Dios nos pille confesados: figuras de acción bíblicas

July 31, 2007 by rmundaca · 4 Comments 

cool jesus

¿Otro intento más para atraer fieles desde temprana edad? Iniciativas no faltan, ya tenemos la Biblia en versión manga.

Lo que es yo, quisiera ver el action figure de Jehova. ¿Sería el bondadoso ancianito de barbas blancas y actitud apacible que todos tenemos por imagen mental?

….

…En fin, leamos:

En lugar del Hombre Araña o las muñecas Bratz, los niños de Estados Unidos podrían estar jugando muy pronto, con un Jesús parlante, un Moisés barbudo o a un musculoso Goliat.

Desde mediados de agosto, la cadena Wal-Mart tendrá en 425 de sus tiendas una línea completa de juguetes basados en la fe cristiana.

Ahí, los muñecos de Tales of Glory (Cuentos de la Gloria) enfrentarán lo que sus fabricantes llaman “la batalla por la caja de juguetes” contra algunas de las figuras de acción más populares de la nación.

“¿Podrá el muñeco de Jesús, de 30 centímetros de alto, citando las Escrituras, o la figura de Daniel, de 8 centímetros, en la guarida del león, abrirse camino en la imaginación de los niños y en las billeteras de sus padres?”, se pregunta David Socha, fundador de One2believe, la empresa que fabrica los muñecos, quien afirma que hay demanda para juguetes que “honran a Dios” y reflejan las enseñanzas y la moral cristianas.

“Tenemos a mucha gente, incluso a gente que no tiene fe, no va a la iglesia, que nos dice ‘tengo un niño de cuatro años y otro de seis, y ya no sé que más regalarles’”, dijo.

Agregó que en la actualidad “si vas a un pasillo de juguetes de algún establecimiento importante, verás juguetes y muñecas que promueven y glorifican el mal, la destrucción, la mentira y la trampa”. Por ejemplo, “en los pasillos de las niñas, uno ve muñecas que promueven la promiscuidad a las muy jovencitas. Las muñecas llevan ropas muy reveladoras, con ropa interior atrevida”.

Lo que su compañía ofrece, en cambio, es “algo basado en la fe, que no solamente es divertido para jugar, sino también algo que solidifica los medios espirituales y su camino espiritual”, señaló.

Los juguetes son para niños de 3 a 12 años y vienen acompañados con un libro que cuenta la historia respectiva.

Me pregunto como sería tener figuras de acción de los dioses griegos (para recrear Ilión de Dan Simmons), o figuras de los dioses hindúes (con multiples brazos y colores).

fuente: La Tercera.

Slipstream: El Frankenstein Literario

July 31, 2007 by baradit · 7 Comments 

slipstream

Hace unos días cité un artículo acerca de “Leviatán”, de Paul Auster, en una reunión. Una vocecilla aguda rompió el silencio con una frase sorpresiva, “esa es una novela slipstream”, se escuchó desde la oscuridad tras un schop. Silencio sepulcral.

“Perdone, ¿cómo dijo?”.

La conversación posterior derivó en cosas usuales y domésticas como de qué color eran los órganos interiores de un klingon o si el continente americano había sido en realidad un animal vivo antes de la conquista española, quizá ese mismo leviatán bíblico que los heroicos cristianos de Castilla vinieron secretamente a matar en nombre de todo lo santo.

El asunto es que llegando a la casa me puse a investigar acerca del término y me encontré con sorpresas.

En el año 1989, Bruce Sterling (Mr. cyberpunk y amigote de William Gibson, Master cyberpunk) publicó un artículo llamado Slipstream, donde vislumbra una curiosa agrupación acercándose entre la niebla, un grupo de escritores que estaban convirtiendo en movimiento un fenómeno que se había dado aisladamente en la literatura del siglo XX: el cruce deliberado y masivo de géneros en una misma obra literaria.

Bruce dice del Slipstream en su artículo: “Es una forma contemporánea de escritura que se enfrenta contra la realidad consensuada. Es fantástica, surreal a veces, especulativa en ocasiones…simplemente te hace sentir muy extraño; de la manera en que vivir en los últimos años del siglo XX te hace sentir…Marcada por la manera de abordar el material literario…La Historia, el periodismo, la ciencia…son tratados irrespetuosamente no como “hechos de la vida real”, sino como cosas, material crudo para un trabajo de collage”.

Este último punto es el que finalmente predominó en esta definición: material crudo para un trabajo de collage. El Slipstream, parodiando al Mainstream, lentamente comenzó a revelarse no como un movimiento, sino como una tendencia generalizada, parte del zeitgeist de toda una era. La generación que finalmente trascendió los metarrelatos y armó sus propios muros con los fragmentos de ese otro muro único que parecía definitivo. Los que atravesaron las fronteras e ignoraron graciosamente las “lineas marcadas en el suelo” que, se suponía, no podían atravesar, mezclando bastardamente la alta y la baja cultura, armando su propio patchwork, su propio manual de instrucciones con los retazos de cuanta cosa le habían metido en la cabeza a la generación que más información había absorbido en la completa historia de la humanidad, con desparpajo y toda la libertad que los ideólogos y profetas de la posmodernidad nunca tuvieron realmente. Finalmente los aduaneros se quedaron solos fiscalizando las fronteras de los géneros y por supuesto, no les quedó otra que hacer lo que sabían hacer: ponerle una etiqueta a lo inetiquetable. Slipstream.

Haruki Murakami, Rodrigo Fresán, Chuck Palahniuk, Kurt Vonnegut, China Mièville, Paul Auster, Douglas Coupland, Charlie Kauffman (por qué no), Warren Ellis (por qué no). En definitiva, guerrilleros que triunfaron en la meta de convertirse en mutantes transgénicos literarios, el brazo armado de la cruda realidad, más deforme que cualquier fantasía si se la mira con el lente macro, el gps, la fotografía satelital, la resonancia magnética, los psicotrópicos de diseño y todas las herramientas para escudriñar la realidad que fracasan una y otra vez, como Heisenberg intentando un primer plano de un electrón. La paradoja de contar con todos los medios para atrapar la realidad para solo darse cuenta que el fractal se torna más y más desquiciado con cada acercamiento. Un escritor como un Action figure, descubriendo a Baudrillard y Matrix, “there is no spoon”, y entonces…”what the fuck!!”…”armemos nuestra propia realidad, que quizá resulte más real que la verdadera”…porque quieren tocar la temperatura de la verdadera realidad de una vez por todas, por eso se desquician, echando mano al realismo literario más crudo, a la ciencia ficción más hard, al surrealismo más desquiciado, a la violencia televisiva más tóxica, a la fantasía más volátil, a la cruza de formas de mirar las cosas para, por sumatoria, acercarse un poquito más a lo inefable.

Porque, ¿acaso no es así la realidad? ¿Acaso no adquirimos SIDA y le mandamos la verdad en mensajes digitales a nuestra pareja lesbiana en Bután a través de satélites, mientras vemos de reojo Los Simpsons, antes de meditar en posición zen y para despertar luego llorando de una pesadilla jurando que los fantasmas de nuestros abuelos rondan la casa para llevarnos de este mundo? ¿Acaso la realidad no es es el trago más freak y mal mezclado de múltiples licores que podamos experimentar? Ellos, the freaks ones, solo hacen el realismo literario más carnicero de todos, borrando fronteras que en la realidad no existen, convirtiendo a los géneros en lo que siempre debieron haber sido: ingredientes radioactivos para cocinar una metaliteratura al servicio del escritor y sus cosmos internos y no al revés.

Versión original del artículo publicado originalmente en Cultura, de La Tercera. sábado 28 de julio de 2007

Críticas a Harry Potter and The Deathly Hallows

July 30, 2007 by rmundaca · 1 Comment 

A continuación los comentarios sobre Harry Potter and The Deathly Hallows, desde dos perspectivas opuestas: La del crítico fan y la del crítico despiadado e indolente. Francisca Solar y Camilo Marks, respectivamente.

Harry Potter

El comentario de Francisca lo tomé desde el suplemento Cultura, de La Tercera, sábado 28 de julio de 2007.

¿A propósito, ya leyeron la entrevista que le hicimos a la Fran en TauZero #22?

La Dulce Cara del Final
Por Francisca Solar

Dado el sufrimiento mundial por el fin de la serie Harry Potter, vaya una disculpa de antesala para todos los fans, pero la verdad es esta: gracias a Dios The Deathly Hallows es el séptimo, último y definitivo tomo. Pero no por lo que usted cree. En lugar del libro oscuro y siniestro que muchos esperaban luego de El Misterio del Príncipe, esta última entrega ha sido una brillante y luminosa despedida. JK Rowling ha retirado su obra en el mejor momento, en lugar de alargar el elástico hasta que no diera más, error que tantos otros autores han cometido. La decisión ha sido correcta, mesurada y acertada, dándonos un cierre que se convierte, sin lugar a dudas, en el mejor y más inspirado volumen de esta exitosa saga.

No confíes en nadie

Harry cumple la mayoría de edad y el fuerte hechizo que lo protegía pierde su efecto. Aun conociendo el peligro, decide abandonar el año académico para cumplir la misión que Albus Dumbledore le encomendó antes de morir: destruir los Horcruxes, seis objetos que encierran un pedazo del alma de Lord Voldemort. Sus amigos están dispuestos a dar la vida por el joven mago, pero los malos llevan la ventaja y la carnicería por su cabeza no se hace esperar. Así comienza todo.

La introducción misma es seductoramente intensa y continúa hasta el capítulo 12, donde las cosas se suceden a una rapidez inusitada y cada detalle es importante. De hecho, a poco andar ya hay nombres en la temida lista de muertes trascendentes, y lo verdarderamente inesperado se instala en cada línea: Rowling nos obliga a desconfiar de todos sus personajes, incluso de los buenos-buenos. Es como si empezáramos a leer desde cero, a conocer sin filtro los secretos más oscuros de quienes nunca habríamos sospechado. Ahora todo puede pasar y hasta tu mejor amigo podría ser el traidor. Tal tensión sorprende y amenaza con incomodar a más de alguien, pero logra cabalmente su objetivo: mantener con los nervios de punta en una espiral de situaciones donde hasta el propio lector peligra de confiar en quien no debe. Con un inicio tan auspicioso, cualquiera apostaría por una novela de entretención garantizada, y se cumple. La acción nunca decae lo suficiente como para decepcionar.

No todo lo que brilla…

Durante toda la lectura, el único “pero” significativo se encuentra en las “reliquias sagradas” (Deathly Hallows). Son tres preciados objetos que se convertirán en dueño y señor de la Muerte a quien los obtenga: una varita milenaria, una capa de invisibilidad y la “piedra de la resurección”. Los datos de su existencia salen a la luz de forma repentida e incluso inverosímil y gatillan el escepticismo del lector. ¿Será una excusa para salvar a Harry de su destino? Si esa era la intención, no logró ser satisfactoria; luce más bien como un desesperado Deux ex Machina. En todo caso, dichas reliquias no consiguen situarse como deberían, por lo que nunca arruinan la trama real. La atención siempre termina en los pasos del héroe, mientras se prepara física y mentalmente para la que podría ser la última batalle de su vida.

Un millón de amigos.

Regresando la mirada desde la páginas finales, llama mucho la atención la continua remembranza de sucesos, lugares y personajes citados en los seis libros anteriores, como si la autora pretendiera darles aún más sentido enredándolos en esta última aventura. La snitch que cogió Harry en su primer partido de Quidditch, la cámara secreta que descubrió en segundo año, los estudiantes extranjeros que conoció en cuarto. Todo se reúne y vuelve a flote en este tomo, sirviendo tanto como resumen así como catalizador de emociones, incidiendo directa y exitosamente en la conexión afectiva con el lector. Es por eso que la gran batalla final parece hecha por un fan: Harry y Voldemort frente a frente, pero no en un duelo solitario. Todos están ahí, todo quieren vender al mal, todos luchan por algo más grande que ellos mismos. Sumado a un cierre de epopeya y un epílogo que bordea la cursilería, ya nadie podrá decir que las intenciones de Rowling no son claras. La serie completa, pero aún más este tomo, es una oda a la valentía, el trabajo en equipo, la amistad y la lealtad, valores que tenían que triunfar a toda costa. Y lo hicieron. Muchos mueren, otros se quedan, pero el triunfo es el mismo. El mensaje es evidente y los lectores lo palparán en cada letra de este tomo final.

Adiós Harry Potter, El-Niño-Que-Vivió. Y que aún vive.

Y ahora la opinión del temible Camilo Marks, tomada de la Revista de Libros de El Mercurio, domingo 29 de julio de 2007.

¡Al fin se terminó la lata!

Por Camilo Marks

A estas alturas, resulta un disparate cósmico comparar a J.K. Rowling con J.R. Tolkien o C.S. Lewis, como se hizo al inicio de su rauda y, con certeza, efímera carrera. Entre sus defensores destaca la novelista Alison Lurie o la plana mayor de reseñistas del New York Times, The Guardian, The Independent, quienes hallaron en su obra reminiscencias dickensianas o toques shakesperianos. Es cierto, Harry alude al alias de Enrique V, llamado así por Falstaff, mientras “Potter” significa “ceramista”, oficio muy literario para eminentes creadores victorianos. De modo que Harry Potter, al comienzo -hasta El prisionero de Azkaban- tuvo ancestros cultos; los textos iniciales de la saga, más breves y simpáticos que los mamuts que le siguieron, poseían gracia y un nivel de originalidad que encandiló a varios estudiosos. Con todo, resulta inexplicable el delirio generalizado de millones de lectores y miles de “expertos” que continúan aferrados a la serie como si ésta fuera la octava maravilla del mundo.

A propósito de Tolkien, cuando éste leía su monumental El señor de los anillos a Lewis, el autor de las Crónicas de Narnia perdió la paciencia y le espetó: “Fuck all those elves!”. ¿Cómo es posible que los editores de Rowling se hayan despreocupado hasta tal punto frente al torrente de comemuertos, dementores, quidditch, maldiciones mortales (¿hay maldiciones revitalizadoras?), escudos encantados y toda esa palabrería boba, pueril en extremo? Ella parte de la base de que los leyentes son tontos de capirote y, por lo tanto, es preciso explicarles, una y otra vez, los recónditos enigmas de la Escuela Hogwarts. ¿Es necesario decir que Voldemort, el innombrable, junto a la traidora Bellatrix, son tan temibles como un vaso de leche pasteurizada?

La respuesta a estas y otras interrogantes es obvia: Rowling constituye una desembozada firma transnacional, por lo que cualquier cosa que se diga al respecto es tan fútil como las sesudas palabras de Hermione, el romance de Ginny con el héroe, la lealtad de Hagrid, los filosóficos monosílabos de Ron, etc. El dilema que presentan los últimos bodrios de la megaempresa, en especial Harry Potter and the deadly hallows (algo así como Harry Potter y los santos mortales) con nada menos que 759 insufribles páginas, es el siguiente: ¿Puede ejercerse la crítica literaria en torno a la Coca Cola, la Compañía Sudamericana de Vapores o la Esso? Por supuesto que no. Tal vez, si surgieran conflictos laborales al interior de la corporación Rowling, uno podría tomar partido por sus trabajadores mal pagados o, por el contrario, estimar que se están subiendo por el chorro al exigir participación en las ganancias siderales de la multinacional. Porque tan idiota como hechizarse con el Guardián Secreto es ignorar el merchandising -poleras, chapas, souvenirs-, y la atronadora publicidad que acompaña la aparición de cada volumen sobre el niño mago.

En Harry Potter and…, Rowling abandona todo cuidado estilístico y, desde la partida, en forma espuria, especiosa, ataca con deflagraciones, espectros horrendos, estallidos fatales, persecuciones eternas o ratos de calma: la boda de Fleur, cuyo acento francés en una chica rodeada por ingleses es inadmisible; luego Voldemort actúa con aviesos propósitos, causando sufrimiento expuesto sólo mediante interjecciones de los afectados. Por cierto, la narradora ya está pensando en los efectos especiales del billonario filme a realizarse, inspirado en el destino de Harry y la confrontación con Voldemort. El objetivo mercenario del tomo está tan a la vista que huelgan los comentarios.

Nuestros opinólogos locales siempre se las arreglan para aportar novedades: es loable, dicen, que la gente lea libros extensos. ¿Y por qué, entonces, lucen por su ausencia reediciones de David Copperfield, Ivanhoe, Huckleberry Finn u otros títulos que han resistido incólumes el último siglo y medio? Es un misterio insondable. Sin embargo, un factor positivo emerge al cerrar Harry Potter and…: ¡Al fin se terminó la lata!

Nació en el Reino Unido en 1965 y, antes del arrollador éxito de las aventuras del niño mago, recibía ayuda del gobierno para mantenerse. Hoy, sin embargo, es la única escritora que figura en la lista de multimillonarios de la revista Forbes. Comenzó a trabajar en la serie en 1990, aunque el primer tomo recién fue publicado en 1997, después de ser rechazado en varias editoriales. Entre los galardones recibidos se cuentan el Bram Stoker Award y el Príncipe de Asturias. Actualmente vive en Escocia, con su esposo y sus tres hijos.

HARRY POTTER AND THE DEATHLY HALLOWS
J.K. Rowling
Arthur A. Levine Books, Nueva York, 2007, 759 páginas.

El DeLorean vuelve al presente

July 30, 2007 by farid · 3 Comments 

DeLorean

Luego de 25 años desde que se fabricara el último DeLorean, que pasó a la historia como el mítico auto de la trilogía Volver al Futuro, ahora la empresa estadounidense Espey ha decidido traer de vuelta este modelo al presente y ocuparse de su producción en serie, una vez más.

El DeLorean, con sus particulares puertas “ala de gaviota” y carrocería de acero inoxidable, llegó a la fama tras emular una máquina del tiempo en la conocida saga de ciencia ficción, con los reconocidos personajes de Marty McFly y el “Doc” Brown. Las 3 películas se estrenaron en 1985, 1989 y 1990 respectivamente, convirtiéndose en las más taquilleras de su época.

El entusiasmo por el vehículo se debe al éxito de la trilogía, y Espey comenzará su producción en los próximos meses para todos sus fanáticos. Sin embargo, sus objetivos son modestos: la producción de unas 20 unidades anuales, pero el precio de cada uno rondará entre los USD 25.000 y USD 42.500.

A pesar de ello, ya existen listas de espera de hasta 8 meses por adquirirlo. Sin duda el regalo ideal para el ñoño apasionado por los autos y los viajes en el tiempo. ¿Alguien se apunta? ;)
Fuente: 20 minutos

TauZero 22 - Edición Rosa - Online

July 22, 2007 by rmundaca · 15 Comments 

Click para descargar TauZero 22

Finalmente la edición 22 de nuestro ezine ha sido liberado a las aguas del ciberespacio. Este número posee la particularidad de haber sido construido en su totalidad por mujeres, aburridas de escucharnos hablar siempre de mecanismos imposibles para desplazarse a velocidades hiperlumínicas, o ecuaciones para deducir el futuro de la raza humana en el espacio, o de paradojas temporales; decidieron tomar cartas en el asunto y hacer una edición de TauZero con estética femenina.

El contenido en esta oportunidad es fruto de las mentes de mujeres que comulgan con el género fantástico, y está modulado por las inquietudes y obsesiones propias de esa raza que los ñoños, en general, no conocen…

Bien, resta por señalar que, para aquellos fundamentalistas de la CF y la ciencia (algunos por ahí deben estar quemándose a lo bonzo en estos instantes), TauZero 23 [agosto-2007] estará centrado en científicos, en divulgadores y escritores internaciones con relatos de hardCF.

Dicho lo anterior, vamos a los links:


Descargar TauZero 22 en formato pdf (~60Mb)
http://www.tauzero.org/ezine/download

Leer TauZero 22 online
http://www.tauzero.org/ezine/category/edicion/tauzero-22/

Fotos de la actividad de lanzamiento:
http://www.flickr.com/photos/rmundaca/sets/72157600943475850/

De qué estan hechas las niñas

July 22, 2007 by rmundaca · Leave a Comment 

“La esencia femenina es multiforme y heteróclita. y yo, yo funciono a base de mecanismos silenciosos e iluminados que se conjugan y reorganizan a la perfección -como armonía pura, un poco disonante. no hay ninguna zanja infranqueable en mi interior ni tampoco alguna dicotomía intolerable. contengo mis sentires en una homeostasis salvaje regulada por ese mismo gran principio que mueve las piezas cósmicas. no es el karma universal: es el equilibrio suave y profundo que proviene de (you name it). mi conciencia transparente invita porque está expuesta con brutalidad sincera.

Me gusta ser mina. me gusta esto de tener un cuerpo suave y con curvas. me gusta que filósofos cotidianos y de cátedra nos considerenenigmas y kerimas: enigmas velados, desvelados y vueltos a velar - casi un objeto de culto hermenéutico. me gusta tener orgasmos más intensos que los de cualquier hombre. quiero vestirme de rosado y andar en una camioneta gigante. quiero tener un pony y estudiar literatura dura. quiero ser una estrella porno. quiero ser una princesa”. Toncy Dunlop.
Hace unos meses este texto me voló la cabeza, era yo, vista y escrita a través de la lengua dura y mojada de, hasta ese momento, una nenita desconocida.

Y ahí salté yo, en medio de la batalla de zombies que significó este ligero cambio del “taucito”, donde ellos gritaban y se engullían unos a otros para vomitarse de vuelta en una lucha sin fin, donde se dió a luz al tau de baradit…sí, ahí salté yo, diciéndoles que quería hacer un tau de minas y para minas, rosado y negro, con porno y ternura mezcladas en una vorágine de niñas con lágrimas en los ojos y cables saliéndoles por el cuello. Quería ver un tau que realmente me dieran ganas de leerlo, que me hiciera algún click.. así que , con la inconsciencia que me caracteriza, me embarqué en esta navecita que va echando humito rosado.
Y no quise hacer lo mismo de siempre… poner a las dinosaurias de la sci-fi, esas que escriben como nenes, sino a las chicas que desde el fin del mundo estamos haciendo algo de escándalo, chilean riot grrrls. Asi que agarré a mis amigas, sangre de mi sangre y las golpeé con ternura para que se pusieran a trabajar. Y el resultado está aquí. Podría haber mucho más, quedo con la sensación de que se puede seguir con este estilo, tratando de darle una vocecita a nosotras, que también estamos gritando en medio de esos zombies locos y sedientos de máquinas.

Y esto no sigue una línea más que mostrarnos tal como somos:, tiernas, ñoñas, duras, violentamente sinceras, calientes, inocentes, misteriosas, y profundamente divergentes.

Espero que les guste, pues a mí me gustó mucho armar esta revista, sentí que armaba un pequeño bocadito de hojaldre relleno de crema pastelera y nitroglicerina, sintiendo que tan sólo me asomaba a un universo nuevo, lleno de colores y sensaciones extrañas.
Espero que con los textos, las entrevistas y las ilustraciones logren asomarse también, logren sentir un poco de qué están hechas las niñas.

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El sexo de los ángeles

July 22, 2007 by rmundaca · Leave a Comment 

(la ciencia ficción escrita y las mujeres)

“Juro que: Renuncio a casarme salvo como compañera libre. Seré conocida solamente por el nombre de mi madre. No me entregaré a ningún hombre salvo por mi propio placer y deseo. Tendré hijos sólo para mí y por mi propia elección. No recurriré a ningún hombre en busca de apoyo o socorro. Y juro que las Amazonas Libres, todas y cada una de ellas, serán para mí como mi misma sangre, sólo a ellas deberé lealtad y ninguna recurrirá a mí en vano.”
(Juramento de las Amazonas Libres. Marion Zimmer Bradley).

Aun cuando es una mujer la que da comienzo de manera consensuada al género de la ciencia ficción (Mary Shelley en 1818 con “Frankenstein o el moderno Prometeo” donde los principales personajes son hombres, la criatura y su “padre”), si nos limitamos estrictamente a la cantidad, es por todos sabido que las mujeres escritoras de CF siguen siendo muy pocas. Por ejemplo en los premios del género, Nebula: de 40 galardonados, se ha otorgado sólo a 9 mujeres (con 13 premios). Hugo: de 53 galardonados se ha otorgado sólo a 8 mujeres (también con 13 premios. Aquí dejo fuera a Susana Clarke y a JK Rowling pues no han escrito libros de CF). Asimismo, el título de Gran Maestro de la Ciencia Ficción (Damon Knight Memorial) sólo lo han obtenido Ursula K. Le Guin y Anne McCaffrey (de un total de 20 galardonados). Comparativamente hablando, las mujeres escritoras son pocas y vemos además que los nombres galardonados son casi siempre los mismos: Louis McMaster Bujold, Ursula K. Le Guin, Connie Willis y en menor medida CJ Cherryh. Además, el hecho de vivir en países no anglosajones dificulta el conocimiento de más autoras, por la falta de traducciones al español, que son inexistentes o ya inencontrables en nuestro país (como es el caso de Kate Wilhem, Vonda McIntyre, Joanna Russ, Lisa Tutle, etc).

Lamentablemente, la idea general que existe sobre la relación de las mujeres escritoras y la CF es que éste ha sido el vehículo perfecto sólo para hablar sobre la situación de las mujeres y que muchas lo han usado para convertirse en voces autorizadas para hablar de temas feministas a ultranza; hecho resaltado de continuo en antologías y referencias y que incluso encuentra eco en la creación en 1991 durante la WisCon (convención mundial de CF con orientación feminista) del premio anual James Tiptree Jr. (paradójico seudónimo de la escritora de fantasía y CF Alice Sheldon) que se concede a autores de CF y fantasía que contemplen cambios en los tradicionales roles de género, en algún aspecto fundamental de la sociedad). Sin embargo, debemos tener presente que en un primer momento era necesario hablar del tema desde una perspectiva más “militante”, por así decirlo, como reacción natural a la visión que existía de las mujeres en la CF de los años cincuenta profundamente misógina. Así, muchas escritoras escogieron la CF para hablar sobre feminismo o temáticas de construcción social de la sexualidad, inversión de roles tradicionales, etc; primero en un plan “militante” y luego con discusiones complejas e integradoras sobre ambos géneros, donde fuera interesante describir cómo el rol de las mujeres no se limitara a seguir el patrón determinado por la sociedad y resultara iluminador imaginarse incluso que sucedería cuando un ser humano conoce a los integrantes de una raza alienígena donde su identidad sexual no es fija, ya que pueden ser hombre y también mujer de forma completamente natural (“La mano izquierda de la oscuridad” de Ursula K Le Guin), o cuando las mujeres resultan ser independientes totalmente de los hombres en una lectura nueva del mito de las Amazonas, en la trilogía de las Amazonas Libres de la saga de space opera Darkover de Marion Zimmer Bradley, o cuando las relaciones de poder entre hombres y mujeres se encuentren invertidas como en “La puerta al país de las mujeres” de Sheri S Tepper.

Entre las obras cumbre de este tipo de feminismo radical si se quiere llamarle se encuentra: “El hombre hembra” de Joanna Russ y “La serpiente del sueño” de Vonda McIntyre, ambos libros que muestran a mujeres realizando trabajos (y en puestos de poder) considerados tradicional e inconscientemente como propios de hombres y que hablan sobre mujeres que se labran sus propios destinos a través de viajes iniciáticos.

La ciencia ficción también es un vehículo para explorar posibilidades e imaginar que es lo que sucedería en un futuro cercano o lejano. En cierta medida permite construir sueños o pesadillas que funcionen como una suerte de advertencia de qué es lo que podría suceder en el futuro si no cambiamos lo que sucede hoy o como una suerte de proyección de que es lo que se desea ahora. Aquí es donde encontramos distopías como la de Margaret Atwood: “El cuento de la criada”, en la cual unos Estados Unidos post apocaliptico reconvertido al puritanismo con graves problemas de fertilidad, consigue solucionar a medias el problema estableciendo una estricta jerarquía de castas para las mujeres, la cual es ordenada por colores, donde las mujeres que aún son fértiles (que visten de rojo) son propiedad de determinados dirigentes y desempeñan para ellos una mera labor reproductiva.

Otro problema que existe sobre las mujeres escritoras y la CF es que hay toda una legión de ideas pre-concebidas, que en realidad corresponden a características atribuidas al género femenino y que se traspasan de manera casi osmótica a cualquier tarea que desempeñen, en este caso, la literatura de género (CF, claro está): una mayor sensibilidad, emotividad, una mayor preocupación por el lenguaje (escritura pulida), un desarrollo de personajes complejos que son los que dan espesor a la trama dramática, preferencia por las relaciones sociales o humanas (lo que llamaríamos CF “soft”) sobre temas militaristas o de orden estrictamente técnico o de ciencias “duras” (“CF hard”). Creo que resulta claro que estas características no son privativas del género femenino y si bien hay ejemplos notables de estupendo trabajo de personajes (por ejemplo la saga de Miles Vorkosigan de Louis McMaster Bujold, que se sostiene casi por sí sola en este hecho), gran descripción de actitudes y situaciones humanas enfrentadas a situaciones propias de la CF como los viajes en el tiempo (“El día del juicio final”, “Por no mencionar al perro” de Connie Willis); existen grandes autores que han explorado estos temas con maestría.

Al discutir acerca del género de los autores y las características en la escritura de unos y otros resulta fácil caer en discusiones eternas sobre el sexo de los ángeles, creo que es preferible disfrutar los libros independiente del género de su autor y darles la oportunidad de hablarnos de temas contingentes, de discutir claro, sobre el sexo de los ángeles.

Una pluma delicada y fuerte

July 22, 2007 by rmundaca · 1 Comment 

Nos colgamos de la pregunta fundamental sobre la existencia freak. ¿Se nace o se hace?. Decidimos plantearlo de forma más difícil y nos remitimos a una nena freak:. ¿Presentan un perfil definido? ¿Cuáles son los hitos que la marcan? ¿Son diferentes de sus símiles hombres?

Junto a Francisca Solar tratamos de responder estas preguntas y, como era la idea, terminamos hablando de pequeñas confidencias. Abocada a los libros desde muy pequeña el perfil de ñoña se encontraba íntimamente ligado al aislamiento, la obsesión por lo sobrenatural y la precocidad. La identidad freak se adosó a ella como una enfermedad indeseable pero, con el tiempo, se transformó en un rasgo distintivo y singular que eligió adoptar. Suena familiar. Quizás nos encontramos con un prototipo de la feminidad freak, alejada de los estereotipos que la asocian con la inestabilidad mental. Un espacio donde convergen la intuición y lo morboso. La delicadeza de la mano con las guaguas momificadas.

¿A: Comencemos por tu novela recién publicada, la Séptima M. Esta está basada en hechos reales que sucedieron en el sur de Chile, en Aysén. ¿Qué nos puedes decir del lugar que te inspiró para hacer tu novela?

F: En Aysén hay una importante percepción de abandono. Están abandonados legalmente, civilmente, por todos lados. Tienen unos parajes maravillosos, un turismo virgen que bien administrado podría generar muchísimos recursos. Pero no se sienten chilenos. Lo primero que me llamó la atención sobre Aysén fueron los suicidios. Partieron el ´97 y recién el 2001 salió una pequeñísima noticia en La Nación, creo.

A: ¿Pasó algo con tu novela y la gente cercana al caso?

F: Cuando fui a escena a reportear traté de dejar claro a todos con los que hablaba que yo no estaba haciendo un reportaje ni un libro periodístico.Yo estaba haciendo una novela, un intento por ficcionalizar esto. Pero para ficcionalizarlo necesitaba saber de verdad lo que estaba pasando. En un momento me costó que entendieran mi idea pero, en general, la gente estaba súper dispuesta a darme información con tal de que esto se supiera. Como fuera. Como parodia, como novela, como fuera pero que se supiera.

A: ¿Y cómo nacen en ti las ganas de escribir sobre esos suicidios, sobre ese tema?

F: Como te digo, recién el 2001 se supo un par de cosas. Yo le encontraba atractivo al hecho que fueran suicidios en serie y que, en el fondo, no tuvieran “explicación”. Se hablaba de gente depresiva o drogada. En el minuto en el que, efectivamente, decidí seguir el caso fue cuando la ministra en visita en ese momento, la ministra Araneda, dio una conferencia de prensa diciendo que, para ella, la solución del caso era enrejar el puente General Ibáñez, el puente de Puerto Aysén, porque estaba endemoniado y que “llamaba a los jóvenes a lanzarse al río”. Yo pensé que si la ministra en visita del caso dice eso con, en ese minuto, 12 suicidios, es porque algo estaba pasando. Seguí el caso desde Santiago y se me dio la oportunidad, un verano, de ir a Puerto Aysén. Pasé unas semanas allá y saqué muchas fotos. Parece un pueblo fantasma. Calles y calles y calles con casas abandonadas, tapiadas, con muy poca gente. Mucha lluvia. Llueve 300 de los 365 días de año.

S. ¿Tú lograste acercarte a alguna especie de explicación del fenómeno o supiste de alguien más que le diera alguna explicación?

F: Que yo sepa no. No parecía haber interés. 12 suicidios en Puerto Aysén, no le importan a nadie. La “solución del caso” es súper clara, para todos, y tiene que ver con una red de narcotráfico donde está metido todo el mundo. Piensa que el desempleo y el analfabetismo son altísimos por la deserción escolar. No hay ninguna fuente de ingreso excepto la droga. Y en el asunto están metidos gente de investigaciones, militares, o sea, obviamente es un caso que está entorpecido por todos lados porque nadie quiere que se sepa. Las muertes son asesinatos de testigos claves o gente que se quizo salir de la red.

S: ¿Es primera vez que a ti te llama la atención este tipo de noticias. Casos sin resolver, paranormales?

F: No, toda la vida. Desde chica yo recortaba noticias de casos sin resolver. Me encantaban. Y lo paranormal es lo primero que se relaciona a lo “sin resolver”. Me encanta el “Semanario de lo Insólito”. Esas noticias sobre guaguas momificadas, el tipo que sobrevivió en la nieve comiéndose la ropa. Nunca he podido olvidar la portada que trataba de una mujer de 60 años que fue al médico porque se pensó que tenía apendicitis y resulta que tenía una guagua momificada de 30 y tantos años. Había estado embarazada, nunca supo y el feto había muerto. Me he nutrido mucho de esos casos que al final tú no sabes si son verdaderos o no, pero son muy entretenidos. Bueno, mi segunda novela está inspirada en un caso aparecido ahí.

S: ¿Te ha sucedido algún fenómeno sobrenatural, paranormal en tu vida que recuerdes?

F: Con extraterrestres ninguno, por más que quiera. Estoy convencida que mientras más creas menos se te aparecen. Pero tuve una especie de premonición cuando nació mi hermano más chico que va a cumplir 12 años. Tiene Síndrome de Down. Una horas antes de que él naciera tengo una especie de visión, como soñar despierta, donde estoy protegiendo a un niño con Síndrome de Down en mi sala de clases, de los insultos de mis compañeros. Fue un segundo, y me llamó mucho la atención.. Una hora y media hora después nace mi hermano chico. Yo lo recibí con una paz enorme porque, en cierto modo, yo ya sabía que él venía. Esa ha sido la única experiencia que he tenido. Pero a pesar de que es la única que he tenido yo estoy convencida que pasa, que sucede.

S: En una entrevista leí que decías que el fanfic era tu escuela. ¿Nos puedes contar sobre eso?

F: Yo desarrollé mi escritura por el fanfic. Nunca participé en ningún concurso, nunca estuve en un taller literario. Empecé a escribir a los 13 años, y en buena medida fue porque llegó Internet a mi colegio. Yo, como fanática de los Archivos Secretos X empecé a buscar información de la serie y me encontré con algo llamado fanfiction. En esta páginas personas escribían sus propias historias sobre la serie. Era un forma muy fácil, muy entretenida de desarrollar pluma y de hablar de algo que te volaba la cabeza. Me sentí como si me hubieran regalado el sueño del pibe. Y empecé a escribir de inmediato. Esta es una práctica que es con seudónimo y no lo haces por plata ni por gloria sino por diversión. El único objetivo es recibir feedback porque las críticas se hacen en una relación de pares. Eso, en el fanfic, se valora muchísimo. Todos estos años recibiendo esas críticas, esos malos comentarios y buenos comentarios fue lo que me permitió escribir como escribo ahora. Y obviamente seguir puliéndome. La gente que me ha leído toda la vida es la gente que me lee ahora.

A: Hablemos un poco de cuando eras niña. De alguna manera ¿te sentías diferente al resto? ¿Cómo lo pasaste de niña?

F: Siempre me he sentido distinta. Ahora yo lo tengo más asumido, por eso me pesa menos.Creo que lo pasé peor que otras niñas pero me sirvió. Yo pasaba todos mis recreos desde 1° a 5° básico en la biblioteca. Leyendo, leyendo, leyendo. Me gustaban las palabras nuevas y aprenderme su significado. En ese sentido no me quejo. Lo pasaba muy bien leyendo y haciendo listas de palabras y ejercitando en ese sentido. Me sirvió mucho porque hoy hago charlas en distintos colegios donde me invitan para entregar mi experiencia de cómo la lectura me cambió la vida, cognitivamente. Estoy convencida de que a mí me ha ido muy bien intelectualmente en la vida por todo lo que yo leí. La lectura te permite incorporar un montón de habilidades. Pero es tan poco lo que se lee en Chile, tan poco lo que se comprende lo que se lee que todas esas técnicas no existen, que a los niños hay que enseñárselas aparte.

A: Después, en la adolescencia. ¿Cómo te fue?

F: Ahí confluyeron varias cosas. Yo era de esas niñas con anteojos poto de botella, tridimensionales. Y a fines de cuarto básico llegaron a Chile los lentes orgánicos. En el momento en que me saqué los lentes me surgieron un montón de amigas. Y yo soy rencorosa porque tengo buena memoria. Quinto básico fue un año bastante difícil porque yo estuve muy dividida entre aceptar la propuesta de “vamos a jugar” o negarme. Dejar mi refugio en la biblioteca después de tantos años era una decisión difícil. Pero empecé a congeniarlos. Fue cuando dejé de pasar los recreos en la biblioteca que empecé a escribir.

S: ¿Alguna vez te clasificaron como “ñoña”?

F: Nerd, Freak, Geek. Obvio, toda la vida. Pero ahora lo llevo como un estandarte.

S: ¿Tú crees que eso está relacionado con la soledad, con el vuelco hacia lo fantástico, con los libros?

F: Obvio, todo tiene que ver con todo. Tú te sientes diferente y el resto se encarga de recordarte a cada segundo lo diferente que eres. Y eso te provoca un aislamiento porque nadie quiere estar metida en un grupo donde te molesten todo el rato. Para mí la lectura era entrar a un mundo paralelo muchísimo más acogedor que mi realidad. No sólo encontré en la lectura una vía de escape sino que me encontré con las letras, me enamoré de la estética de las letras. Esa, por muchos años, fue la única relación que tenía con mis compañeros; les cambiaba mi tarea de matemáticas por los cuadernos de caligrafía.

S: ¿Tú crees hay más hombres “ñoños” que mujeres?

F: Yo creo que tiene que ver con un concepto muy machista de esta sociedad. Es más lapidario socialmente ser un hombre freak que una mujer freak. A las mujeres como que las dejan ser. Pero a los hombres les piden que se ubiquen y que cambien.
Yo he vivido toda mi vida con el epíteto de freak o geek, que en un momento pesa un montón, sobre todo cuando uno es más chica, los niños son súper crueles. Pero ya llega un momento en que te das cuenta de que es parte de tu identidad. Y que no tiene nada de malo. No te hace menos persona o menos valioso.

A: ¿Cómo llegaste a esa conclusión?

F: Escribir fanfics me ayudó. Encontrar, a través de Internet, que había gente en todo el mundo que tenía mis mismos gustos, que no estaba sola. En el minuto en que encontré a un grupo de gente, en mi mismo país, en mi misma ciudad, que se reunía a ver episodios de los Archivos Secretos X se me abrió el mundo. Me refugié mucho en eso, mucho tiempo. Yo creo que todavía estamos en esa transición, en una sociedad en que lo burlesco se concentra en lo distinto. Creo que es una transición que todavía se está haciendo en el país y es un poco la bandera de lucha que yo llevo, de poder decir o validar lo diferente. De que lo diferente a ti es, simplemente, otra mirada. Igual de válida, igual de real. Lo que intento hacer con mis novelas es presentar una estructura que rompe bastante con el canon, sobre todo con el de la novela tradicional latinoamericana. Yo quiero abrir otro camino, paralelo. No tiene que ver con que uno salga para aplastar al otro o que tenga que sobrevivir solo uno, que es una mentalidad súper chilena. Yo creo que pueden existir dos buenos a la vez.

S: Francisca, de los millones de fanfic writers que están en la red ¿por qué piensas que fuiste tú la elegida para entrar al sistema pagado, formal de la escritura?

F: Todavía no lo se. Cuando uno empieza a escribir fanfiction, lo hace por dos razones; por diversión, desahogo de fan y para poder desarrollar la escritura. Pero estás en un campo de non profit. Aquí nadie gana nada y eso es algo transversal, mi excepción confirma la regla. En relación a mi fanfic, creo que se dieron muchas cosas para que resaltara. No por la calidad propiamente de la escritura sino por el contexto en el que se publicó. Yo hice un fanfic de un libro aún no publicado en español, lo que es muy raro. Por eso cuando salió la versión en español del quinto libro de Harry Potter yo tenía un fanfic homologable a un sexto libro. Eso por una parte. Llamé la atención. El otro punto es que muy pocos fanfics se dan la lata de cubrir todas las aristas que tiene un libro de Harry Potter; el misterio central, el transversal, la vida de los profesores, todo el año académico propiamente, la vida de cada personaje y la evolución de cada uno con la relaciones ya anteriores. Y yo empecé a darme esa lata. Ya en febrero cuando la gente leyó el quinto tomo y se encontró con mi fanfic, muchísimos de ellos se confundieron y pensaron que estaban ante el sexto libro original. Y comenzó a correrse la voz, que es la forma más rápida de hacer saber algo. Y un día salió una noticia muy chica en el Mercurio, sobre mí. Pocos días después se dispararon las visitas y me botaron la página. Una amiga, que administra el foro de Archivos Secretos X en español, me hizo una página para colocar mi fanfic. Actualmente tengo casi 300.000 lectores pero tengo claro que la gente que lee mi fanfic no son fans míos sino de Rowling y de Harry Potter. Leen lo mío como merchandising.

S: ¿Y tú novela, por la temática, sería una forma de despegarte un poco de esto?

F: Sí. Cuando tuve las ofertas de la editorial creían que yo escribía fantasía épica. Yo sostuve que escribía otra cosa y les presenté mi proyecto, que aceptaron igual. Me quería desmarcar de la fantasía épica porque hoy en día es lo más fácil, tiene muchos seguidores, pero yo creo que se va a agotar pronto, si es que no está agotado ya.

A: ¿has hecho cosplay alguna vez?

F: De Scully, obvio. Una vez fuimos a un programa para Halloween. Y para los estrenos de Harry Potter yo tengo mi capa, la varita y la corbata.

S: ¿Aún eres fanática de algo?

F: Obvio. Expedientes Secretos X y Harry Potter. Fiel a mis dos fanatismos. A Expedientes X les debo todo. Por ellos encontré el fanfic, no me canso de verlos…

A: ¿Qué personaje te gusta más?

F: ¿De la serie? Obviamente Mulder es más atractivo pero a mí me gusta más Scully, me gusta mucho su personaje. No me basé en Scully para hacer a Sophie (protagonista de la Séptima M) pero quería ir para allá.

S: ¿Algo más que nos quieras contar?

F: El segundo tomo de la saga sale ahora en septiembre. No puedo decir cómo se llama solo que es la continuación y que está inspirado en un caso real que ocurrió en Perú, en la frontera amazónica. Pero la novela esta ambientada en Colombia. Es el mismo panorama, se podría decir, la traté en Colombia porque la crucé con la realidad de las FARC.

A: Bueno, ha sido súper entretenido conocerte. Muchas gracias por todo.

Vibraciones Felinas

July 22, 2007 by rmundaca · Leave a Comment 

Gato_aristóteles es enorme, y de su gigantesca cabeza emergen, como propulsados por fuerzas cósmicas y brutales, cinco cuernos rosados y brillantes. Ella lo maneja como una diosa y el felino la ama -qué importan los cinco metros de diferencia cuando se ama- porque ellos se envuelven y revuelcan en la relación más extraña que he visto.

La chica gato, la de los cabellos brillantes y los ojos húmedos, no puede dejar de tocarlo y él ronronea con mecanismos de limpieza metálica mientras destruye el suelo con las garras duras que se contraen y relajan ante todo el placer líquido que le recorre las venas de . Sé perfectamente lo que está sintiendo - conozco el cosquilleo que le producen las suaves descargas eléctricas en la piel, la seductora tibieza del fluido interno. Yo mismo diseñé al felino con un potencial de placer sideral.

Ella se acercó a K mirándolo con intensidades verdes y una sonrisa de ternura inflamable.
- Así que usted puede ayudarnos.
K se ajustó los lentes y notó que la sangre comenzaba a fluir de manera peligrosamente obvia.
- Sí. Déjalo esta tarde y va a estar listo para que lo uses mañana.
Gato_aristóteles rugió hondamente y sus engranajes blandos y tibios hicieron un ruido extraño.
- En la mañana empezó a hacer ese ruido raro.
El chico asintió por instinto mientras sus neuronas se atropellaban mutuamente. Dí algo, mierda. Con movimientos como de curiosidad felina y rosada, ella leyó el tag que K tenía prendido en la chaqueta.
- K.
- Eh…
- Qué kafkiano. Con un nombre así no sé si pueda confiar en usted- dijo juguetonamente.
- Yo mismo diseñé el gato, estoy seguro que…
- Nene, es una broma. Estoy segura que puedes -la risita coqueta que acompañó el comentario se introdujo entre las vértebras de K como dulces descargas energéticas, como los antiguos escalofríos dorsales, y él no podía despegar la vista de sus labios rosados. Son rosados como pétalos. La suave voz de la chica sonó por lo bajo -no sé qué haría sin él.
La miró mientras caminaba por Santiago gris y húmedo semi transparente (esa maldita ciudad para diestros), y le pareció verla brillar entre tanta opacidad urbana.

La mantención de rutina del gato hacía que el juguete ronroneara de forma extraña, cerrara los ojos y se sacudiera, incómodo. El scanner lo molestaba y K susurraba palabras tranquilizadoras, orgánicas y jóvenes. Los ojos plateados encendidos terminaron por apagarse cuando el felino estuvo exhausto de tanto pensar en ella.

Yo lo diseñé justamente para ella, pero no lo sabría jamás. Nunca. K cerró los ojos y su psiquis algo cansada se llenó de flashbacks de brillo y rosas, de labios rosados y cabellos brillantes, de los ojos húmedos que. Se le comprimía la piel en este sistema análogo al del gato pero más potente, porque la epidermis era más sensible y de verdad y dejó fluir la sangre entre todas las máquinas que albergaban softwares tan biológicos como la imitación a la vida misma, que ya no nos bastaba con lo puramente orgánico. Dios diseña mejor que yo, pensó K mientras la presión cristalina interior hacía que su mano perdiera el ritmo y cerraba los ojos con fuerza desmesurada, y ella era parte del plan maestro, de la vida en bruto, del Dios azaroso. Recordó los labios de la chica y los vio tan rosados que los quiso para él. Sintió su propio fluido tibio derramándose tan lento como para gritar, bajándole por las piernas como hidromiel. Otra vez los escalofríos vertebrales.
Gato_aristóteles aún dormía. La revisión estaba hecha y los engranajes exhaustos y viscosos y oscuros del felino, palpitaban silenciosamente. No había nada más que hacer. K podría haberse ido, pero se quedó.
El enojo comenzó a intruducirse en su sangre como en estado líquido y en ebullición, hinchándole los pulmones. ¡Puto gato!. Pensó en ella, en los juegos de dulce perverción erótica que habría inventado con el juguetito, la muy perra. ¡Puto gato, yo la vi primero! Era cierto. K la había visto a través de sus lentes de marcos gruesos por años, a ella, la chica de ojos encendidos que pasaba diariamente frente al taller, y él se sintió muy tonto, muy patético, frustrado, enardecido, caliente, furioso.

Palpó el vientre del felino con urgencia eléctrica y casi ciega -perdió los lentes entre los movimientos torpes. Encontró la manilla tibia y de suavidad orgánica y tiró de ella violentamente, abriendo de golpe las entrañas muy blancas y minimalistas. La batería resplandecía con pulsos luminosos y secos, y K veía el brillo borroso. Con desesperación silenciosa K agarró la batería caliente con la mano izquierda y ahogó los gemidos viscerales de dolor. Enajenado, con los ojos opacos, tiró de ésta con una fuerza extraña, externa, y las venas crepitaron y se retorcieron entre los crueles corto-circuitos neuronales y sanguíneos. Arrancó la batería, desgarrando las arterias plásticas, y el gato se agitó en una última descarga confundida, equivocada.

Los ojos plateados del gato se ennegrecieron. Estaba muerto y vacío.
K se puso los lentes y limpió todo el fluido interno vertido.

-¿Cómo está? ¿Está bien? ¿Ya no hace ese ruido raro?
Ella lo miraba sonriente, confiada, cómoda.
Sí -mintió.
K quería decir mucho, pero el estrecho canal por donde fluye salvajemente el lenguaje lo encerraba y hacía que se tropezara entre sus palabras y sus comas y sus puntos.
Tú lo diseñaste, dijo ella, en un tono ambiguo entre afirmación y pregunta.
-Sí.
K la sintió de repente muy cerca. Demasiado. Va a darse cuenta, pensó mientras ella lo abrazaba presionando con suavidad el cuerpo y las caderas contra él y su erección tan obvia.
-¿Y tú diseñaste el Meow-Me también?
-Sí – K no reconoció su propia voz.

Meow-Me. Ese software lo manejaba ella, tensaba los códigos a su gusto para crear combinaciones de placer explosivo que convertían a Gato_aristóteles en la más avanzada (y obendiente) mascota sexual.
Sintió los labios rosados y brillantes de la chica cerca de su oído, y el aire tibio y el flujo salvaje.
-Me gusta cómo vibra cuando ronronea- dijo, casi gimiendo, y su cabello luminoso olía a fresas.
K la sostuvo con fuerza visceral y la mirada húmeda, la voz tibia y tanta sangre.
· Lo sé.

Cerró los ojos mientras sentía el escote de la chica contra su pecho y su cintura y luego sus labios y ese beso. Sintió la conciencia entrecortada como si hubiese ingerido. Y pulsiones salvajes desde muy abajo y lo subyacente, todo lo subyacente se fundía en el drive que no quería frenar y la sentía a ella, su lengua y sus labios rosados y la seducción tibia en estado semi-líquido. Ella besa como una diosa, pensó. Debe ser una perra.

Al fin, todas las noches de masturbación con las fresas entibiándole la mente e inyectándose más de ella, más rosado y curvas felinas, que ahora ya no era virtual sino que lo tocaba y sus sentidos funcionaban todos lubricados y en sincronía: era cierto. Con ella, la fantasía hecha carne por un verbo super-poderoso, su ficción profunda de líquidos vapores turbios concienca velada.

El gato estaba diseñado para. Seguro que ella había hecho de todo.
Date vuelta, le ordenó con la voz dura y caliente. Ella contuvo la respiración un momento.
- ¿Qué?
Que te des vuelta.
Los ojos de la chica brillaron con miedo frío como si algo hubiese reventado adentro o el humor acuoso desbordándose. Entreabrió los labios como pétalos, pero sólo exhaló aire convulso.
Desde la cintura, la dio vuelta con violencia silenciosa, presionándola contra la pared.
Gimió cuando le levantó la faldita escocesa, cuando rompió las tiras de la tanga coral, y gritó como niñita cuando la penetró con fuerza seca. Tenía los ojos húmedos y se le desbordaron las lágrimas contra la pared oscura. La conciencia salvaje ya no aguantaba.
A K se le nublaron los ojos con derrame turbio y blanco y escuchaba los gritos. Las vertebras contraídas y la sangre. Sintió un calor húmedo entre las piernas – un fluido distinto. Fuck! Miró inmóvil la sangre. La chica se desbordaba por los ojos inundados y la sangre interna y lloraba contra la pared mientras los muslos se le teñían de rojo acuoso y fluía hasta sus sneakers verdes.
Sin darse vuelta, su voz sonaba suave y agresiva.
- Pendejo. Yo era virgen.
Se quebró el silencio con un ruido confuso. Un ronroneo alterado y con fallas. K se dio vuelta, pálido.

Cronopaisajes, o como trascender las barreras del tiempo

July 22, 2007 by rmundaca · Leave a Comment 

El tiempo en nuestras vidas es una variable que avanza inexorablemente, siendo imposible detener ese constante “tic tac”. Desde antaño el hombre ha soñado con poder controlar esta variable, ya sea volviendo al pasado para evitar o bien provocar acontecimientos catastróficos… o simplemente por diversión. En su defecto, viaja al futuro, mostrando generalmente un final bastante apocalíptico de la vida sobre el planeta tierra, asociado a una condición inconscientemente destructiva del ser humano.

El pionero y más homenajeado escritor de viajes en el tiempo es H.G Wells con su novela “La máquina del tiempo” (1895), novela que se ha llevado a la pantalla grande en más de una ocasión. Posteriormente, muchos novelistas continuaron especulando y asombrándonos con historias donde nos sitúan en el jurásico o nos llevan a conocer el fin del planeta tierra.

Einstein, dentro de sus investigaciones, nos aportó una luz de esperanza sobre esta materia, sosteniendo que si se logra viajar a grandes velocidades sería posible ir al pasado, especulando también sobre los “agujeros negros” y “agujeros de gusano”, objetos que absorben tanto materia como luz, logrando que sus campos gravitacionales sean tan grandes que podrían invertir el flujo del tiempo. Stephen Hawking, continuó con los estudios del físico más aplaudido del siglo XX, complementando sus teorías donde agrega que “si se combina la teoría general de relatividad de Einstein con la teoría cuántica, el viaje en el tiempo comienza a parecer una posibilidad”.

En vista que aún no es posible manejar el tiempo, la alternativa que nos queda es soñar, y para ello nada mejor que los 26 relatos que Peter Haining y Miquel Barceló antologan en “Cronopaisajes, historias de viajes en el tiempo”. Cuidado con confundir esta antología con la novela “Cronopaisaje” (Timescape en el original) de Gregory Benford.

Haining y Barceló compilan relatos en donde se muestra las múltiples posibilidades de los viajes en el tiempo, inclsuo en momentos nos sitúa en líneas de tiempo que varían de la nuestra en tan sólo tres minutos, como en “Hombre en su tiempo” de Brian W. Aldiss. Aquí se presenta un astronauta, que regresa de una expedición a Marte, con una línea de tiempo desfasada con la terrestre.

Nos percatamos que la máquina del tiempo no es él único medio para poder viajar. Kathy Benedict, en “Del tiempo y Kathy Benedict” (William F. Nolan) puede dar fe de eso, pues producto de una gran ola que azotó su bote, viaja 100 años al pasado. En “Nelly tiró de la punta” (Richard Hughes), el tiempo se encuentra colgando de un árbol y Nelly puede invertirlo con solo tirar de la punta.

Para realizar viajes premeditados a otras épocas, claramente es necesario algún medio de transporte, que en su gran mayoría es de altos costos. Puede presentarse la persona que enfoque su viaje a mejorar la calidad de vida del ser humano, aunque a veces este deseo podría acarrear consecuencias nefastas, como sucede en “La mortal misión de Phineas Snodgrass” (Frederik Poul). Phineas pretende mejorar la salud de nuestros ancestros romanos enseñándoles a mejorar la calidad de vida, pero no piensa que 2.000 a 3.000 años más tarde la población del mundo será tan alta que la superficie terrestre no soportará tal cantidad de habitantes. También podemos utilizar la máquina como el enlace a un lugar de recreación e irse un fin de semana a cazar dinosaurios, llevando al presente el trofeo. En “Un arma para un dinosaurio” nos encontramos con la esencia del hombre, la cacería, ese deporte tan antiguo que comenzó por instinto de supervivencia, y que hoy en día es considerado un deporte exótico y exclusivo. L. Sprague de Camp logra hacernos recapacitar con respecto a esta práctica, el que puede ocasionar de forma irremediable la extinción de especies, y nos muestra una alternativa para poder continuar ejerciendo este deporte: viajar ya sea al cenozoico, triácico o jurásico. Otros personajes viajan al pasado intentando cambiar la historia, eliminando figuras y monumentos emblemáticos o bien retroceden en el tiempo intentando eliminar la progenie de su esposa, pero los protagonistas de “Los hombres que asesinaron a Mahoma” (Alfred Bester) no tienen conocimiento de que todos los cambios que realicen en el pasado no repercutirán en el futuro y que finalmente tendrán un amargo desenlace.

El ladrón y estafador continuará existiendo, ya sea en el siglo XX o XXV, donde lo plasma C.M Kornbluth en “Estafador Temporal”. Otro de los tópicos del viaje en el tiempo es encontrarse con grandes poetas o artistas. En “Misterio Mayor” (José Mallorquí) Tooth viaja a encontrarse con Shakespeare para dilucidar el verdadero origen de sus obras, sin saber que eso iba a traer consigo confusiones mayores. Grendel Briaton en “A través del tiempo y el espacio con Ferdinand Feghoot” sitúa a Wagner en el futuro, acusándolo de plagiador.

Las razones para viajar por el tiempo son muchas, pues atienden a los gustos y necesidades de cada individuo, siendo la mayoría de ellos premeditados. A.C Clarke en “Todo el tiempo del mundo” nos envía viajeros para poder rescatar escritos de la tierra, trayendo consigo un collar de perlas que permite detener el tiempo de aquel que la utiliza. A nivel astronómico Asimov se da el gusto de manejar el futuro. En “La inestabilidad” juega con la expansión y contracción del universo, produciendo un mortal cambio temporal.

El atractivo que genera teorizar sobre los viajes en el tiempo es enorme. Se han generado un sinnúmero de películas y series televisivas que lo tienen como tema central. Esa magia de encontrarse con paradojas tales como encontrarse vivo y muerto a la vez o convertirse en su propio abuelo, han situado al viaje en el tiempo en uno de los tópicos más utilizados en la ciencia ficción.

Tras descubrir el mundo de Cronopaisajes nos encontramos con los temores, tristezas y esperanzas de la humanidad, buscando a través del tiempo una solución a estas problemáticas.

No me queda más que invitarlos a abrocharse el cinturón y viajar en esta fantástica cápsula temporal.

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