimov, ahora nos encontramos en presencia de lo que puede ser la más bella aproximación a la popularización de la ciencia. La ciencia ficción de Julio Verne está basada en las posibilidades técnicas de la época (por ejemplo, contrariamente a lo que el público piensa a menudo, Julio Verne no predijo ni el submarino ni la escafandra autónoma, que ya existían en la época como realizaciones concretas y que funcionaban perfectamente) y permite explorar algunas vías futuras, pero el interés del relato reposa esencialmente sobre la trama de la historia. Nos encontramos con un relato de exploración que presenta aspectos científicos poco conocidos al público y que entonces hace de obra de difusión del saber científico.

Isaac Asimov es a menudo presentado como el Autor (con A mayúscula) de ciencia ficción con una imaginación desenfrenada. Es reconocido casi unánimemente como escritor de este género muy específico y su faceta de divulgador científico es a menudo ignorada. Asimov nos demuestra que la ciencia ficción no es para nada incompatible con la popularización de la ciencia y podemos muy bien juntar las dos. Asimov siempre dirigió una acción en favor de la difusión del método científico, de una difusión desmitificadora de gurúes, espíritus torcedores de cucharas y otros utensilios, y esto paralelamente a sus libros de ciencia ficción y sus desfiles de robots. Todo esto mezclando imaginación, conocimientos científicos y técnicas más espíritu lógico y deductivo. Lo anterior prueba que la ciencia ficción y la popularización de la ciencia pueden hacer buen equipo. La divulgación científica puede tomar diversas formas y no deberíamos despreciar ninguna. [TZ]

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