Vía emol.com

Resulta increíble, lamentable y de una tristeza inmensa lo que ha sucedido en la biblioteca del Campus Juan Gómez Millas, en Ñuñoa. 1200 libros fueron incinerados en el contexto de una protesta política.
Los delincuentes, encapuchados, ingresaron a la nueva biblioteca del Campus Juan Gómez Millas, en Ñuñoa, sacando textos a la calle para hacer barricadas, en medio de protestas por la causa mapuche.
Los textos, pertenecientes a la colección de la biblioteca de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la U. de Chile fueron quemados por unos 30 individuos. [...]
La primera imagen que me formé, fue la que adjunto en este post. Uno pensaría que acciones extremas y condenables como las vistas en la Alemania Nazi estaban excluidas de una sociedad occidental que aprende de la historia.
Atentar contra un libro, atentar contra el receptáculo de información más confiable que conocemos, es simplemente impresentable. Afortunadamente, los responsables arriesgan una pena de cárcel de hasta 10 años.
Más información: Blog de debates de El Mercurio

Daniel Guajardo
3 years ago
La ignorancia admite cualquier cosa.
¿Causa Mapuche? Cualquier mapuche al que le preguntes va a maldecir a los culpables.
Estos tipos ignorantes, de mentes adoctrinadas con mugre infumable, quizá pensaron que estaban haciendo algo muy llamativo.
Sólo son unos pobres huevones haciendo fila para el premio de los más descerebrados.
Siento una pena increíble por ellos, porque no tienen cabida en ningún rincón del país, excepto con gente tan ignorante y cesgada como ellos. Y cada año reclutan más cabros con problemas para continuar su escalada de estupidez.
Lamentable.
Juan Antonio Bley
3 years ago
Hola Rodrigo:
Uno que vivió (en calidad de lolo de 12 años) la carrera espacial en la década de los sesenta y creyó ver una esperanza para la Humanidad en la música de los Beatles y en hermosas historias como 2001 Spc. Odyss., se entristece quizá más de lo que puedan sentir los jóvenes de hoy, ante los abominables y funestos actos de estas hordas, en las que seguramente se han reencarnado los mismos bárbaros que quemaron la Biblioteca de Alejandría y asesinaron a la gran Hypatia. Aterra comprobar que la Humanidad (particular y peligrosamente la de nuestra pobre patria), sigue estando amagada por el odio ciego e irracional de las turbas desplazadas. Algo está funcionando mal, muy mal en este Siglo XXI. Y lo que funciona mal, puede terminar muy re mal.
Jorge Baradit
3 years ago
Tino, que no te sorprenda. Post Golpe Militar, la quema de libros era cosa diaria. Tener cierto tipo de libros era detención segura, ni asomarse a la calle con literatura sospechosa (y no creas que libros ideológicos solamente), incluso discos y cierto tipo de revistas.
La quema de libros siempre es un signo límite de intolerancia, intentar quemar las ideas del otro. Pero creo que ésto es aún más patético, los que quemaron estos libros, ni siquiera parecen tener ideas para imponer.
Nobodyman
3 years ago
Kill ém all
Andrea
3 years ago
y lo peor del caso es que los liros escogidos para el acto vandálico eran de incalculable valor. Y al parecer fue premeditado, pues los libros se encontraban en un lugar seguro, y ellos conocían el lugar. ¿el fin de esto?. Dar una imagen de los chilenos como gente ignorante y estúpida. No se conforman con tirar piedras, bombas molotov, destruir automóviles. Ahora destruyen cultura.
Berna
3 years ago
En su gran mayoria eran originales, obras autografiadas o primeras ediciones, es decir libros que son irrecuperables. No entiendo como a alguien se le puede ocurrir considerar los libros como mero material inflamable..en la mas pura tradicion del ’73 donde destruian libros y obras cubistas porque eran de Cuba¡¡ (y esto no es chiste¡).